martes, 20 de febrero de 2018

Todo lo que yo no sé decir ...







Desde hace unos años llamamos espiritualidad a un salero repleto de algunos textos orientales, algunos textos Zen, frases del Evangelio, todos ellos colocadas en una mesa occidental. Este salero permite a los occidentales dar sabor a una existencia plana y lúgubre. La espiritualidad no es un acomodamiento. Es como si tras un tiempo recortaran el cielo y cada uno se instalara en una urbanización para buscar la felicidad. ¡Creer no es bien-estar!

Desconfío de lo que hoy en día se llama vida espiritual, como si el espíritu estuviera por un lado y la vida por otro. Alejarse de la vida a causa de la espiritualidad no es abandonarse, es dar un paso a un lado para poder ver mejor. Los monjes están mucho más cerca del mundo que aquellos que se calientan las orejas con los móviles.

La fe no es una cartera de acciones. ¡No tengo fe del mismo modo que tengo una mesa o una silla! Tampoco es un seguro de vida. La fe no evita ni los obstáculos ni las pruebas. Para mí, como escritor, Dios tiene una fuerza explosiva. Es un agujero negro de la lengua, absorbe todas las frases alrededor suyo y produce un efecto apabullante. Dios es todo lo que yo no sé decir y que aparece de repente en la vanguardia de una sola palabra.

Christian Bobin






miércoles, 7 de febrero de 2018

Cuentan ...





Alexander Grishkevich.



Cuentan que Ulises, harto de prodigios, 
lloró de amor al divisar su Itaca 
verde y humilde. El arte es esa Itaca 
de verde eternidad, no de prodigios. 

Jorge Luis Borges









jueves, 1 de febrero de 2018

Certidumbre








Ahora lo sé,
la mayor certidumbre,
don del silencio.

Carlos Pujol





lunes, 15 de enero de 2018

La flor que agitas ...





Ryn Frank | @rynfrank


Lo que es del alma, es para  siempre ...


La flor que agitas
no se marchitará
nunca en tus manos.

Carlos Pujol





miércoles, 10 de enero de 2018

De belleza y libros ...







"La quema de Roma por los bárbaros, con la entrada de Alarico en 410, comenzó por los Huertos de Salustio, la finca en la que el historiador había reunido no pocas preciosas obras de arte. Siempre, siempre, la belleza y la fragilidad- a comenzar por la fragilidad de la ley- son el plato suculento de la violencia, el placer supremo para quienes tratan de arrasar el mundo. Saben, además, muy bien que lo empobrecen, y ya todo el camino de la destrucción será más fácil".

"Nuestro conocimiento, información, agitación de pensares y sentires, eclosión de la conciencia misma del yo, entendimiento del mundo, y goce de la hermosura, tormentas y preguntas, o memorias de felicidad humana son inseparables del libro, y el individuo humano se constituye por éste, en muy amplia medida, porque es una experiencia humana profunda: el despliegue de nuestra vida en otras vidas del presente y del pasado, y recorrido de tierras u océanos exteriores e interiores. Memoria también de quienes vivieron antes que nosotros, y nos prestan sus ojos para que los nuestros vean más y más allá. Las suertes del libro y del ser hombre están totalmente imbricadas, y leer no es un capricho, ni una preferencia, ni una costumbre, sino una necesidad de ser y estar. Si es que se quiere ser y estar, naturalmente". 

 José Jiménez Lozano, No hay hombre sin libros





lunes, 8 de enero de 2018

Ese ambicioso momento ...







Belleza “ese ambicioso momento de luz que cultivamos”

Isabel Garcia Mellado









viernes, 5 de enero de 2018

Epifanía del Señor




 Adoración de los Reyes Magos. Francisco de Zurbarán



Los Magos procedentes de Oriente se dirigieron a Palestina porque estaban convencidos de que había ocurrido algo prodigioso, el nacimiento del Mesías: «hemos visto salir su estrella» (Mt 2,2).




Magi viderunt stellam, Tomás Luis de Victoria


Magi viderunt stellam,
qui dixerunt ad invicem:
'Hoc signum magni Regis est,
eamus et inquiramus eum,
et offeramus ei munera:
aurum, thus et myrrham'.
Alleluia. 

*****

Los Magos vieron una estrella 
y dijeron entre sí:
"Esta es señal de un gran Rey,
vayamos y busquémoslo,
y ofrezcámosle como regalos:
oro, incienso y mirra".
 Aleluya.


¡Felices Reyes Magos!