martes, 5 de marzo de 2013

¡Geniales!




 Hoy me han enviado este vídeo de la tabla del 9 y os dejo  unos cuantos de estos ¡geniales payasos!

¡ A cantar y a reír!





¡No os perdáis a Pepita y a Paquita!




De verdad que son geniales...
...Y unos platos de recetas sanas...



¡Geniales!






domingo, 3 de marzo de 2013

Rosetones





Catedral de León


"Quien se deja arrastrar por la belleza, encalla en la playa de Dios".


Sören Kierkegaard







En un catecismo antiguo de la diócesis francesa de Tréguier se encuentra la siguiente pregunta: “¿Qué debo hacer al entrar en la iglesia?”. La respuesta es: “Toma agua bendita, adora al sacramento y marcha alrededor de la nave contemplando las imágenes de las vidrieras”.

Si la rosa fue creada por Dios para el hombre, el rosetón es una rosa de piedra que el hombre creó para celebrar la luz del Creador.


En este blog podéis encontrar imágenes magníficas de la Catedral leonesa.

¡Feliz domingo!







sábado, 2 de marzo de 2013

El lenguaje universal de la belleza







“La gran música eleva la mente y el corazón a Dios en cualquier situación de la existencia humana, sea ella alegre o triste.”
                                                                                                                                             Benedicto XVI





"Estoy convencido que la música, y aquí pienso en el gran Mozart y naturalmente en otros compositores, es el lenguaje universal de la belleza, capaz de unir entre ellos a los hombres de buena voluntad".
Benedicto XVI



Texto de Benedicto XVI,  con motivo de la celebración del Año de Mozart, en 2006:


«Cuando en nuestra parroquia de Traunstein, en los días de fiesta, tocaban una misa de Mozart, a mí, que era un niño pequeño que venía del campo, me parecía como si estuvieran abiertos los cielos. Delante, en el presbiterio, se formaban columnas de incienso, en las que se quebraba la luz del sol; en el altar tenía lugar la celebración sagrada, de la que sabíamos que abría para nosotros el cielo. Y desde el coro resonaba una música que sólo podía venir del cielo, una música en la que se nos revelaba el júbilo de los ángeles por la belleza de Dios. Algo de esta belleza estaba entonces entre nosotros.

Tengo que decir que algo así me sucede todavía, cuando oigo a Mozart. En Beethoven oigo y siento el empeño del genio por dar lo máximo, y de hecho su música tiene una grandeza que me llega a lo más íntimo. Pero el esfuerzo apasionado de este hombre resulta perceptible, y a veces, en un paso u otro, en su música parece notarse también un poco esta fatiga. Mozart es pura inspiración –o, al menos, así lo siento yo–. Cada tono es correcto y no podría ser de otra manera. El mensaje está sencillamente presente. Y no hay en ello nada banal, nada sólo lúdico. El ser no está empequeñecido ni armonizado falsamente. No deja fuera nada de su grandeza y de su peso, sino que todo se convierte en una totalidad, en la que sentimos la redención también de lo oscuro de nuestra vida y percibimos lo bello de la verdad, de lo que tantas veces querríamos dudar.

La alegría que Mozart nos regala, y que yo siento de nuevo en cada encuentro con él, no se basa en dejar fuera una parte de la realidad, sino que es expresión de una percepción más elevada del todo, que yo sólo puedo caracterizar como una inspiración, de la que parecen fluir sus composiciones como si fueran evidentes. De modo que, oyendo la música de Mozart, queda en mí últimamente un agradecimiento, porque él nos ha regalado todo esto, y un agradecimiento, porque esto le haya sido regalado a él».

jueves, 28 de febrero de 2013

miércoles, 27 de febrero de 2013

Ventanas II

 
 
 
Konstantin Korovin. Por la ventana
 


Nadie puede enjaular los ojos de una mujer que se acerca a una ventana, ni prohibirles que surquen el mundo hasta confines ignotos.




Edvard Münch. Muchacha por la ventana


 
En todos los claustros, cocinas, estrados y gabinetes de la literatura universal donde viven mujeres existe una ventana fundamental para la narración, de la misma manera que la suele haber también en los cuartos inhóspitos de hotel que pintó Edward Hopper y en las estancias embaldosadas de blanco y negro de los cuadros flamencos. Basta con eso para que se produzca a veces el prodigio: la mujer que leía una carta o que estaba guisando o hablando con una amiga mira de soslayo hacia los cristales, levanta una persiana o un visillo, y de sus ojos entumecidos empiezan a salir enloquecidos, rumbo al horizonte, pájaros en bandada que ningún ornitólogo podrá clasificar, cazar ningún arquero ni acariciar ningún enamorado y que levantan vuelo hacia el reino inconcreto del que sólo se sabe que está lejos, que no lo ha visto nadie y que acoge a todos los pájaros ateridos y audaces, brindándoles terreno para que hagan su nido en él unos instantes.





Shawn Zents. Mañana de octubre



Mi madre siempre tuvo la costumbre de acercar a la ventana la camilla donde leía o cosía, y aquel punto del cuarto de estar era el ancla, era el centro de la casa. Yo me venía allí con mis cuadernos para hacer los deberes, y desde niña supe que la hora que más le gustaba para fugarse era la del atardecer, esa frontera entre dos luces, cuando ya no se distinguen bien las letras ni el color de los hilos y resulta difícil enhebrar una aguja; supe que cuando abandonaba sobre el regazo la labor o el libro y empezaba a mirar por la ventana, era cuando se iba de viaje. “No encendáis todavía la luz –decía-, que quiero ver atardecer.”


 
 

Hans Olaf Heyerdahl. Mujer en la ventana



Yo no me iba, pero casi nunca le hablaba porque sabía que era interrumpirla. Y en aquel silencio que caía con la tarde sobre su labor y mis cuadernos, de tanto envidiarla y de tanto mirarla, aprendí no sé cómo a fugarme yo también. Luego entraba alguien, daba la luz y reaparecían los perfiles cotidianos. “Bueno, habrá que correr las cortinas”, decía ella, como despertando.
 
 
 

 
John George Brown. Mujer sentada en la ventana



Pero en la sonrisa especial que dulcificaba su expresión se le notaba lo lejos que había estado, lo mucho que había visto. Y daban ganas de arrodillarse a su lado para ayudarle a abrir las maletas, de preguntarle: ¿Qué regalo me traes?
 
De su ventana a la mía. Carmen Martín Gaite




Steve Hanks. Domingo por la tarde
 



martes, 26 de febrero de 2013

Educar





A Young Girl In a Flower Garden, Evert Pieters. Dutch (1856 - 1932)
Evert Pieters



Educar es lo mismo
que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.
Para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.

Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada.


Gabriel Celaya




Easter lilies, 1907, Helen Galloway McNicoll. American (1879 - 1915)
Helen Galloway McNicoll




" (...) en cuanto educadores no nos queda más remedio que ser optimistas,¡ay! Y es que la enseñanza presupone el optimismo tal como la natación exige un medio líquido para ejercitarse. Quien no quiera mojarse, debe abandonar la natación; quien sienta repugnancia ante el optimismo, que deje la enseñanza y que no pretenda en pensar en que consiste la educación. Porque educar es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que le anima, en que hay cosas que pueden ser sabidas y merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento. De todas estas creencias optimistas puede uno muy bien descreer en privado, pero en cuanto intenta educar o entender en qué consiste la educación no queda más remedio que aceptarlas. Con verdadero pesimismo puede escribirse contra la educación, pero el optimismo es imprescindible para estudiarla... y para ejercerla. Los pesimistas pueden ser buenos domadores pero no buenos maestros".

El valor de educar. Fernando Savater






Rubem Alves es un educador, teólogo, poeta y escritor brasileño.








domingo, 24 de febrero de 2013

El Santo Rosario I







 Recen siempre el rosario

Padre Pío



Como para cada uno, Dios guarda un camino virgen, me permitís que os deje los vídeos que tanto bien me han producido. Lo considero un regalo, desde el 11 de diciembre de 2012, el día de nuestra Señora de Guadalupe; un regalo que me ayudó, y me guía  en los pequeños discernimientos cotidianos. Cuando leo algo sobre el Santo Rosario, y ahora aparece frecuentemente porque soy más consciente, tengo las "antenas puestas", y doy gracias a Dios, cada día, por la gracia de descubrirlo. Ha rejuvenecido mi fe y la ha avivado. El Rosario es vida y es renovación.


Piénsalo, medítalo, pruébalo, no es un  slogan, es la verdad...





EL ROSARIO te acompaña en las etapas de tu vida. Si tú quieres puedes ayudarte a ser mejor y a renovar el mundo, llevando con tu presencia el vigor siempre nuevo que brota del amor de una Madre, que para salvar al hombre, entregó a su Hijo.

Retazos de la vida del Padre Kolbe, pág 128 




Muchas gracias.