sábado, 31 de enero de 2015

Nuestra Señora de los Buenos Libros



Nuestra Señora de los Buenos Libros.
 Real Colegiata de San Isidoro (Biblioteca). León
 
 
 
Nuestra Señora de los Buenos Libros

puede verse en León, las manos juntas
 
pidiendo sin cesar

por los que leen y escriben;

con la cara de niña

(¿quién va a tenerte miedo?,

se te harían más bien fiestas y mimos)

la corona de reina

y ángeles a sus pies como escabel.

El papel se redime
 
de las oscuridades de su historia,
 
escribir y leer, quieres decirnos,
 
pueden ser oraciones.
 
 
Carlos Pujol
 
 



Y una sugerente alusión al Rosario:


“Repetir el saludo muchas veces

es algo tan monótono y sencillo

como el paso del tiempo al que ponemos

la poesía que dicta el corazón”.
 
 
 Carlos Pujol, de Magníficat
 
 

Sábado, día del Rosario bloguero.


 
 

viernes, 30 de enero de 2015

Música silente

 
 
 "Siente el pensamiento, piensa el sentimiento".
 
Miguel de Unamuno 
 



Signos en la piedra.
Sigue la senda de las piedras musgosas,
la que conduce a la gran roca,
 a la raíz del ara,
 a la raíz eterna
 del tiempo.

Mira la nieve humilde de la cima
tutelar,
 donde se cierra el círculo
 que se abriera en tu infancia,
 donde se abre la noche del ser
 en la luz que es más luz,
 donde ya no hay preguntas
ni respuestas.

En esa nieve posa tus dos ojos,
 Luego, pósalos en el ara
y respira profundo.

Posa también tus manos:
 que se aquieten tus manos como palomas,
 que echen raíces
 en el silencio helado de la piedra.
 Verás en ella señales muy leves,
 signos dictados por el firmamento,
 los símbolos de un tiempo infinito
 que va huyendo de ti,
 mas que a la vez está en tu interior:
 revelación del alma que no muere.

 No podrás ir más allá.
 No debes ir más allá.


Antonio Colinas. Canciones para una música silente.

 

 Joven leyendo. Pietro Magni


"...el secreto está en nuestra cejas,
en cerrar nuestros ojos,
en respirar profundo,
y en esperar que salte desde nuestro interior
el manantial que sana y que salva
a los demás, al mundo y a nosotros.
 Un manantial que tiene un sólo nombre:
amor".
 
Antonio Colinas. Canciones para una música silente.

 

El último poemario de Antonio Colinas, Canciones para una música silente. Maravilloso.
Este libro, dice Colinas, persigue la búsqueda, a través de la palabra, de esa música que no oímos, pero que sentimos interiormente. Una música interior callada, serena. Es la culminación a la llamada del silencio".
 
 


 
 
 
 

miércoles, 28 de enero de 2015

Enséñame...

 
 
 
 
 
Eres, Señor, inundación,
eres derroche.
Como una linfa silenciosa
empapas todo lo que es y lo que somos.
Eres un Dios vertido.
Déjame recogerte, cribarte
como pepitas de oro en las arenas
del río de la vida.
 
Que yo te busque, te halle y te regale
como oro escondido que no es mío;
es de todos.
No permitas que yo te acaudale,
te reserve y te guarde.
Que no me satisfaga
el cuidarte y limpiarte
como pieza curiosa de un museo
para el turismo humano.
 
Enséñame a perderme. Y que me pierda.
Dispón de lo que es tuyo.
Viérteme donde Tú quieras,
Señor, con tus dos manos.
Siémbrame sin medida, a tu voleo.
Que no me guarde, trigo sin pudrirme
y sin dejar espiga que engrose tu granero.
Que del pan que Tú eres y me haces,
se han de saciar miles de hambres.
 
Toma, Señor, lo que me diste
y lo más tuyo y mío:
mi poder decidir sobre mi mismo.
Decido ser amor y gracia como Tú.
¡Eso me basta!
 
 Enséñame a perderme y que me pierda. Ignacio Iglesias, SJ.
(1925-2009).

.
Gracias, querida Tomasina.



 

martes, 27 de enero de 2015

De Caperucita y más...

 
 
Caperucita roja. John Everett Millais
 
 
Una vez Caperucita roja fue a visitar a su abuelita, sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo; entra a la casa y dice:
 
- Abuelita, qué ojos más grandes tienes... 
 
– Es para verte mejor.
 
- Abuelita, qué orejas más grandes tienes...
 
- Es para escucharte mejor. 
 
– Qué nariz más grande tienes...
 
- Es para olerte mejor.
 
- Qué boca tan grande tienes...
 
 La abuelita, ya cansada de sus preguntas, le dice: 
 
– ¿A qué viniste, a visitarme o a criticarme?
 
 
 
 
 
Y más...

Llaman por teléfono a un manicomio:

-¿Me puede pasar con el paciente de la habitación 230?

-Lo siento, está vacía...

-¡Lo conseguí! ¡Por fin me he fugado!
 
  
¡Feliz resto de semana!!!
 

 
 
 

lunes, 26 de enero de 2015

Sin título

 
 
 



¡Buena semana!
 
 




 

domingo, 25 de enero de 2015

Himno al Amor


  
 

Nicolas-Bernard Lepicie: Conversión de san Pablo
 
 
 
Himno al Amor. Epístola de san Pablo 1 Corintios 13:


Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como campana que suena o címbalo que retiñe.

Y aunque tuviera el don de hablar en nombre de Dios y conociera todos los misterios y toda la ciencia; y aunque mi fe fuese tan grande como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy.

Y aunque repartiera todos mis bienes a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve.


El amor es paciente y bondadoso;

no tiene envidia,

ni orgullo ni jactancia.

No es grosero, ni egoísta;

no se irrita ni lleva cuentas del mal;

no se alegra de la injusticia,

sino que encuentra su alegría en la verdad.

Todo lo excusa, todo lo cree,

todo lo espera, todo lo aguanta.


El amor no pasa nunca. Desaparecerá el don de hablar en nombre de Dios, cesará el don de expresarse en un lenguaje misterioso, y desaparecerá también el don del conocimiento profundo. Porque ahora nuestro saber es imperfecto, como es imperfecta nuestra capacidad de hablar en nombre de Dios; pero cuando venga lo perfecto desaparecerá lo imperfecto. Cuando yo era niño, hablaba como niño, razonaba como niño; al hacerme hombre, he dejado las cosas de niño. Ahora vemos por medio de un espejo y oscuramente; entonces seremos cara a cara. Ahora conozco imperfectamente, entonces conoceré como Dios mismo me conoce.
Ahora subsisten estas tres cosas: la fe, la esperanza, el amor, pero la más excelente de todas es el amor.



 

sábado, 24 de enero de 2015

Hace bien...

 
 
 
La Virgen de la aldea. Marc Chagall
 
 
 
"Permanecer en él hace bien", escribe Romano Guardini sobre el rezo del Rosario.
 
 
 
 
Sagrada Familia (detalle). Agnolo Bronzino
 

El arte es una invitación a la esperanza. Para intuir algo del enigma mariano, primero hay que profundizar. Es el evangelio de Lucas el que nos recuerda "María meditaba todas estas cosas en su corazón". María guardaba la Palabra de Dios en su corazón..meditándola...conservándola... Ójala aprendamos de Ella el arte de profundizar..de pensar...

El evangelio habla 913 veces del "corazón"... es allí donde se comprende, se ama de verdad ..."Toda la vida es una peregrinación hacia el lugar del corazón... Pero se descubre a la Madre cuando se ha entrado en intimidad con el Hijo. Él nos permite "acceder" al interior de la casa.
 
Vittorio Messori
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero. 
 
 
 
 

jueves, 22 de enero de 2015

Esperanza

 
 
 

 
 Tanto alcanzas cuanto esperas ...
 
 Santa Teresa de Jesús
 
 
 


 
"Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor”.

Santa Teresa de Jesús





 
 "La esperanza es necesaria durante la peregrinación; es ella la que nos consuela en el camino. El viandante que se fatiga en el camino, soporta la fatiga porque espera llegar a la meta. Quítale la esperanza de llegar, y al instante se quebrantarán sus fuerzas".
 
 (San Agustín, Sermón 158,8).
 
 
 
Imágenes: Christian Shloe.


 

sábado, 17 de enero de 2015

Silencio

  
 

Odilon Redon
 
 
Para el que sabe ver
siempre habrá al final del laberinto
de la vida
una puerta de oro.

Si la atraviesas hallarás un patio
con musgo, empedrado,
y en él dos cedros opulentos con
sus pájaros dormidos.
(No encontrarás ya aquí la música de Orfeo
sino solo silencio.)
 Cruza el patio, verás luego otra puerta.
Ábrela.
Ya dentro, en la penumbra,
verás un muro
y, en él, unas palabras muy borrosas
de cuya sencillez brota una luz
que, lenta, pasa a ti y te devuelve
al fin la libertad, la plenitud de ser:
 “Sean siempre alabadas
las palabras dulcísimas
que sanan: paz y bien”.

 Después, ya en la soledad profunda,
verás que te hallas frente a otra puerta
que aún no puedes abrir
porque no es el momento:
lo que quizás te lleve a otro laberinto,
al laberinto último, invisible.

¿De él habrá salida?
(Solo queda esperar,
esperar al amparo seguro
de las letras borrosas
que sanan).
 
 
Antonio Colinas, Paz y Bien.
 
 
 
Odilon Redon
 
 
 
Solo qui­siera
escri­bir mis pala­bras con silen­cios:
escri­bir el poema sin pala­bras.
Solo qui­siera
musi­tar el poema
como ple­ga­ria de silen­cio
en el silencio.
 
 
Antonio Colinas, de “Can­cio­nes para música silente”. 



Sábado, día del Rosario bloguero.


 

viernes, 16 de enero de 2015

Haz...


 

Sueño. Edmund Tarbell


Haz lo que nadie podría hacer por ti. No hagas nada más.

Henry David Thoreau.
 
 
 
Lo he leído hoy. ¿Qué es lo que nadie puede hacer por mí? Por ejemplo, este blog. Cuando pienso en hacer una pausa, como pienso algunas veces, lo olvido al recordar todo lo que he descubierto a través de él...es una parte importante de mi vida. Nunca lo imaginé cuando comencé...
 
Y, buscando una entrada de hace tiempo, me asombré de la gran cantidad de visitas que recibe ¡el pollo de corral guisado de mi madre!, ¡increíble! Hace tanto tiempo que no dejo una receta...
 
 
 
 
 
Quiero una vida simple, junto a ti,
y después un abrigo. Un agua que acaricie los gatos de tus pies.

Juan Marqués
 
 
Y este poema, sencillo y depurado, que encontré hoy.
Y también lo quiero...
 
 
"Raíces y alas. Pero que las alas arraiguen y las raíces vuelen", decía Juan Ramón. Así me he sentido muchas veces con el blog...
 
 
 
 
 
 

jueves, 15 de enero de 2015

Otra voz canta


 
 
Margarita Georgiadis

 
Por detrás de mi voz
– escucha, escucha –
otra voz canta.

Viene de atrás, de lejos;
viene de sepultadas
bocas, y canta.

Dicen que no están muertos
– escúchalos, escucha –
mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Escucha, escucha;
otra voz canta.

Dicen que ahora viven
en tu mirada.
Sostenlos con tus ojos,
con tus palabras;
sostenlos con tu vida
que no se pierdan,
que no se caigan.

Escucha, escucha;
otra voz canta.

No son sólo memoria,
son vida abierta,
continua y ancha;
son camino que empieza.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.

Dicen que no están muertos;
escúchalos, escucha,
mientras se alza la voz
que los recuerda y canta.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.

No son sólo memoria,
son vida abierta,
son camino que empieza
y que nos llama.

Cantan conmigo,
conmigo cantan.
 
 
Circe Maia
 
 
 
 
 
 

miércoles, 14 de enero de 2015

¡¡¡Siente!!!

 

 

Un texto que no quiero dejar de publicar en el blog. Gracias, Militos. Gracias, Hoja. Es de 2009, pero actual, como todos sus escritos:


El otro día en un blog hermano, me encontré con un razonamiento imponente acerca de la reciente polémica desatada en torno a la publicidad en los autobuses con mensajes ateos.
Al parecer,
Militos, con su siempre excelente criterio, creyó oportuno reproducir para común conocimiento, el contundente argumento de un bloguero no menos notable, Santiago Tena, en su excelente bitácora Amor.
Tena, nos recordaba a muchos cristianos, lo evidente: “Dios no existe, Dios es”.
Tal afirmación, es de San Anselmo y está fundamentada nada menos que en las palabras pronunciadas por el mismo Dios a Moisés en aquella zarza ardiente que conocemos desde  parvulitos, cuando estudiábamos Historia Sagrada:
“y ellos me preguntarán: ¿Cuál es su nombre?", ¿qué les responderé?» Dios le dijo: «Yo soy el que soy (Yahvé)» (Ex 3,13-14).
En aquella escena culminante, Dios se reveló por primera vez, y nos vino a decir: Yo soy el único existente, el que está más allá de todo pero también el que actúa en la historia humana para conducirla a su fin.

Él mismo Dios dio respuesta a su existencia, lo que pasa es que, con frecuencia nos olvidamos de sus palabras y perdemos, por falta de uso, la facultad para usar bien nuestros sentidos exteriores e interiores para experimentar su constante, segura y probada presencia en nuestras vidas. ¡Mea culpa!

Ante esta miseria humana mía, me atrevo a reflexionar hoy con estos pensamientos, que pretenden ser más que otra cosa, deseo y oración:




¡SIENTE!, ¡SÉ!

Usa tus ojos
para ver la belleza.
.
Usa tus oídos,
para escuchar a quien te regale su palabra.
.
Usa tu gusto,
para saborear los logros de tus
esfuerzos.
.
Usa tu tacto,
para sentir y dar amor.
.
Usa tu olfato, para percibir el olor
de los demás…
.
Y usa tu sexto sentido,
el más importante,
para distinguir la diferencia
entre el bien y el mal,
entre dar o recibir,
entre construir o desmoronar.
.
A veces miramos sin ver,
oímos sin escuchar,
olemos sin percibir,
probamos sin saborear,
tocamos pero superficialmente.
.
No se trata de que sean solo cinco…o seis
sino de cómo los utilizas.
Exterioriza todos tus sentidos,
deja que las personas sepan que las quieres,
que las necesitas…
.
Cultiva tus sentidos interiormente.
Utilízalos bien.
El bien que hagas hoy, probablemente será olvidado mañana.
Pero no importa, haz el bien de todas formas.
.
Haz como Él, que pasó por el mundo haciendo el bien.
Haz como Él, ¡Siente!,
Haz como Él, ¡SÉ!

 






 

lunes, 12 de enero de 2015

Poema Virgen del Camino

 
 
 
 

Una grabación de la Escolanía de los Dominicos del Colegio de la Virgen del Camino, León, lugar donde se ambienta el poema, realizada en el año 1963.
Las imágenes corresponden a la Basílica de San Isidoro de León.


 


Estas noches de invierno hace frío en la casa,
los techos son muy altos y las paredes viejas,
cierran mal los balcones y la ventisca entra
hasta la misma cama donde espero
a que me venza el sueño y a que el sueño
me arrebate de golpe el libro de las manos,
y así, sobresaltado, me despierto
en medio de las sombras.
Y es entonces cuando comienzo un rito,
un viejo rito íntimo, igual todas las noches:
rezo un avemaría mentalmente.
Durante muchos años esto me avergonzaba.
¿Qué buscas?, me decía, en oración tan simple.
Eres un hombre ya, no crees mucho
que el destino del hombre obedezca a unas leyes
divinas ni que el orbe, engastado de estrellas
en las ruedas del sol y de la luna
sea maquinaria de un reloj,
al que un ser bondadoso
da cuerda cada noche en su vasto castillo,
esa vieja mansión que Nietzsche llamó Nada
y Bergson llamó Tiempo.
Es tarde para ti, me digo. Déjale
esa oración a otros, a tus hijos tal vez,
ignorantes aún de lo que sean
las palabras antiguas del arcángel
que anunciaron el Verbo y su silencio
en misterioso griego, según cuenta San Lucas.
No pienses otra cosa. Estás cansado.
Ya es bastante de un día
conocer su final y conocerlo en paz.
Deja, pues, de rezar. Ese viático
no puedes usurparlo, porque, di,
¿de qué te serviría? De qué sirve una llave
de la que no sabemos a dónde pertenece?
Son razones que habré dicho mil veces,
pero al llegar la noche,
me acuerdo de otras noches
y el frío de mis pies entre las sábanas
es un frío de infancia, de internado,
cuando oía a mi lado el dulce respirar
en otras camas, y en el cristal la escarcha.
Y al recordar aquellas ya lejanas
noches de la meseta, tan largas,
oscuras y sin fondo,
recuerdo las palabras de los frailes:
La Virgen del Camino
guiará vuestros pasos donde quiera que estéis:
No dejéis de rezarle y el camino
no será tan difícil. Será para vosotros
linterna en alta mar o una noche de luna.
Y recuerdo que yo, para dormirme,
imaginaba, acurrucado,
debajo de las mantas que pesaban
pero que calentaban poco,
sin moverme siquiera de la parte más tibia
que había caldeado con esfuerzo,
incluso con mi aliento, imaginaba, digo,
qué sería de mí, y qué lejanos mares
habría de cruzar, qué extrañas tierras.
Otras veces pensaba si la muerte
habría de llegarme
como a aquél que labrando
un buen día su viña, ni siquiera
de recoger su manto tuvo tiempo,
o en medio de una fiesta, o en el sueño.
Al llegar a este punto
recuerdo que temblaba y pensaba en mi Virgen,
de modo que mis labios desgranaban
aquel Ave María, gratia plena
con el que yo me hacía
un lecho de hojas secas,
y luego me dormía para llegar
muchos años después,
a noches como ésta,
noches frías de invierno
donde a solas conmigo voy pensando
y dejando en mi boca, una a una,
las palabras antiguas
de la Salutación, como si fueran
el óbolo que habrá de franquearme
los portales del manto hospitalario
que unos llamaron Tiempo
y otros llamaron Nada.
 
 
Andrés Trapiello, Poema Virgen del Camino
 


 
 

domingo, 11 de enero de 2015

La verdad

 
 
 
 
 
“La verdad padece, pero no perece”.
 
Teresa de Cepeda y Ahumada (Santa Teresa de Jesús)
 
 
 
 
 
 

sábado, 10 de enero de 2015

María de la O

 


Virgen de la Esperanza. Nuestra Señora de la O


Un artículo que me ha encantado encontrar en este día dedicado al Rosario bloguero. Una advocación muy bonita. Cuando era pequeña, cantaba la copla de María de la O en el colegio, nada que ver con la advocación mariana, pero me gustaba cantarla.

"María de la O" es uno de los nombres de la Virgen María, una forma de referirse a la Virgen de la Esperanza, a la Virgen embarazada, expectante.

Una fiesta desde el s.VII

El 18 de diciembre se celebraba en España la fiesta mariana de la "espera del parto" (Expectatio Partus), establecida en esa fecha por el décimo Concilio de Toledo (656) y esa fecha del calendario mozárabe se mantiene. A esa fiesta se le llamaba "Santa María de la O" porque después de rezar la oración de la tarde el coro sostenía una larga "O", símbolo de la expectación del universo por la venida del Mesías.

Desde esa época (siglos VII y VIII) nos han llegado las antífonas que aún se cantan en la semana de Adviento anterior a Nochebuena. Son 7 antífonas que se cantan con el Magnificat del Oficio de Vísperas cada día, desde el 17 hasta el 23 de diciembre.

Se llaman "antífonas mayores" o "antífonas de la O", y son seguidas siempre de la petición: "¡ven!"

Cada antífona empieza por una exclamación, «Oh», seguida de un título mesiánico tomado del Antiguo Testamento, pero entendidas desde el Nuevo Testamento. Estas son las invocaciones:

O Sapientia = sabiduría, Palabra
O Adonai = Señor poderoso (en hebreo)
O Radix = raíz, renuevo de Jesé (padre de David)
O Clavis = llave de David, que abre y cierra
O Oriens = oriente, sol, luz
O Rex = Cristo como Rey
O Emmanuel = Dios-con-nosotros.

Leídas en sentido inverso las iniciales latinas de la primera palabra después de la «O», dan el acróstico «ero cras», que significa «seré mañana, vendré mañana», que es como la respuesta del Mesías a la súplica de sus fieles.
 


Virgen de la Esperanza. Catedral de León


Usando el rito mozárabe trece siglos después

En España, en la diócesis de León, el 18 de diciembre se celebra la Virgen de la Esperanza o Santa María de la O con una misa por el rito hispano-mozárabe en la Basílica de San Isidoro, del siglo XI. Tanto en la Catedral de León como en la Basílica de la Real Colegiata de San Isidoro se encuentran sendas imágenes de la Virgen de la Esperanza. En el caso de la Catedral, se trata de una pieza esculpida en piedra a finales del siglo XIII y se ubica en la capilla también conocida como de la Virgen de la Esperanza. En San Isidoro la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza ocupa una capilla especial en la cabecera de la nave norte del templo.

La razón: complementar la Anunciación

Los padres del Concilio décimo de Toledo en el año 656 (con San Eugenio III de Toledo al frente) consideraron que no todos los años se puede celebrar con el esplendor conveniente la Anunciación de la Santísima Virgen, al coincidir con el tiempo de Cuaresma o la solemnidad pascual. Por eso dice el Concilio: "se establece por especial decreto que el día octavo antes de la Natividad del Señor se tenga dicho día como celebérrimo y preclaro en honor de su santísima Madre".
 
En este decreto se alude a la celebración de tal fiesta en "muchas otras Iglesias lejanas" y se ordena que se retenga esta costumbre; aunque, para conformarse con la Iglesia romana, se celebrará también la fiesta del 25 de marzo. De hecho, fue en España una de las fiestas más solemnes, y consta que de Toledo pasó a muchas otras iglesias, tanto de la Península como de fuera de ella. Fue llamada también "día de Santa María", y, como hoy, de Nuestra Señora de la O, por empezar en la víspera de esta fiesta las grandes antífonas de la O en las Vísperas.

Señala el estudioso benedictino Romualdo Mª Díaz Carbonell que el título concreto de "Expectación del Parto" para la fiesta se lo dio otro santo obispo de Toledo, san Ildefonso, famoso por su devoción mariana.

La insistencia es siempre la misma: la expectación y asombro por la venida del Salvador.
 
"Si todos los santos del Antiguo Testamento—escribe el padre Giry (Les petits Bollandistes t. 14 p.373 )—desearon con ardor la aparición del Salvador del mundo, ¿cuáles no serían los deseos de Aquella que había sido elegida para ser su Madre, que conocía mejor que ninguna otra criatura la necesidad que tenia la humanidad, la excelencia de su persona y los frutos incomparables que debía producir en la tierra, y la fe y la caridad, que sobrepasan la de todos los patriarcas y profetas? Fue tan grande el deseo de la Santísima Virgen, que nosotros no tenemos palabras para expresar su mérito. Y tampoco podemos concebir cuál fue su gozo cuando Ella vio que sus deseos y los de todos los siglos y de todos los hombres iban a realizarse en Ella y por Ella, ya que iba a dar a luz la esperanza de todas las naciones, Aquel sobre quien se fijaban los ojos de todos en el cielo y en la tierra y miraban como a su libertador".
 
El gusto popular llamó a la Doncella en espera "Virgen de la O", a partir de las obras pictóricas o esculturales que presentan piadosamente la natural redondez abultada de la Virgen grávida.
 
 
Fuente: Revista Buena Nueva
 
 
Vídeo de un flashmob: el coro canta una de las antífonas, "O Sapientia", musicada por Bob Chilcott. La letra dice:

O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti,
attingens a fine usque ad finem,
fortiter suaviterque disponens omnia:
veni ad docendum nos viam prudentiae.

(Oh, Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo,
abarcando del uno al otro confín,
y ordenándolo todo con firmeza y suavidad:
ven y muéstranos el camino de la salvación).
 
 
 

 
 
Sábado, día del Rosario bloguero.
Feliz día.
 
 
 
 
 

viernes, 9 de enero de 2015

Adagio

 
 
 
Enric Torres Prat
 
 

 
 
 
Una preciosidad de adagio el de Elgar. Con Jacqueline du Pré es inefable.

El Concierto para violonchelo en mi menor, Op. 85 es un concierto para violonchelo y orquesta escrito por Edward Elgar en 1919. Es una de sus obras más notables, piedra angular del repertorio para violonchelo solo.

Fue compuesto después de la Primera Guerra Mundial, momento en que su música había pasado de moda para el público aficionado a conciertos. En contraste con su anterior Concierto para violín que es lírico y apasionado, el Concierto para violonchelo es contemplativo y elegíaco.

La obra en sí es una cosa preciosa, muy simple (la embarazada simplicidad que ha llegado a la música de Elgar durante el último par de años) pero con una profunda sabiduría y belleza que subyace a su simplicidad, dijo de él  Ernest Newman, en The Observer.
 


 
 

miércoles, 7 de enero de 2015

Visión de invierno

 
 
 
Tiempo de nieblas. Catedral de León. Juan Ramón Alves Fernández
 
 
Ojivas deshojadas, veletas y buhardillas,
los soportales húmedos. Pienso en la fiebre lenta
del farol de esta noche. Hasta entonces qué sueño,
qué consuelo tener la luz en mi pupila.
¡Sonrosadas mejillas las de este amanecer!
¡El Bernesga se quiebra de frío entre los álamos!
Están puros los montes. Renquea por la cuesta
del callejón la vieja. Otra vez la campana
deja el tañido limpio, su cristal en mis labios.
¡Campanario aterido, pecho duro del alba!
Dentro del templo un lloro, una lágrima viva.
En las vidrieras arde toda la luz de invierno.
Deja, León, que ponga muy dentro de tu entraña
de piedra oscura un beso. (¡Cómo quema tu piel,
cómo da fuego el aire de la acacia desnuda!)
En la última llaga de tu ser, en la escarcha
de cada teja quiero dejar mi corazón.
 
 
Antonio Colinas
 
 
 
 

lunes, 5 de enero de 2015

Epifanía del Señor. Los Reyes Magos

 
 
 
Adoración de los Reyes Magos, de Pedro de Campaña (Catedral de León).


 
(...) y  la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Al ver la estrella, se regocijaron con gran alegría.
Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.
Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
(Mat 2, 9-12). 
 
 
Con la ilusión de cuando era niña. Gracias, papá, gracias, Hoja, por vivir la Navidad como lo hacéis (siempre en presente). Vuestro testimonio de vida sigue vivo. Los Reyes Magos sí existen.
 
Este vídeo estará aquí, si Dios quiere, cada 6 de enero. Fue maravilloso encontrarlo y es maravilloso recordarlo.

Que los Reyes Magos lleguen cargados de aquello que verdaderamente necesitamos.
Ayer, en la parroquia, con el reparto de juguetes, pude ver, una vez más, la ilusión de los niños reflejada en sus ojos. Pido que nadie mate nunca esa ilusión, que permanezca a través del tiempo, como permanece en mi alma.
 

 

 
 
¡Feliz noche y día de Reyes!
 

 
 
 

sábado, 3 de enero de 2015

El sosiego

 
 
 
Virgen María con el Niño y san Juan Bautista. W.A. Bouguereau
 
 
"La humildad es a las otras virtudes lo que la cadena en un rosario. Quite la cadena y las perlas se encuentran dispersas; retire la humildad y todas las virtudes desaparecen".
 
San Juan Vianney (Santo cura de Ars)

 
 
"El origen histórico del rosario se remonta a la Edad Media, una época en la que las oraciones normales eran los salmos. Pero por entonces muchas personas no sabían leer, lo que les impedía participar en los salmos bíblicos. Por eso se buscó un salterio para ellas, y se halló en la oración a María con los misterios de la vida de Jesucristo ensartados a modo de perlas de un collar.

Afectan al que reza de una forma meditativa, en la que la repetición tranquiliza el alma, y aferrarse a la palabra, sobre todo a la figura de María y a las imágenes de Cristo que pasan ante uno mientras tanto, sosiega y libera el alma y le concede la visión de Dios.

De hecho, el rosario nos integra en ese saber primitivo en el que la repetición forma parte de la oración, de la meditación, en el que la repetición significa una forma de adentrarse en el ritmo del sosiego. Lo que importa no es tanto seguir con esfuerzo cada palabra de manera racional, sino todo lo contrario: dejarse llevar por la calma de la repetición, por lo cadencioso. Máxime teniendo en cuenta que no se trata de palabras vacías. Traen a mis ojos y a mi alma grandes imágenes y visiones y, sobre todo, la figura de María, y a través de ella la de Jesús.
 
 

 
Esas personas de las que hablábamos tenían que trabajar duramente. Al rezar, no podían emprender además grandes rutas intelectuales. Al contrario, necesitaban una oración que las tranquilizase, que las distrajera, que volviera a arrancarlas de sus preocupaciones y les mostrara el consuelo redentor. Creo que esa experiencia primitiva de la historia de las religiones, la de la repetición, del ritmo, de la palabra común, del coro que me lleva y se eleva y llena el espacio, que no me atormenta sino que me tranquiliza, consuela y libera; esa experiencia primitiva se ha cristianizado aquí por entero en el contexto mariano y en la aparición de la figura de Cristo al hacer rezar a las personas con enorme sencillez, enterándose al mismo tiempo del rezo, trascendiendo el ámbito intelectual al adentrarse el alma en las palabras.

Lo rezo (el rosario) con gran sencillez, igual que lo hacían mis padres. A los dos les encantaba el rosario. Y mucho más a medida que envejecían. Cuanto más envejece uno, menos esfuerzos intelectuales se pueden hacer, y más se necesita un refugio interno y adentrarse en la oración de la Iglesia. Así que yo lo rezo tal como lo rezaban ellos". 


Papa emérito Benedicto XVI
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero.
 
 
 
 
 
 

viernes, 2 de enero de 2015

Sin título

 
 

  
"Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí".
 
José Martí