jueves, 30 de abril de 2015

Dime tu nombre

 
 
 
 
 
Quiero conocerte como eres. Tu imagen sobre mí bastará para cambiarme.
 
Pedro Arrupe
 
 
Dime, Jesús, tu nombre verdadero para que yo te alcance de una vez y para siempre:
has de ser Tú el que me lo digas, corazón a corazón.

No he de buscarte, Tú me buscas, Tú el que siempre estás viniendo.
No estás lejos, más Tú en mí que yo mismo, y me has hecho uno contigo.
Tú tan grande y tan conmigo, tan Dios y tan humano:
yo ante ti, todo admiración y pasmo y, a la vez, tan en casa y en familia.

Tú mi alegría, mi ansia sin descanso,
mi llaga más íntima, mi destino inevitable y deseado, mi meta y fundamento:
mi premio, y mi perdón, mi verdad; la vida por quien vivo y mi camino,
mi fe y mi confianza; mi fuerza, mi roca, mi refugio y mi defensa;
mi verdad también, la clave de mi historia; Tú mi oficio y mi tarea, mi norma única y mi ley,
el aire que respiro; la referencia única de lo que soy y hago:
la luz con la que mis ojos ven el mundo y su grandeza;
el corazón con el que amo el mundo y su miseria;
la esperanza por la que lucho para el mundo y mis hermanos.
 
Dime, por fin, tu nombre deseado; porque repito mil nombres y nunca es del todo el tuyo.
 
 


 

Dime tu nombre verdadero, ser de mi ser, dímelo Tú, para que se lo diga a todos,
pues que les hace falta a los que penan, y a los vencidos, a los solos,
a los que no pueden ya más ni ven salida, a los agobiados de soportar la carga de vivir,
a los oprimidos por los que sobre ellos medran; a los que, distraídos u orgullosos,
ni siquiera saben que te necesitan y se están muriendo de sí mismos;
a los que se mueren de ganas y buscan y no saben qué;
a los que sienten la muerte en el corazón mismo de la vida y piden prodigios, demostraciones,
sin aceptar ser amados; a los que te arrinconan, pieza de museo o ilustre personaje histórico;
a los que te reducen a una idea.
 
Dinos, Jesús, tu nombre, quién eres, y que nos cambie
y nos haga el mundo en paz y vividero, porque solos no podemos conseguirlo.
O hazme a mí mismo, si Tú quieres, tu nombre, repetido, vivo;
tu imagen, tu presencia aquí y ahora en ti y contigo.

Vicente Marqués SJ



Para Militos.




 

martes, 28 de abril de 2015

Lo que no es sueño

 
 
 

 
 
Déjame que te hable en esta hora
de dolor, con alegres
palabras. Ya se sabe
que el escorpión, la sanguijuela, el piojo,
curan a veces. Pero tú oye, déjame
decirte que, a pesar
de tanta vida deplorable, sí,
a pesar y aun ahora
que estamos en derrota, nunca en doma,
el dolor es la nube,
la alegría, el espacio;
el dolor es el huésped,
la alegría, la casa.
Que el dolor es la miel,
símbolo de la muerte, y la alegría
es agria, seca, nueva,
lo único que tiene
verdadero sentido.
Déjame que, con vieja
sabiduría, diga:
a pesar, a pesar
de todos los pesares
y aunque sea muy dolorosa, y aunque
sea a veces inmunda, siempre, siempre
la más honda verdad es la alegría. 
La que de un río turbio
hace aguas limpias,
la que hace que te diga
estas palabras tan indignas ahora,
la que nos llega como
llega la noche y llega la mañana,
como llega a la orilla
la ola:
irremediablemente.

 
Claudio Rodríguez, Alianza y Condena
 

 

 
 

lunes, 27 de abril de 2015

Nada sucede...







[...]
 
Nada sucede dos veces
y no sucederá.
Por eso nacemos sin experiencia
y moriremos sin rutina...
 
W. Szymborska
 
 
 
 
 

domingo, 26 de abril de 2015

Cena de primos VII

 
 


 
Este año, en la crónica de nuestra cena de primos, dejo el menú, como es habitual. El restaurante elegido por Ruchi, Casa Rafa, es un lugar agradable, clásico, en él comenzamos esta cita que ya se encuentra en su ¡séptima edición! ¡Campeones!




Los entrantes exquisitos con embutidos, anchoas con ajos muy picados (me encantó ese toque de ajo, no lo había probado), gambas al ajillo con trocitos de bacon (torreznos), fritos de calamares y croquetas, salpicón de rape (pixín) y patatas a la importancia (dejaré la receta en el blog). Faltaron las mollejas, que tomamos en la primera cita (Agus, ¡sí había mollejas).
 
Como segundo, rape en su jugo con guarnición de patatas o bien cabrito al horno.
De postre un suflé con helado realmente bueno, servido en una bandeja enorme. Riquísimo.
 
Es una alegría volver a veros y me encantó encontrar a Leo y a Susana (llegar desde Palma de Mallorca es toda una travesía).
La cena resultó muy agradable en vuestra compañía, sois unos soles.

Recordé aquellas conversaciones que mantenía con Agus en la adolescencia, hablando sobre todo lo divino y humano, es como si el tiempo no hubiera pasado, sigo conectando totalmente con él. Agus, gracias por todo lo que compartimos, es muy importante recordarlo, mucho ¿verdad?

Con mi despiste habitual, me olvidé del Libro de Actas, pero dejamos nuestros mensajes en hojas que guardaré en el Libro, ¡perdón!

Este año bailamos, pero no todos, era una música tecno horrorosa, sin letra, altísima, no nos permitía hablar, música que suena lo mismo una y otra vez, repetitiva hasta el infinito ¡qué lata! Es pura tecnología, decía Pablo cada poco, y sí, no tiene emoción, al menos no se la encuentro. Bailé porque me encanta bailar, pero no conecto en absoluto con ella. Me parece que no tiene sentimiento, aunque a juzgar por el ambiente, es la habitual. Tenemos que aplicarnos para el próximo año en buscar un lugar donde, por lo menos, podamos hablar, bailar y cantar, que es importante.

Marta le pidió al DJ algo más acorde para nosotros, y ¡nanay! La música de los 60, 70, 80 y 90 brilló por su ausencia, tecno y más tecno...

Faltó Ruchi, que se encontraba con un gripazo impresionante. ¡Te echamos mucho de menos! Y a Carlos, que se encontraba de viaje. Carla y Jhon (¡os recordamos!) tampoco pudieron venir.

Gracias (ya sabéis, como nos nombrábamos de pequeños) a Pablito, Pilar, Orlandito, Mar, Juan, Loreto, Tori junior, Leo, Susana, Pilina, Agus, Edu, Martita, Manuel, Carlos, Jose, Bert, Ana, Jose, May, Pedro y Rosa...

¡Muchos besos para TODOS!!!

Y como no puede faltar la música (y nadie tiene ni idea de lo que bailamos), os la dejo yo con un clásico con mucho ritmo, (Raphael y Alaska... ¡ay! estos DJ, no aprenden...).
 
 
 

 
Y también a Fiordaliso, Yo no te pido la luna, recordando el año anterior bailándola y la risa que pasamos. Dedicada, especialmente a Ruchi... Estos DJ de ahora ... ¡Ay, Ruchi, qué sosos...! ¿Qué te parece si el año que viene les sustituimos? Sé que lo estás pensando, jajaja... Esta vez, en italiano, que con el gripazo y el catarro no la puedes cantar... ¡Para ti, especialmente!!! ¡Non voglio mica la luna! ¡También para Bert, que le encanta!!!
 
  



¡Hasta la próxima cita!
Es hora de que aprendáis a comentar en los blogs, no sé cómo se hace, tenéis que investigar... ¡May, investiga!
 

 
 
 

sábado, 25 de abril de 2015

No olvidemos nunca el primer amor








Una maravillosa reflexión del papa Francisco:

"No olvidemos nunca el primer amor".

 

"Pidamos a Dios la gracia de la memoria".   


¿Cuándo sentí que debía cambiar de vida, o ser mejor, o perdonar a una persona? ¿Cuándo sentí al Señor que me pedía algo? ¿Cuándo encontré al Señor?                                        
              

Papa en Santa Marta


(RV).- Recordar la primera vez que sentimos a Jesús a nuestro lado y ver en los Evangelios cómo Jesús encuentra a la gente. Reiterando que Jesús nunca olvida el día en que nos encontró por primera vez, alentó a pedir a Dios ‘la gracia de la memoria' para recordar siempre, precisamente, nuestro encuentro con Jesús, que es único para cada uno, es el primer amor.
En su homilía de la Misa matutina en la Capilla de la Casa de Santa Marta, el Santo Padre hizo hincapié en que Jesús elige un encuentro, como forma de cambiar la vida de los demás. Juan y Andrés, que pasan con el Maestro toda la velada. Simón que se vuelve la ‘piedra' de la nueva comunidad. La Samaritana, el leproso, que regresa para agradecer por haber sido sanado, la mujer que queda sanada al tocar la túnica de Cristo.
Evocando, con la liturgia del día, el encuentro, cerca de Damasco, de Jesús con Saulo, que de perseguidor anticristiano se vuelve Apóstol, el Papa se refirió a los encuentros con el Señor. Encuentros decisivos que deben llevar al cristiano a no olvidar nunca el primer momento en que percibimos la cercanía de Jesús a nuestro lado:
«Él nunca olvida, pero nosotros olvidamos nuestro encuentro con Jesús. Y ésta sería una bella tarea para hacer en casa: pensar en cuándo sentí al Señor cerca de mí, de verdad. ¿Cuándo sentí que debía cambiar de vida, o ser mejor, o perdonar a una persona? ¿Cuándo sentí al Señor que me pedía algo? ¿Cuándo encontré al Señor? Porque nuestra fe es un encuentro con Jesús. Éste es el fundamento de nuestra fe: he encontrado a Jesús como Saulo hoy».
Preguntémonos sinceramente, aconsejó una vez más el Obispo de Roma: ¿cuándo Señor me dijiste algo que cambió mi vida o me invitaste a dar ese paso en mi vida?:
«Ésta es una bella oración y les recomiendo que la recen cada día. Y cuando te acuerdas, te alegras con eso, con ese recuerdo que es un recuerdo de amor. Otra bella tarea es la de leer los Evangelios y ver tantas historias. Ver cómo Jesús encuentra a la gente, cómo elige a los apóstoles, cómo hay tantos encuentros con Jesús allí. Quizá alguno se parezca al mío. Cada uno tiene el suyo».
Para Cristo su relación con nosotros es de predilección, es una relación de amor, una relación de ‘tú y yo', volvió a subrayar el Papa:
«Rezar para pedir la gracia de la memoria: Señor ¿cuándo fue ese primer encuentro, ese primer amor? Para no escuchar ese reproche que dirige el Señor, en el Apocalipsis: debo reprocharte que hayas olvidado el primer amor».


Papa Francisco, Misa en Santa Marta, 24 abril 2015





Lo que nos falta...

 
 
 


“Lo que le falta a la humanidad es la oración”.
 
Padre Pío
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero.
Feliz día.
 
 
 

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“Antes de abrir los ojos he escuchado cómo la lluvia aplaudía contra los postigos. Luis XVI no era mejor acogido en el momento de despertarse. Y eso es lo que más se parece a la vida profunda y espiritual. Ver una profundidad que otros no verán. Todo se convierte en imágenes, en símbolos”.

***

"La poesía es el único idioma para hablar de lo absoluto. Creo que los poetas son los que mejor nos hablan de Dios. Mejor que los teólogos. Dios, simplemente la vida, o la presencia en la vida, de algo que está entre Dios y la vida. La espiritualidad es en la vida el sentido profundo de las cosas y el nutrirse para maravillarse. La poesía es la que nos trae a los ausentes alrededor de la mesa, es la que mezcla. Sabe que la mezcla debe ser entre los ausentes y los presentes, entre los vivos y los muertos. La poesía es la que pone orden en la habitación de los niños, sin quitar un gramo de fantasía".

Christian Bobin