sábado, 31 de mayo de 2014

Dulce sentir



 



Queridos chicos y chicas: cada año me cuesta despedirme, separarme de vosotros, me alegra "dulcemente" la vida compartida, porque la enseñanza es eso en realidad, compartir la vida. Nuestros momentos de oración matinal, los momentos de alegría y risa, también los enfados, los sueños y el esfuerzo para llegar a la meta, las experiencias que surgen a raíz de los llamados momentos académicos, los extensos temarios, que parecen lo más importante, pero que, al final, cuando recordamos juntos este curso, se diluyen en el cariño que siempre nos queda, en la vida compartida.
 
Gracias a todos por vuestro cariño, por vuestras palabras. Cada año me hacéis sentir lo maravillosa que es esta vocación de la enseñanza. 

Y me hacéis vivir un duce sentir en el corazón, como nos dice san Francisco. Os quiero mucho. 
 

 

 


Dulce es sentir cómo en mi corazón
ahora humildemente está naciendo Amor.
Dulce es comprender que no estoy solo,
sino que soy parte de una inmensa vida,
que generosa brilla en torno a mí:
regalo Suyo, de su inmenso Amor.
Nos dio el cielo y las claras estrellas,
hermano sol y hermana luna,
la madre tierra con frutos, prados y flores,
el fuego, el viento, el aire y el agua pura,
fuente de vida para sus criaturas:
regalo Suyo, de su inmenso Amor.
 
 

Recordad la oración que nos enseñó san Francisco, recitada por san Juan Pablo II.  En las manos del Señor está  nuestra vida: 

 
 
 


 Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.

Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
 
 Amén
 
 
 
Que Nuestra Madre, como así la llamáis ya todos, os acompañe siempre en vuestro camino. Ya sabéis, tenedla siempre como guía segura. Recordad: "A Jesús, siempre por María".
 
En este día del Rosario bloguero, agradezco a Dios el regalo de vuestra vida en mi vida. Os guardo muy dentro.

Nuestra Ave María juntos, como tantas veces hemos compartido a lo largo del curso...Amén.
 
 
 

 

Que Dios os bendiga.
¡Gracias a todos!


 
Sábado, día del Rosario bloguero.
Recuerdo fiesta de Graduación, treinta de mayo, curso 2013-2014.
Paz y Bien. 
 
 
 
 
 
 

jueves, 29 de mayo de 2014

Puntos suspensivos...

 
 
 
Hajin Bae 
 


"Si miro al cielo en estas noches bellas
en que mi alma se eleva al infinito,
en caracteres mágicos de estrellas
nunca el nombre de Dios sé ve escrito.

Creo que si a alguien Dios dejó encargado
trazar algunos versos alusivos,
no supo qué escribir, poco inspirado,
y lo llenó de puntos suspensivos."


(Joaquín Bartrina, Arabescos, XXI)
 
 
 
 

 
 
 
Para Clarissa.
 
 
 
 

miércoles, 28 de mayo de 2014

Adora y confía

 
 
 



No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo,
acepta los designios de su providencia.
Poco importa que te consideres un frustrado
si Dios te considera plenamente realizado,
a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Dios
que te quiere para sí.
Y que llegará hasta ti, aunque jamás lo veas.
Piensa que estás en sus manos,
tanto más fuertemente cogido,
cuanto más decaído y triste te encuentres.
 



 
 
Vive feliz. Te lo suplico. Vive en paz.
Que nada te altere.
Que nada sea capaz de quitarte tu paz.
Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.
Haz que brote,
y conserva siempre sobre tu rostro,
una dulce sonrisa,
reflejo de la que el Señor
continuamente te dirige.
 
 
 
 

Y en el fondo de tu alma coloca,
antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.
Recuerda:
cuanto te deprima e inquiete es falso.
Te lo aseguro en el nombre
de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.
Por eso,
cuando te sientas apesadumbrado, triste,
adora y confía.


Teilhard de Chardin
 
 
 
 
 
 

lunes, 26 de mayo de 2014

Belleza




Bajo los árboles. Nydia Lozano



Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión.

 André Maurois






Es difícil juzgar la belleza: la belleza es un enigma.

Fiodor Dostoievski


Primavera. José Royo. 


Todo cambia y nada permanece. Y no habría belleza, ni danza, ni movimiento si las estaciones no alborotaran los colores y del follaje de los árboles no se desprendiera amarillo en el atardecer.

 Gioconda Belli


Sol de la isla. José Royo


La belleza salvará al mundo

Fiodor Dostoievski





domingo, 25 de mayo de 2014

Espíritu Santo, dulce huésped del alma




Orquídea de Panamá, flor nacional llamada del Espíritu Santo



Dios, Nuestro Señor, es tan amoroso con todos nosotros que nos ha dado la conciencia. Esa voz de Dios que nos habla internamente. Ahí donde nada más estás tú y Dios, ahí es donde el Espíritu Santo te hablará. Sus llamadas amorosas no son con gritos, sino con suavidad. Se necesita que haya silencio para que podamos oírlo. Pero, nuestro mundo de hoy hace tanto ruido que no nos permitimos escuchar esa voz de Dios. Dejemos que Dios nos hable. Escuchemos sus gemidos de amor por nosotros. Esforcémonos por escucharle...



 


  La Secuencia de la Misa de Pentecostés nos dice:
 

Ven, Dios Espíritu Santo, y envíanos desde el Cielo tu luz, para iluminarnos.
Ven ya, padre de los pobres,
luz que penetra en las almas,
dador de todos los dones.
Fuente de todo consuelo, amable huésped del alma, paz en las horas de duelo.
Eres pausa en el trabajo; brisa, en un clima de fuego; consuelo, en medio del llanto.
Ven luz santificadora, y entra hasta el fondo del alma de todos los que te adoran.
Sin tu inspiración divina los hombres nada podemos y el pecado nos domina.
Lava nuestras inmundicias, fecunda nuestros desiertos y cura nuestras heridas.
Doblega nuestra soberbia, calienta nuestra frialdad, endereza nuestras sendas.
Concede a aquellos que ponen en ti su fe y su confianza tus siete sagrados dones.
Danos virtudes y méritos, danos una buena muerte y contigo el gozo eterno.



Esta hermosa oración ha sido rezada por la Iglesia durante cientos de años. Ahí vemos la dulzura de Dios que, por medio del Espíritu Santo, inunda a las almas. Escuchemos una y otra vez esas hermosas palabras que decimos del Espíritu Santo, ese dulce huésped de nuestra alma.

Lo nombramos Padre de los pobres, pues Él es quien se identifica con ellos, con los que más necesitan, con los que tienen hambre y sed de Dios. Por eso, Santa Teresa decía: "quien a Dios tiene, nada le falta". Ahí estaba presente el Espíritu Santo.

Luz que penetra las almas: ¡Cuántas veces vivimos en la oscuridad del pecado, de la angustia y de la tristeza! Parece que nunca se va a hacer de día. Sin embargo, si pedimos a Dios que, por medio del Espíritu Santo nos ilumine, pronto las tinieblas de nuestro corazón se llenarán de esa luz amorosa de Dios.

Dador de todos los dones: Todos los dones que pueda recibir una persona, un alma, son originados por el Espíritu Santo quien, con el fuego de su amor, piensa personalmente en cada uno de nosotros.

Fuente de todo consuelo. ¡Cuántas veces parece que estamos inconsolables porque todo lo humano está en nuestra contra!

Dificultades con los miembros de la familia, los hijos, el cónyuge; en el trabajo, en la sociedad. Nada, parece, que nos puede consolar. Sin embargo, ahí está Dios quien, por medio del Espíritu Santo está en espera para consolarnos.

Amable huésped del alma. Sí, ese es el Espíritu Santo, ese amable, dulce y tierno visitante de nuestra alma, que habita en ella si nosotros se lo permitimos. Pero, nuestro egoísmo lo expulsa cada vez que optamos por el pecado. Dulce huésped, ¡quédate conmigo! No permitas que nada me separe de ti.

Paz en las horas de duelo. ¿Quién será quien nos levante el corazón cuando el dolor es fuerte? Ahí está el dulce huésped del alma, buscando consolar y dar paz en los momentos de duelo. Pero, ¿por qué no queremos escucharle?, ¿por qué nos hacemos sordos a su voz? Cuando el alma está atribulada, cansada, fatigada, ahí se presenta quien es pausa en el trabajo; brisa, en un clima de fuego; consuelo, en medio del llanto. ¡Sí! Ahí está el Espíritu Santo quien ha de confortar en todo momento.

Así podríamos ir hablando del Espíritu Santo, escuchando las palabras de esta oración que la Iglesia durante cientos de años ha recitado.

Sin embargo, esta maravillosa realidad del Espíritu Santo es muy poco conocida. Por algo se suele afirmar que el Espíritu Santo es el Gran Desconocido, pues si realmente lo conociéramos viviríamos con permanente paz en el alma. Dediquemos un tiempo para conversar amorosa e íntimamente con el Espíritu Santo, amable y dulce huésped del alma.

Recordemos algunas palabras que la Iglesia, por medio del Credo, nos dice sobre el Espíritu Santo. Recordemos que es el Señor y dador de vida. Por medio de Él, Dios vivifica al mundo, nos comunica la vida y lo santifica todo.

Los siete dones del Espíritu Santo son:
1. Sabiduría
2. Inteligencia
3. Consejo
4. Fortaleza
5. Ciencia
6. Piedad
7. Santo Temor de Dios


[...] El pecado mortal es el peor enemigo del Espíritu Santo, pues si lo cometemos expulsamos de nuestra alma a su dulce huésped.

No tengamos miedo de ser testigos de Dios en la sociedad, pues si contamos con el Espíritu Santo, toda dificultad será vencida, todo cansancio refrescado y cada tristeza consolada.

Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu Creador. Y renueva la faz de la Tierra. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo.
Amén.





 Vidriera del Espíritu Santo. San Pedro del Vaticano


Señor, ayúdanos para que Europa no abandone sus raíces cristianas. Señor, ayúdanos...que el Espíritu Santo nos ilumine, que solo Tú, Señor, seas nuestro Guía. Señor, apiádate de nosotros, no nos dejes de Tu mano...Señor, ayúdanos...





 

Genial Mafalda

 
 
 
Su fobia a las moscas...
 
 
 
 
 
o a la sopa...
 
 
 
 
 
Su amor por los Beatles...
 
 
 
Sus disquisiciones...
 
 
 
 
 
 
 
 
Su hermano Guille...
 
 
  
Sus despistes jugando al ajedrez...
 
 
 
 
 
Su amigo Manolito, que la confunde...
 
 
 
 
 
Irónica y siempre actual...
 
 


 
...muy actual...

 
 
 
 
 Siempre sensible y tierna...
 
 
 
 
 
 
 
 
¡Felicidades, Mafalda!
 
 

El humorista gráfico Quino, creador de Mafalda, ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades  2014.




 

sábado, 24 de mayo de 2014

Invoca a María...






"No juzgues de la eficacia de la oración por la prontitud en conseguir lo que deseas".
San Pedro Poveda




“En los peligros, en las angustias, en las incertidumbres, piensa en María, invoca a María. Que Ella no se aparte nunca de tus labios, que no se aparte nunca de tu corazón; y para que obtengas la ayuda de su oración, no olvides nunca el ejemplo de su vida. Si tú la sigues, no puedes desviarte; si la rezas, no puedes desesperar; si piensas en ella, no puedes equivocarte. Si ella te sostiene, no caes; si ella te protege, no tienes que temer; si ella te guía, no te cansas; si ella te es propicia, llegarás a la meta...”


San Bernardo (Hom. II super “Missus est”, 17: PL 183, 70-71).






Gracias, Madre.
Sábado, día del Rosario bloguero. 
¡Feliz día!






viernes, 23 de mayo de 2014

Tarde de lluvia



 
 
Me basta mirarte para saber que con vos, me voy a empapar el alma.
 
Julio Cortázar 

 

 
 

 
Una lluvia pausada, alargada, serena,
envolvente, inquietante, sostenida, perfecta.
He dejado la música, ahogué todas las voces
para escuchar la suya que suena tenazmente
como un hilo de plata dentro de un viejo odre.

Y me digo, rendida, sin voz, pausadamente,
que la lluvia cayendo hace un ruido de gente
cayendo sobre el mundo a lo ancho de los siglos
acompasadamente [...]

 
Idea Vilariño
 
 
 
 
 

jueves, 22 de mayo de 2014

Silencio

 
 
 
 
 


“- El desierto es hermoso, dijo el Principito.

Y era verdad. Siempre he amado el desierto. Nos sentamos sobre una duna de arena. No se ve nada. No se oye nada. Y, sin embargo, algo irradia en silencio…


Antoine de Saint-Exupéry, El Principito


 






 

martes, 20 de mayo de 2014

Esencia



Fragancia. Daniel F. Gerhartz



“La rosa es sin por qué; florece porque florece;
no cuida de sí, ni pregunta si es observada”.

Ángelus Silesius





 Retrato de Catherine Gray, Lady Manners (detalle).Thomas Lawrence.


Te deshojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.

Mas todo en torno
--horizontes de tierras y de mares--,
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.

Juan Ramón Jiménez




lunes, 19 de mayo de 2014

De todo un poco...

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
 
 
 
 
 
 
 
 
  

 
¡Feliz lunes!
 
 
 
 
 

sábado, 17 de mayo de 2014

Dios compasivo

 
 
 


 
La Escuela Superior de Estudios Franciscanos (ESEF), con sede en los Capuchinos de El Pardo (Madrid), ha organizado en León, los pasados días 10 y 11 de mayo, el IV Congreso para la Familia Franciscana y todos los simpatizantes del Camino de Santiago. El motivo fue la celebración del VIII centenario del viaje de Francisco a Compostela.

Asistí al Congreso y os dejo algunas de las consignas que allí viví. Testimonios de peregrinos y ponentes, aportaron mucha luz a todos.
 
La primera de las ponencias, "El camino abierto por Jesús", fue impartida por José Antonio Pagola, sacerdote y teólogo.  Me conmovió escucharlo. Os dejo, en líneas generales y esquematizadas, las ideas principales que recogí:

Recuperar el espíritu profético de Jesús. Comenzó aludiendo a los apóstoles; ellos  no hablaban de religión, para ellos Jesús era el Camino (San Lucas nos habla del Camino del Señor, Lc 3, 1-6, y en la Carta a los Hebreos, Hb.5, 1-10, se encuentra la referencia a un Camino nuevo y vivo, inaugurado por Jesús para nosotros). Hemos de recorrer el Camino, por tanto, con los ojos fijos en Jesús.
 
 
 
 
Cristo rezando. Morgan Weistling
 
 
 
¿Cómo nos enseña Jesús?
 
Jesús tenía un espíritu profético, era itinerante, no fue sacerdote, no se dedicó a cuidar la religión. Jesús no está en el templo, no era un hombre de ley, no se mueve en cátedras, no era ese su mundo. Él es un profeta, no es nombrado por ninguna autoridad, su vida está marcada por el Espíritu.
 
Anterior a Jesús nos encontramos con Juan el Bautista, y cuando Juan es encarcelado, Jesús deja el desierto y recorre los caminos de Galilea (nos dice san Lucas 4,1-12: "Jesús volvió a Galilea impulsado por el Espíritu"). El desierto se sustituye por un estilo de vida festivo; por ejemplo, come y sus comidas son festivas, acompañadas, compartidas. No viene a hablar de la ira de Dios, sino de un Dios Padre, de la Buena Noticia de Dios. El pueblo queda seducido por un Dios Bueno. Todo es poesía, les enseña a mirar todo lejos del desierto.

De Jesús nace un movimiento profético itinerante, al servicio del Padre. Mirándolo a Él, es necesario recuperar tres actitudes:
 
- Actitud contracultural: hoy falta este espíritu profético, se ha congelado, apartado con nuestra indiferencia hacia los que sufren. Somos del mundo, pero no pertenecemos al mundo. No es posible servir a Dios y al dinero.
 
-Actitud de indignación: vivimos en una sociedad instalada, con un cristianismo confortable y cómodo. Es necesaria una postura sana frente a los abusos, es necesaria para sacudir la impotencia y la opresión, para sacudir las conciencias. Vivimos en la sociedad del bienestar, y olvidamos la del malestar. Esto es inhumano. La indignación es importante para que no se apague la esperanza.
Los escribas y fariseos estaban absortos con sus escritos, pero no con los pobres y necesitados. Jesús les dice que el sufrimiento de los inocentes ha de ser tomado en serio, no puede ser visto como algo normal.
 
-Actitud de contagiar esperanza: Jesús nunca se desanima y empieza por los últimos.
 
Jesús camina abriendo caminos al reino de Dios, un Dios Bueno; repite: "El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed en el evangelio" (Marcos 1, 15) . Nos muestra la vida tal como la querría construir Dios.
Jesús siempre vivía desde el Padre y captaba a Dios como una presencia buena, cercana, amistosa. Veía amanecer y se daba cuenta de que Dios Padre hacía salir el sol sobre buenos y malos. Está queriendo hacer un mundo mejor. Dios no puede cambiar el mundo si nosotros no nos dejamos cambiar. Se trata de vivir, desde la mañana a la noche, intentando hacer la vida más humana.
 
El fin de la Iglesia no es ella misma, la Iglesia está orientada al mundo de Dios, debe ser germen de un mundo mejor.
 
El Papa Francisco, menciona Pagola, nos invita "a salir de nosotros mismos para ir a la periferia al encuentro de los más alejados, de los olvidados, de quienes necesitan comprensión, consuelo y ayuda". "¡Hay tanta necesidad de llevar la presencia viva de Jesús misericordioso y rico de amor!"

También nos dice: salgan "hacia todas las periferias existenciales", al advertir que "una Iglesia que no sale, a la corta o a la larga, se enferma en la atmósfera viciada de su encierro", "prefiero mil veces una Iglesia accidentada que una Iglesia enferma".
 
El reino de Dios, prosiguió Pagola, nos reclama con una espiritualidad itinerante. Vivir caminando, no podemos quedarnos pasivos dentro de nuestros templos. El modelo es el Maestro, y fieles al modelo del Maestro, es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, sin demoras, sin ascos y sin miedo. La intimidad de la Iglesia con Jesús, es una intimidad itinerante.
 
Jesús cura a la gente durante el camino. Curaba toda enfermedad y toda dolencia. Juan el Bautista estaba obsesionado con el pecado, denunciaba los pecados. Jesús estaba obsesionado con el sufrimiento. El Bautista no cura a nadie, no limpia la piel de los leprosos, no come con los pecadores. Jesús abraza, invita a los pecadores. Juan no cura la vida, no hace gestos de bondad. Su camino es  de preparación. Jesús camina en busca de los que sufren. Su verdadera preocupación es el sufrimiento humano.
 
La Iglesia ha colocado, poco a poco, en lugar preferente el pecado; los cristianos nos hemos ido olvidando del sufrimiento. Y el mayor pecado es que permitamos un mundo con tanto sufrimiento, desgracia y atropello. No podemos tolerarlo.
 
 
 
Giovanni Antonio Galli: Jesús cura al ciego de nacimiento.
Jesús cura al ciego de nacimiento. Giovanni Antonio Galli
 
 
 
Es necesario recuperar la tarea curadora de Jesús: Id, enseñad, amad...
 
Jesús hace el bien porque es un hombre apasionado por la vida, es un enamorado de la gente, de todos. Se detiene ante el ciego de nacimiento (Juan 9, 1-41), se para si alguien lo necesita. A la gente les molestaba el ciego, también a sus discípulos, pero Él se acerca, le cura, le anima. Es muy necesario aprender esto: se acerca al ciego y le da ánimo; un hombre que desanima, no está siguiendo a Jesús. Levanta su dignidad, y el ciego se da cuenta de que no está solo, que Alguien lo está llamando.
 
Jesús acoge a cada uno de manera entrañable, porque contagia el bien: Ánimo, levántate, vete en paz, disfruta, vive (que no quiere decir ser un vividor). Tiene una preocupación real por el sufrimiento y por aliviar el sufrimiento.
 
Así, es necesario caminar acercándonos a los heridos de los caminos. Jesús capta el misterio de Dios como misterio de compasión. Lo que define a Dios es la bondad. El Padre nos trata con compasión, tiene entrañas de Padre. "Sed santos, porque yo, vuestro Dios, soy Santo" (Lev 19,2; 20,26). Sed compasivos es el primer mandato en la enseñanza de Jesús. La compasión se aprende en el camino de Jesús, no es una virtud más, es la única manera de parecernos a Él, es su gran herencia a la humanidad.
 
 
 
El buen samaritano. Vincent Van Gogh
 
 

¿Cómo aprendemos a ser compasivos? Caminando como el buen samaritano, es la guía (Lucas 10, 25-37), él ve, mira, se conmueve, se acerca y hace todo lo que puede. Jesús no puede ver a alguien llorar y no conmoverse...
 
El Papa Francisco, dice Pagola, tiene mucho de Jesús, de sensatez evangélica, tiene capacidad para curar heridas y nos llama a hacernos cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela a su prójimo. Es necesario también caminar en la noche y descender a su noche, si podemos.
 
 
 
 Pentecostés. El Greco
 
 
Los cristianos, muchas veces, hemos sustituido los signos de compasión por los signos sacramentales. Nos comportamos, a menudo, como una comunidad de apóstoles amenazados, muertos de miedo, con las puertas cerradas. La fe de Jesús hay que vivirla en la vida: "Paz a vosotros, no tengáis miedo. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo, recibid el Espíritu Santo" (Juan 20, 21). Somos enviados, y Jesús resucitado, en Pentecostés, en aquella comunidad cerrada y muerta de miedo, exhaló Su aliento y recibieron el Espíritu Santo. Comenzó la misión de la Iglesia, abrió las puertas para que los discípulos se pusieran en camino.
 
Somos enviados por Jesús resucitado.
 
 
 
 Paisaje con Cristo y sus discípulos en el camino a Emaús. Jan Wildens
 
 
 
Como recomendaciones, nos dejaba Pagola:
 
-Ponernos en camino, no es imaginable un discípulo estancado.
 
-Recordar que somos enviados "como corderos en medio de lobos" (Mateo 10, 16). Debemos caminar dejando paz, construyendo un mundo en paz, en concordia, con bendiciones, dicha. Esa paz que el mundo no puede dar y que el que sigue a Jesús puede dar. La paz se contagia y crece cuando crece la convivencia. El rechazo no nos puede desalentar, la paz volverá a nosotros...
 
-No llevar alforjas, tender a un estilo de vida cercano a los pobres. A Jesús le preocupa qué no hay que llevar, no qué hay que llevar. Él es perdón continuo, siempre. Dios es Amor y perdón. No podemos vivir desde el resentimiento, desde la venganza.
 
Danos pan, danos perdón, líbranos del mal, del maligno, de todo lo que nos hace daño, terminó Pagola, aludiendo al Padrenuestro.
 


 


La vida como camino, como peregrinos. Lo importante es ponerse en camino.
El Camino de Santiago ha experimentado un gran florecimiento en los últimos años, se ha recuperado solo, crece por su pie, no porque la Iglesia lo haya planificado, es la acción del Espíritu Santo. El Camino está hecho, marcado y es un buen método para la evangelización. Los testimonios de los peregrinos fueron numerosos y entrañables.
 
Algunas frases compartidas:
 
El Camino no se hace con las piernas, sino con el corazón. Las piernas nos llevan donde el corazón nos dicta.
Ayuda a superar el espíritu de queja y a agradecer la vida. Seguir las huellas de los que han ido delante.
 
 El testimonio de uno de los peregrinos, nos increpó:
 
"No debemos preocuparnos tanto en preguntar por qué se va al Camino, sino qué encontré yo después de haber recorrido el Camino"
  
 
Os dejo una conferencia de José Antonio Pagola, "Volver a Jesucristo", impartida el 11 de marzo de 2014, en el "Centro Loyola" de los Jesuitas en San Sebastián.
 
 
 



El hermano capuchino, Fidel Aizpurúa, profesor en la Escuela Superior de Estudios Franciscanos y otro de los ponentes, en una conferencia de mayo de 2014: ¿Una religión sin el Dios de la religión?

 
 


En sábado, día del Rosario bloguero, os dejo la oración de san Francisco compartida en el grupo:
 
El Señor te bendiga y te guarde.
Te muestre su rostro y tenga misericordia de ti.
Vuelva a ti su mirada y te conceda la paz.
El Señor te bendiga, hermano.

 
 
Y la música del Codex Calixtinus, guía del peregrino medieval. En él, se dijo, se encuentra lo mejor de la Edad Media. "Offertorium: Congaudeant catholici" (Alégrense, católicos).