lunes, 12 de agosto de 2013

Seguimos bailando juntos...

lost in time... 
Canción de amor

¿Cómo sujetar mi alma para
que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla
hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
en un rincón extraño y mudo
donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.

Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
nos une, como un golpe de arco,
que una sola voz arranca de dos cuerdas.
¿En qué instrumento nos tensaron?
¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
¡Oh, dulce canto!

Rainer María Rilke





Seguimos caminando y bailando juntos...
rose.







domingo, 11 de agosto de 2013

Santa Clara de Asís







Oración a santa Clara

Gloriosísima virgen y dignísima madre Santa Clara,
espejo clarísimo de santidad y pureza,
base firme de la más pura fe,
incendio de perfecta caridad
y erario riquísimo de todas las virtudes. 
Por todos los favores
con que el Divino Esposo os colmó,
y la especial prerrogativa de haber hecho vuestra alma
trono de su infinita grandeza,
alcánzanos de la inmensa piedad
que limpia nuestras almas
de las manchas y de las culpas,
y destituidas de todo efecto terreno
sean templo digno de su habitación.

También te suplicamos
por la paz y la unidad de la Iglesia Católica,
para que se conserve en su unidad de fe,
santidad y costumbres
que la hacen incontrastable
ante los esfuerzos de sus enemigos.

Y si fuese para mayor gloria de Dios
y bien espiritual mío cuanto
pido por esta oración,
vos como madre y protectora
presentad mis deseos en el despacho divino,
pues yo confío en vuestra bondad infinita
que por vuestros méritos alcanzaré
cuanto pido por esta oración,
para su mayor honra y gloria.

Amén Jesús.







[...] En su significado profundo, la «conversión» de Clara es una conversión al amor. Ella ya no llevará nunca los vestidos refinados de la nobleza de Asís, sino la elegancia de un alma que se entrega totalmente a la alabanza de Dios. En el pequeño espacio del monasterio de San Damián, contemplado con afecto conyugal en la escuela de Jesús Eucaristía, se irán desarrollando día tras día los rasgos de una fraternidad regulada por el amor a Dios y por la oración, por la solicitud y por el servicio. En este contexto de fe profunda y de gran humanidad Clara se convierte en fiel intérprete del ideal franciscano, implorando el «privilegio» de la pobreza, o sea, la renuncia a poseer bienes incluso sólo comunitariamente, que desconcertó durante largo tiempo al mismo Sumo Pontífice, el cual al final se rindió al heroísmo de su santidad.

¿Cómo no proponer a Clara, junto a Francisco, a la atención de los jóvenes de hoy? El tiempo que nos separa de la época de estos dos santos no ha disminuido su atractivo. Al contrario, se puede ver su actualidad si se compara con las ilusiones y las desilusiones que a menudo marcan la actual condición juvenil. Nunca un tiempo hizo soñar tanto a los jóvenes, con los miles de atractivos de una vida en la que todo parece posible y lícito. Y, sin embargo, ¡cuánta insatisfacción existe!, ¡cuántas veces la búsqueda de felicidad, de realización, termina por desembocar en caminos que llevan a paraísos artificiales, como los de la droga y de la sensualidad desenfrenada! También la situación actual con la dificultad para encontrar un trabajo digno y formar una familia unida y feliz, añade nubes al horizonte. No faltan, sin embargo, jóvenes que, incluso en nuestros días, recogen la invitación a fiarse de Cristo y a afrontar con valentía, responsabilidad y esperanza el camino de la vida, también realizando la elección de dejarlo todo para seguirlo en el servicio total a él y a los hermanos. La historia de Clara, junto a la de Francisco, es una invitación a reflexionar sobre el sentido de la existencia y a buscar en Dios el secreto de la verdadera alegría. Es una prueba concreta de que quien cumple la voluntad del Señor y confía en él no sólo no pierde nada, sino que encuentra el verdadero tesoro capaz de dar sentido a todo [...]


Vaticano, 1 de abril de 2012, domingo de Ramos.

 


San Francisco de Asís y santa Clara (película completa)




 


sábado, 10 de agosto de 2013

¡Hasta pronto!















En casa nos encanta la música. Que sirva de despedida ésta para una persona encantadora que ha pasado con nosotros unos días. 
Para ti, Teuta, con tus temas favoritos. Te queremos.

¡Hasta pronto!
DTB






viernes, 9 de agosto de 2013

Minueto




El minueto. Elizabeth Stanhope Forbes


Practicando el minueto: Miss Hilda Spong. Tom Roberts



Luigi Boccherini. Minuetto



El minueto. Sir John Everett Millais



Minueto colonial. Jennie Augusta Brownscombe



Una fiesta familiar: el minué. Johann Zoffany







G.F.Haendel - Watermusic (PART III: Hornpipe-Menuet-Rigaudon)




El minueto, también llamado minué, es una antigua danza tradicional de la música barroca originaria de la región francesa de Poitou, que alcanzó su desarrollo entre 1670 y 1750. Fue introducida con el nombre de minuet en la corte francesa por Jean-Baptiste Lully (1673), que la incluyó en sus óperas y, a partir de ese momento, formó parte de óperas y ballets.

El término ha sido adaptado, bajo la influencia del italiano minuetto, del francés menuet, diminutivo de menú (‘diminuto’), que proviene del latín minutus: ‘diminuto’. Minueto es un término que sólo aparece en partituras musicales. Quizá se refería a los ‘pasos diminutos’ (pas menús) con que se baila esta danza. En el período en que se volvió más de moda, era una danza lenta y ceremoniosa.





  

miércoles, 7 de agosto de 2013

Estoy a tu lado



Era una niña. Poema de sor Cecilia


Estoy a tu lado, es uno de los blogs más entrañables de la Red; su autora es sor Cecilia, sor Cecilia Codina Masachs, de la Orden de Predicadores, escritora-poeta, que nos acompaña con sus certeros, profundos, luminosos y tiernos mensajes. Nada de lo que acontece alrededor se escapa a su mirada, una mirada cristiana y evangelizadora. 
Ya en su perfil, se pude leer cuáles son sus intereses: Ayudarles en sus dificultades, orar por ustedes. Y eso es lo que hace, exactamente, sor Cecilia.
Personalmente, a través de su blog, por su recomendación, llegué a esta bitácora tan querida para mí: La Hoja del Arce. Fue un maravilloso ángel mensajero.

Recientemente ha escrito un libro autobiográfico, "Historias de Sesy Bo", libro que guardo con mucho cariño. Nos ofrece pequeños y deliciosos relatos de su infancia. Ella misma nos dice:

Este libro es una fuente que emana recuerdos de mi interior.
Es la historia de mi vida infantil, escrita en trozos de papeles de cualquier tipo, hasta que mi mamá, al ver la afición que tenía por las letras, me regaló mi primer diario.

Deseo ofrecerles a mis futuros lectores lo mejor de mí; pero todo tiene un engranaje y poco a poco les iré develando el alma de Sesy Bo, Cecilia, o bien Teti, tres nombres de mi misma persona, que empleo indistintamente a los largo de mis relatos [...].

Son retazos entrañables, alegres, chispeantes (sor Cecilia, a menudo, nos regala una carcajada, una sonrisa con su inconfundible ¡jajá!), también, en ocasiones, se tornan tristes (a mí me provocan, aun así, una dulce sonrisa), escritos con el alma. Son una caricia para el alma. Reflejan a una niña sensible, simpática, cariñosa, noble, muy observadora y reflexiva. Una niña llena de Dios. Como acertadamente se añade en el prólogo: "[...] llena de amor, sentimientos de hermandad con todos y profunda humanidad..."[...]

Así es, así me llega y traspasa desde su blog, mi querida sor Cecilia: como un alma bella.

De entre ellos, este relato que os dejo, me causó profunda impresión, hasta las lágrimas:


Un invitado especial

Otra de las costumbres de mi casa, era la de invitar a un pobre a comer el día de Navidad.
Generalmente, todos los años, venía el mismo pobre, se llamaba Moisés y para mí, ese día se convertía en algo muy especial; un día extraordinario, porque Moisés, resultaba ser un hombre que conocía mundo y me contaba historias que iluminaban, aún más, mi imaginación. Ese día, mi abuela tenía en la mesa el mejor pollo del corral, al que había tenido a dieta, atado su pata a la pata de la mesa de mármol del jardín, durante dos días.
    Se preparaba la mesa con toda clase de detalles, como si el invitado a comer, fuera una persona muy importante. Recuerdo que esas cosas marcaron mi vida.
 
    Veía la belleza en la pobreza de aquel hombre, no demasiado bien vestido y de higiene descuidada. Apenas tenía dientes y comía con las manos, cosa que jamás había visto hacer en casa. Pasaron los años y Moisés murió. Así lo supuso toda mi familia, porque no volvió ninguna Navidad más y esa bonita costumbre se dejó de hacer.
 
   Un año, en que estábamos solas mi madre y yo para el día de Navidad, hablábamos en la cocina preparando la buena comida y le comenté lo que cuando era pequeña se hacía.
   -¿Nena, y si fuéramos a buscar a un pobre a la calle?, - de repente dijo mamá-.
 
Les diré que la cara se me encendió de alegría, me puse la gabardina y salí a las Ramblas de mi ciudad, en busca de un Moisés.
   Lo encontré dormido en un banco, le explique por qué quería que viniese conmigo y aceptó. Estando en la mesa y abriendo yo una botella de cava, mamá le preguntó:
    -¿Cómo se llama?
 
   El hombre se resistía a decir su nombre, haciéndose el interesante.
 
   -Me llamo Moisés, como mi padre-al fin lo dijo-.
 
    Del impacto que me provocó, derramé gran parte del cava fuera de la copa.
   Mi pobre era el hijo de mi amigo Moisés, el invitado especial de cada Navidad. Pero para terminar; esta historia real tiene algo más trascendente que haber hecho caridad.
 
   -¿Sabes Teti a quién hemos tenido invitado a nuestra mesa desde que tú eras pequeñita?-exclamó mamá-
   -Pues sí, mamá, a Moisés.
 
    Mamá, tomándome la cara, me hizo la señal de la cruz en la frente y me besó con suavidad, como era propio de ella y mirándome a los ojos, - a Jesús..., a Jesús -dijo-.

    Creo que no hace falta que les diga nada más...


Si queréis conocerla un poco mejor, en este espacio, Mis lecturas y demás escritos, se encuentra una entrevista con sugestivas y profundas pinceladas de su alma, de su vocación:

"Los escritores que amamos las letras, acariciamos los libros como tesoros, cada página tiene su encanto, enigma, carne y vida...".


Gracias, mi querida sor Cecilia. Con ternura.




El necio. Poema de sor Cecilia






martes, 6 de agosto de 2013

El mar




Una imagen...





Lluís Ribas



Un poema...

El mar es un olvido,
una canción, un labio;
el mar es un amante,
fiel respuesta al deseo.

Es como un ruiseñor,
y sus aguas son plumas;
impulsos que levantan
a las frías estrellas.

Sus caricias son sueño,
entreabren la muerte,
son lunas accesibles,
son la vida más alta.

Sobre espaldas oscuras
las olas van gozando.


Pedro Salinas



Un amanecer...







Y una canción...




¡Feliz día!







lunes, 5 de agosto de 2013

¡Muchas felicidades!

 
 

 
 
Para Militos y su hermosa familia, en un día muy especial, con todo mi cariño.
¡Muchas felicidades!