viernes, 22 de abril de 2011

Paul Klee en la cocina


 
 

Cocina. Paul Klee
 

Paul Klee ( 1879 - 1940) fue un pintor alemán nacido en Suiza, que desarrolló su vida en Alemania y cuyo estilo varía entre el surrealismo, el expresionismo y la abstracción. Es difícil de clasificar. Sus obras están repletas de alusiones a los sueños, la música y la poesía. Profesor en la Bauhaus en Weimar y Dessau y luego en la Academia de Düsseldorf, pintó y dibujó en una escala muy pequeña, sin embargo, el pequeño tamaño de sus cuadros no afecta a su grandeza interior. Se le considera uno de los grandes coloristas de la historia de la pintura:


" El color se ha apoderado de mí, ya no tengo necesidad de perseguirlo, sé que se ha apoderado de mí para siempre. El color y yo somos uno. Yo soy un pintor".


 
Bodegón con cuatro manzanas. . Paul Klee

 
Manzana. Paul Klee

 
Su obra es imposible de aclarar, excepto para decir que casi nunca es totalmente abstracta, pero igualmente, nunca verdaderamente realista, con un lenguaje complejo de símbolos y signos:


"El arte no reproduce lo visible, lo hace visible"
 
 

Alrededor del pescado. Paul Klee

 

El pez dorado. Paul Klee



Sabemos por su hijo, su mejor biógrafo, que tuvo dos grandes pasiones: la cocina y los gatos.

Las artes culinarias parece que las aprendió en Beatenberg de un cocinero francés del Gran Hotel Wahand, donde acostumbraba a pasar sus vacaciones de joven. Antes de la Primera Guerra Mundial sus cuadros no se vendían mucho, y así mientras Lily, su mujer, mantenía a la familia con sus lecciones de piano, él se ocupaba de las tareas domésticas, entre las que destacaba la preparación de las comidas. ¡Y qué comidas!, a base de 5 ó 6 platos, con especialidades francesas o italianas: un sinfín de refinados platos que hubieran dado envidia a los mejores artífices de la nouvelle cousine.


 
 

 

Más tarde, en Düsseldorf, inventó para obsequiar a sus amigos una especie de paella de cebada y tomate: El Gerstotto.






sábado, 16 de abril de 2011

Desayuno poético

 
 
 
 Mesa de desayuno. Walter Püttner (1872-1953. Alemania)

 
El desayuno
 
 
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
 
 
Luis Alberto de Cuenca
 
 
 


A la mesa del desayuno. Annie Rose Laing (1869-1946. Escocia)

 
Desayuno

     
Si es que me siento sola, no me importa.
Con el ego me baño narcisista,
ante el espejo me hago una entrevista
y escribo lo que el vidrio me reporta:

la vejez asomada que soporta
un espíritu fuerte y optimista,
hay mucho más de risas a la vista
porque el dolor la vida nos acorta.

Tengo amigos y amigas; más de alguno
por teléfono a veces me resiste.
Espanto algún recuerdo inoportuno

como si fuera mosca. Y si persiste
le invito un poco de mi desayuno.
Sé que estoy sola. Pero nunca triste.
 


Grisela Álvarez Ponce de León
 
 
 
 
 

viernes, 1 de abril de 2011

Escenas de cocina en el Arte IV





La mulata. Diego Velázquez (s. XVII, Barroco. España)



Obra perteneciente a la etapa sevillana de Velázquez con la influencia de Caravaggio y el Naturalismo tenebrista más marcados.
En primer plano contemplamos a una joven de color - de ahí el título - tras una mesa, en la que destacan unos detallados cacharros que conforman un excelente bodegón. Al fondo, aparece una escena religiosa que representaría la Cena en Emaús, vista a través de una ventana. Esta escena fue descubierta en 1933 al someter el lienzo a una restauración y limpieza. Se desconoce cuál sería el significado de la imagen, aunque la mayor parte de los especialistas tienden a interpretarla como una escena moralizante, entroncando con la nueva religiosidad imperante en los primeros años del Barroco.
Lo más destacable de la composición sería la altísima calidad de los detalles del cesto, los jarrones o los platos, en los que apreciamos una minuciosa pincelada. Los efectos de claroscuro están tomados del Naturalismo, al igual que las tonalidades oscuras empleadas, abundando los sienas, ocres, marrones y blancos para contrastar.
El realismo de la muchacha es sensacional, dando la impresión de ser observada desde una ventana.
Esta magnífica imagen forma parte de las escenas de bodegón con imagen religiosa, junto a Cristo en casa de Marta y María. Se desconoce quién fue el cliente que las encargó, aunque sería alguien interesado por la novedad del estilo de Velázquez frente al Manierismo anterior. Algunos historiadores consideran que ese anónimo cliente sería Don Juan de Fonseca, uno de los artífices del éxito del maestro en Madrid.



Cristo en casa de Marta y María. Diego Velázquez




Dos hombres a la mesa. Diego Velázquez




La cocina. Pablo Ruiz Picasso (s. XX, Cubismo. España)




La cocina de los ángeles. Bartolomé Esteban Murillo (s. XVII, Barroco. España)




En la cocina. Antonio López (s. XXI, Hiperrealismo. España)




La cocina. Ramón Bayeu y Subías (s. XVIII. España)




Interior holandés (Obra realizada por Dalí con tan solo 10 años).
Salvador Dalí (s. XX. España)




Tortilla make. Diego Rivera (s. XX. México)




Mujer haciendo tortitas. Diego Rivera




Pelar patatas. Henry Hetherington Emmerson (s. XIX, época victoriana. Inglaterra)




Niño mimado. Armand Leleux (s. XIX. Pintor de género, discípulo de Ingres. Francia)




La cocina grasa. Jan Steen (s. XVII, Barroco. Holanda)




Limpieza de pescado, ollas, sartenes. Hendrick Maertensz Sorch ( Sorgh).
 (s. XVII, Barroco. Holanda)



Interior de cocina con mujer limpiando pescado. Hendrick Maertensz Sorch (Sorgh)




Interior de cocina. Hendrick Maertensz Sorch ( Sorgh)




Amasadura. Anders Zorn (s. XIX, Impresionismo. Suecia)




Madre y niño en la cocina. Ezio Marzi (s. XX. Italia)




Los cuatro elementos del invierno. Sebastien Stoskopff (s. XVII, Barroco. Alemania)




En la cocina. Emile Joseph Noter (s. XIX. Bélgica)