Epifanía, según explicaba magistralmente san Agustín en uno de sus sermones, es una palabra de origen griego que significa manifestación. “Al manifestarse en este día, el Redentor de todos los pueblos lo hizo festivo para todos ellos”. De este modo, esta fiesta grande, que la Iglesia celebra 12 días después del nacimiento de Jesús, está repleta de simbolismo. San Agustín enseñaba que “aquellos magos fueron los primeros gentiles en conocer a Cristo el Señor. Sin verse sacudidos por su palabra, siguieron la estrella que se les manifestó y, cual lengua del cielo, les hablaba de manera invisible de la Palabra que aún no hablaba”.
Los Reyes Magos de Oriente en la Historia de España.
Te Deum es una expresión en latín, que significa “A ti, Dios”, y es el comienzo de un antiguo himno de la Iglesia, considerado uno de los primeros himnos cristianos, que se canta en momentos de celebración de hechos muy importantes, para dar gracias a Dios, como en las ceremonias de canonización o para dar gracias al final de año. También los cardenales lo entonan tras la elección de un Papa.
Te Deum, que la Iglesia canta desde el siglo IV. Una antiquísima tradición cuenta que, cuando san Ambrosio bautizaba a san Agustín, habrían entonado juntos este canto por primera vez.
¡Feliz salida de año y feliz Año Nuevo!
«Te Deum laudamus!». A ti, oh Dios, te alabamos. La Iglesia nos sugiere terminar el año dirigiendo al Señor nuestro agradecimiento por todos sus beneficios. Nuestra última hora, la última hora del tiempo y de la historia, termina en Dios. Olvidar este final de nuestra vida significaría caer en el vacío, vivir sin sentido. Por eso la Iglesia pone en nuestros labios el antiguo himno Te Deum. Es un himno repleto de la sabiduría de tantas generaciones cristianas, que sienten la necesidad de elevar sus corazones, conscientes de que todos estamos en las manos misericordiosas del Señor.
Oh, Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo,
abarcando del uno al otro confín,
y ordenándolo todo con firmeza y suavidad:
ven y muéstranos el camino de la salvación.
Hoy, 17 de diciembre, comienzan las bellísimas "Antífonas O", que expresan la espera anhelante del Redentor, invocándolo con los diversos títulos con que se designaba al Mesías en el Antiguo Testamento.