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viernes, 28 de febrero de 2025

Cosas de la poesía





Qué suerte que Ella sea así de caprichosa,
qué suerte que no mire los méritos, que no
le avergüence entregarse a tipos como yo,
que sea porque sí, como la rosa;

qué suerte que no exija papeles triplicados,
ni saber alemán, ni traje gris,
que en Calahorra se encuentre tan bien como en París,
que no la embauquen nombres, premios ni doctorados.

Sólo que tú le gustes - con veinte o con setenta, 
feo o guapo, listo o bobo...- y, plaf, se te presenta
deslumbrante, rendida y sin porqué,

del mismo modo que (según se cuenta)
una noche grisácea de los años 50
se presentó Ava Gardner ante Mario Cabré.

Miguel d'Ors


Franz Schubert: "Canción de invierno"- "Buenas noches"



miércoles, 4 de septiembre de 2024

No entraré en tus salones...




No entraré en tus salones, confortable, 
tranquila residencia; no usaré tus seguros
y cortos pasadizos; 
nunca reposaré en tu galería
bajo el pálido rayo de sol del jubilado.
Irremediablemente poeta, yo prefiero
vivir a la intemperie, 
allá donde la vida siempre siga
resultándome extraña; 
yo prefiero morder manzanas verdes, 
acariciar el tronco incalculable 
de un olivo, mirar pasar las nubes, 
mirar
         pasar 
                   las nubes: 
                                    hermanarme
con la magia de todo lo que existe
y aprender que es inmenso 
lo que puede decirnos cada hierba.

Miguel d'Ors




Dmitri Shostakovich- Concierto para piano n°2: II. Andante
Leonard Bernstein



domingo, 24 de septiembre de 2023

´´´





" ...de estar aquí, pensando a cuántas cosas
dice no cada sí que pronunciamos..."
 
Miguel d'Ors, de Blues de la tarde de domingo




J. Brahms, Valse op.39 n°15
Alexandre Kantorow





martes, 16 de mayo de 2023

Media vida






En la cena
                  me sobra media pizza.
Qué sensación extraña.

Tras el cristal, la noche, el mar, agosto.

Qué tristeza:
                     me sobra media noche,
me sobra media luna
y medio mar: la parte
que te tocaba a ti de aquel nosotros.

Y me sobro y me falto medio yo
porque me faltas tú, mi media vida.

Miguel d'Ors, de Sol de noviembre




Palabras a media noche: entrevista a Miguel d'Ors




sábado, 19 de noviembre de 2022

El milagro fugaz del liquidámbar

 




Qué milagro, en noviembre, el liquidámbar.
Qué espesa algarabía de colores
ante los que, buscándoles un nombre,
el idioma se desespera. Cómo
se levanta, bandera de alegría,
en medio de las sombras finales del otoño.

Pero si lo celebro aquí no es sólo
por esas pinceladas de belleza;
también, y sobre todo,
porque sabe ser fiel a su destino
haciendo su papel de liquidámbar
sin embrollar el mundo,
sin buscar su felicidad en otra cosa,
    sin preguntarse nunca como un mezquino humano
si merecen la pena
once meses de vida oscurecida,
anónima entre todos los árboles del río,
por dos o tres semanas de milagro.

Miguel d' Ors, de Viaje de invierno





Arcangelo Corelli: Concerto in D Major Op. 6 No. 4






sábado, 5 de febrero de 2022

De misterio





Joaquín Sorolla



¿Quién soy
                     -Este intervalo de misterio
 entre la rosa ardiente que corto para ti
 y la rosa sombría que mi mano te tiende.

Miguel d´Ors, de Curso superior de ignorancia

*** 

Las flores amarillas de las xestas
con su perfume áspero,
todo el pajarerío que vivifica el monte
con esa babilonia de trinos y gorjeos,
los prados que sonríen
debajo de Ameixedo y el azul
frayangélico de esta mañana deberían
difuminarse un poco para que el espesor
carnal de su belleza no eclipsara
esta presencia Tuya.

Y así otras muchas cosas: rostros, cuerpos,
libros, mármoles, cumbres,
puestas de sol... Que en esta
vida maravillosa que tanto nos halaga
con sus abrazos, todo
adquiriera la justa transparencia
para que nuestros pobres corazones
-al modo de las cámaras de fotos
que desvanecen los primeros términos 
para enfocar el fondo- pudieran atisbar
detrás de todo lo que nos conmueve
esas Manos que impulsan y sostienen
con un Amor tan injustificable
cada instante del mundo.

Miguel d'Ors, La justa transparencia, de "Manzanas robadas"




"Es una cosa extraña ser poeta..."




domingo, 19 de diciembre de 2021

Qué diferente







Qué diferente
el color de esos ojos
si le das nombre.

Miguel d'Ors



Chopin: Piano Concerto No.1, Movement 2 - Largo, Romance (Zimerman)






jueves, 10 de octubre de 2019

Noche de otoño




Kazuhiko Fukuoji


(A Igrexa)

Noche de otoño.
En los charcos de barro,
cuántas estrellas.

Miguel d'Ors



Glinka/Balakirev - La alondra




Permanencia







Se fue, pero qué forma de quedarse.

Miguel d'Ors




Liszt - No. 3, de Consolaciones S. 172



sábado, 21 de octubre de 2017

Regalos






Despiertas y te asomas a la mañana intacta:
una luz recién hecha -alguien te quiere-,
el paisaje, la gente, pájaros, nubes, perros,
el «partido del siglo» de esta semana, flores,
frutas, montañas, vinos, músicas, librerías,
fotos de Raquel Welch y de Audrey Hepburn
y veinticuatro maravillosas horas nuevas
para en ellas vivir, vivir.
                                     Y te das cuenta
de que todas las noches dejan en el balcón
verdaderos regalos. A su modo
todas las noches son noches de Reyes.

Miguel d'Ors, de Átomos y galaxias





Una entrevista que no tiene desperdicio...

La virtud más importante es la bondad, dice Miguel d'Ors...
para ser inteligente hay que ser bueno...



Uno de los poemas leídos en la entrevista:


Camino de imperfección

Joven,
yo era un vanidoso inaguantable.
"Esto va mal", me dijo un día el espejo.
"Tienes que corregirte".
Al cabo de unas semanas era menos vanidoso.
Unos meses después ya no era vanidoso.
Al año siguiente era un hombre modesto.
Muy modesto.
Modestísimo.
Uno de los hombres más modestos que he conocido.
Más modesto que cualquiera de ustedes.
O sea
un vanidoso inaguantable
viejo.

Miguel d'Ors, de Curso superior de ignorancia




sábado, 13 de mayo de 2017





Sarah K.Byrne


Tú que entraste en mi vida
como una golondrina en una clase
de latín y desbarataste, luminosa
de risas y no sé, mi sangre sistemática.

Tú que has puesto a mi siempre
la música de fondo de tus inexplicables
pestañas, tus t 'estimo, tu olor y tus arrugas.

Tú que te vas tan sola, algunos días,
cada vez más pequeña, más pequeña,
por la lluvia que cae (algunos días)
dentro de mí.
                      Tú que eres
ya más que yo mismo.
                                     Tú que tienes
costumbres de cerezo.

Miguel d'Ors, de Chronica










viernes, 28 de abril de 2017

Es una cosa extraña ...





Louis Treserras



Es una cosa extraña ser poeta,
es una cosa extraña sentir la propia vida
llena de muchedumbres,
escuchar en el propio canto todos los cantos
y cotidianamente
morir un poco en todo lo que muere.

Es una cosa extraña ser poeta;
es sorprender al niño en los ojos del viejo,
es oír los clamores del bosque en la semilla,
adivinar que hay una primavera dormida
bajo cada nevada,
partir el pan y ver los segadores.

Es una cosa extraña: ser poeta
es convertirse en tierra para entender la lluvia,
es convertirse en hoja para saber de otoños,
es convertirse en muerto para aprender la ausencia.

Miguel d'Ors






sábado, 31 de diciembre de 2016

Vida nueva




Nathaniel Skousen


1 de enero. El mirlo de mi barrio
amanece cantando la misma partitura
de todas las mañanas.
Y el tonto que hay en mí piensa: "Infeliz; no sabe
que esta mañana es la del Año Nuevo".

(Calle arriba, con voz de piedra pómez,
Los Reyes De La Fiesta vuelven deslavazados,
todo -corbatas, pelos, serpentinas,
rímel y cucuruchos- fuera de sitio y mustio).

Y el listo que hay en mí piensa a su vez:
"Infeliz miguel d’ors: está pensando
que su mirlo no sabe
que esta mañana es algo extraordinario
-empieza un año nuevo-, y es él el que no entiende
el verdadero calendario; es él
el tonto que no sabe lo que sí sabe el mirlo:
que todas las mañanas
comienza un año nuevo y cada día
es algo de verdad extraordinario".

Miguel d'Ors




¡Feliz Año Nuevo!

Muchísimas gracias a todos.







martes, 18 de octubre de 2016

Nocturno (frustrado)







Tristeza de la luna. (detalle). Roberto Ferri



A Carlos Murciano

Maldito Baudelaire, malditos Goethe y Borges,
que ahora que contemplo
la luna no me dejan ver
                                       la luna.

Miguel d'Ors




sábado, 27 de agosto de 2016

Para un poema inconformista






Católicas mis manos, católica mi frente,
católica mi forma de escribir este verso, 
católicos mi vientre, mis noches, mis heridas,
la risa con que miro el tamaño del tiempo;
católico en Logroño, católico cenando,
en octubre, desnudo, sonándome, en français;
católico pecando, católico pidiendo
perdón por mis pecados, y pecando, y mil veces;
católico perdido -qué ganado-, que el mundo
lo señala, católico, lo humilla,
católico, le escupe, lo arrincona,
lo crucifica un poco -qué suerte: lo va haciendo
( Mateo, 5, 11 ) un bienaventurado-. 

Miguel d´Ors







miércoles, 18 de mayo de 2016

Cerca del fuego


  

J. M. W. Turner


"Todos los días deberíamos escuchar un poco de música, leer una buena poesía, ver un cuadro bonito y, si es posible, decir algunas palabras sensatas".

Johann Goethe



A mí dejadme así, cerca del fuego.
Yo solo quiero que mi vida sea
como un pueblo humeando pensativo
-la nieve en los tejados-
con su mañana llena de balidos
y del olor caliente de la panadería.

Yo no quiero excelencias, ni mármoles, ni cifras.
Los libros no me sirven
si no me dejan contemplar la hierba.
Con esto me conformo, con el don de los días,
con los tenues manzanos florecidos,
con una voz sencilla que me diga
cerca del fuego cosas verdaderas.

Miguel d'Ors







sábado, 19 de diciembre de 2015

El censo de Belén





El censo de Belén. Pieter Brueghel



Él, que pudo parar el Universo
y entrar con clamoroso cortejo de prodigios
en nuestra historia, prefirió ocultarse
en los comunes trámites de un vientre
de mujer y en el paso gris de una burra sobre
la nieve embarrizada de una tarde
anónima.
                Ved cómo va acercándose
a nuestra estirpe sin quebrar ni una
ramillas de ese invierno, cómo se va mezclando
con nuestros menesteres: cobertizos,
juegos de niños, carros,
familias y costumbres.
                                      No muy lejos
habrá un pesebre tibio. Nacerá
un niño más.
                      Y Dios cruzará el tiempo
rozándose con todas las cosas de los hombres.


Miguel d' Ors





O come, o come, Emmanuel...






jueves, 29 de octubre de 2015

Otro poema de amor






Qué dicha no ser Basho, en cuya voz
florecían tan leves los ciruelos,
ni ser Beethoven con su borrasca en la frente
ni Tomás Moro en el taller de Holbein.
Qué dicha no tener
un bungalow en Denver (Colorado)
ni estar mirando desde el Fitz Roy el silencio
mineral de la tarde patagónica
ni oler la bajamar de Saint-Malo

y estar aquí contigo, respirándote, viendo
la lámpara del techo reflejada en tus ojos.

Miguel d´Ors 





miércoles, 19 de agosto de 2015

Oración por nosotros, los de siempre




Ruizanglada


"Todo esto del Concilio está muy bien,
pero desengáñate: al final, al Cielo
iremos los de siempre."

(De un chiste de Mingote)


Aquí estamos nosotros, los de siempre,
nuestra virtud, que Tú tan bien conoces.


Nosotros Te creímos casi desde la cuna,
y hasta aquí Te seguimos
con paso regular, sin armar alboroto.
Perdónanos, Señor.  
                                Ni un minuto de duda.
No robamos a nadie, no injuriamos;
a la mujer del prójimo, ni un siquiera mirarla;
no quebrantamos nunca
el domingo, la Pascua, los ayunos,
los diezmos y primicias. Tú lo sabes:
los tuyos siempre. (Y sabes
que no siempre fue fácil). Perdónanos, Señor.


Mientras nuestros hermanos menores se embriagaban
en burdeles remotos, nosotros con los bueyes,
podando, vendimiando de sol a sol, doblados,
aguantándole al viejo
su malhumor, su gota, el que siempre estuviera
hablándonos del otro -el sinvergüenza aquel-.
Y de dinero, justos. Perdónanos, Señor.


Cuando Simón ("el Piedra")
Te negaba tres veces (y nosotros
temblábamos detrás de los olivos),
nuestro silencio estaba  -Tú lo sabes-
contigo: Y no digamos cuando Judas
Te traicionó. Perdónanos, Señor.


A nosotros no nos
hizo falta que nos crucificasen
a Tu derecha para creer en Ti -a última hora,
viendo ya muy de cerca
las puertas del Infierno ("Así cualquiera")-,
ni caer de un caballo,
ni reclamar a voces confesión
como los bandoleros de las viejas comedias,
que en un solo minuto, ¡zas!, santos de primera.
Nosotros, veinticuatro horas al día,
treinta días al mes, doce meses al año,
rectos en Tu camino. Perdónanos, Señor.


Mientras otras ovejas se Te descarriaban,
nosotros, gente de orden,
responsables, tranquilos, trabajando,
artesanos callados, en nuestra salvación.
Perdónanos, Señor.
                                Porque no Te entendimos:
vuelve a casa el perdido
aquel, oliendo a piara todavía,
y Tú que le organizas la gran fiesta;
a los que se pusieron
a trabajar cuando era prácticamente noche,
el 100% del sueldo; y a Simón lo haces Papa.
Y nosotros perplejos: "Pues sí que fuimos primos".
Perdónanos, Señor.
                                No Te entendimos.
Algunos nos decían: "Os ha faltado Amor";
y hubo quien sentenció que las mismas rameras
entrarán en Tu reino delante de nosotros.
Y nosotros perplejos: "¿Qué justicia es la Tuya?".
Perdónanos, Señor.
                                Tú sabes que lo hacíamos
todo por agradarte.
Tú sabes que si fuimos como fuimos,
si tuvimos estrecho el corazón,
si medimos en gramos, segundos y milímetros
la inmensidad de Tu misericordia
fue porque así formábamos parte de Tus designios:
la sombra que hace más clamorosa la luz.
Perdónanos, Señor. Y en nuestras obras mira,
más que los resultados,
                                      las buenas intenciones.


Miguel d' Ors, 30-1-03, Sol de noviembre. El misterio de la felicidad (Antología poética), págs. 219-222.




Creo que es uno de los poemas más profundos que he leído. Una verdadera oración, una catequesis.





lunes, 11 de mayo de 2015

Ojos claros, serenos

 
 
 
 
 
La poesía de Miguel d´Ors es un canto, una serena oración:


        Ojos claros, serenos
        si de un dulce mirar sois alabados
        es porque hubo una mano que, ardiente en la penumbra
        de una tarde perdida,
        dispuso con extraño poder unas palabras.

        El tiempo, como el viento de octubre en los prospectos,
        arrastra hacia el ayer las tardes y los años,
        los amores y los enamorados:
        polvo que se adelgaza, y luego nada.
                                                                    Pero
        su fuerza nada pudo contra aquellas
        sílabas de diamante,
        en las que sigue refulgiendo, claros
        serenos, unos ojos
        que acaso no existieron más que en sueños
        para que al otro extremo de los siglos
        aún de un dulce mirar son alabados.

        Miguel d´Ors, Variación sobre una variación de Juan Garzón


Con mi gratitud para un gran poeta.