martes, 29 de marzo de 2016

Color poético




El Libro de los Proverbios dice
que las palabras dichas oportunamente
son como naranjas de oro.

(Prov 25:11).




Emile Nolde



No me preguntes más
por qué sucede todo esto,
sucede.

Begoña Abad



Emile Nolde


Dime cuál es el puente que separa 
tu vida de la mía, 
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa, 
en qué mundo sin luz está ese puente 
y yo lo cruzaré.

Amalia Bautista





lunes, 28 de marzo de 2016

El sepulcro vacío





Lance McNeel: "La Resurrección" (2012)







Invitación para asomarnos al misterio.







domingo, 27 de marzo de 2016

¡Feliz Pascua de Resurrección!




La Resurrección. Piero della Francesca.
Pinacoteca Comunale Sansepolcro

 (Hechos. 2, 32)







En la homilía se encuentra la explicación de la obra de Piero della Francesca

Una frase que se escucha en esta homilía, para recordar: "La otra vida es que yo le importo a Alguien que está vivo para siempre y me adora."



¡Feliz Pascua de Resurrección!

sábado, 26 de marzo de 2016

En su corazón

  



 No cambio mi soledad por un poco de amor.
Por mucho amor, sí.
 Pero es que
 el mucho amor es también soledad... 
¡Qué lo digan los olivos de Getsemaní!

Dulce María Loynaz



El entierro de Cristo. Virgen María (detalle). Caravaggio


“María guardaba todas estas cosas en su corazón.”

(Lc 2,19)



El ocultamiento de Dios en este mundo es el auténtico misterio del Sábado Santo, expresado en las enigmáticas palabras: Jesús “descendió a los infiernos”. La experiencia de nuestra época nos ayuda a profundizar en el Sábado Santo, ya que el ocultamiento de Dios en su propio mundo –que debería alabarlo con millares de voces-, la impotencia de Dios, a pesar de que es el Todopoderoso, constituye la experiencia y la preocupación de nuestro tiempo.

Pero, aunque el Sábado Santo expresa íntimamente nuestra situación, aunque comprendamos mejor al Dios del Sábado Santo que al de las poderosas manifestaciones en medio de tormentas y tempestades, como las narradas por el Antiguo Testamento, seguimos preguntándonos qué significa en realidad esa fórmula enigmática: Jesús “descendió a los infiernos”. Seamos sinceros: nadie puede explicar verdaderamente esta frase, ni siquiera los que dicen que la palabra infierno es una falsa traducción del término hebreo sheol, que significa simplemente el reino de los muertos; según éstos, el sentido originario de la fórmula sólo expresaría que Jesús descendió a las profundidades de la muerte, que murió en realidad y participó en el abismo de nuestro destino. Pero surge la pregunta: ¿Qué es la muerte en realidad y qué sucede cuando uno desciende a las profundidades de la muerte? (...)

“Descendió a los infiernos”: Esta confesión del Sábado Santo significa que Cristo cruzó la puerta de la soledad, que descendió al abismo inalcanzable e insuperable de nuestro abandono. Significa también que, en la última noche, en la que todos nosotros somos como niños abandonados que lloran, resuena una palabra que nos llama, se nos tiende una mano que nos coge y guía. La soledad insuperable del hombre ha sido superada desde que Él se encuentra en ella. El infierno ha sido superado desde que el amor se introdujo en las regiones de la muerte, habitando en la tierra de nadie, de la soledad. En definitiva, el hombre no vive de pan, sino que en lo más profundo de sí mismo vive de la capacidad de amar y de ser amado. Desde que el amor está presente en el ámbito de la muerte, existe la vida en medio de la muerte. “A tus fieles, Señor, no se les quita la vida, se les cambia”, reza la Iglesia en la misa de difuntos.

Nadie puede decir lo que significa en el fondo la frase: “Descendió a los infiernos”. Pero cuando nos llegue la hora de nuestra última soledad captaremos algo del gran resplandor de este oscuro misterio. Con la certeza esperanzadora de que en aquel instante de profundo abandono no estaremos solos, podemos imaginar ya algo de lo que esto significa. Y mientras protestamos contra las tinieblas de la muerte de Dios comenzamos a agradecer esa luz que, desde las tinieblas, viene hacia nosotros.


Joseph Ratzinger en una meditación con ocasión de la Pascua de 1969,
 antes de que Pablo VI lo hiciese cardenal






jueves, 24 de marzo de 2016

Pasión de Cristo




Crucifixión. George Rouault



Las siete palabras de Jesucristo en la cruz:


Primera palabra: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen" (Lc 23, 34)
Segunda palabra: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lc 23, 43)
Tercera palabra: "Mujer, ahí tienes a tu hijo... Ahí tienes a tu Madre" (Jn 19, 26)
Cuarta palabra: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" ( Mt. 27, 46)
Quinta palabra: "Tengo sed" (Jn 19, 28)
Sexta palabra: "Todo se ha consumado; todo está cumplido" (Jn 19, 30)
Séptima palabra: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23, 46)








Aria Erbarme dich, mein Gott (Part II, nº 39), que refleja el llanto de Pedro, después de la traición a Cristo. 
Las cuerdas simulan el caer de las gotas de lágrimas. Es, en realidad, una oración:


Ten piedad de mí, Dios mío,
advierte mi llanto.
Mira mi corazón
y mis ojos que lloran
amargamente ante Ti.
¡Ten piedad de mí!





Reflexión en el Viernes Santo ...












martes, 22 de marzo de 2016

La profundidad






Una reflexión:

La vida no es como el Quijote, que una cosa lleva a la otra, en la realidad hay saltos inesperados de nivel.

Javier Alonso 


A menudo preferimos vivir fuera de nosotros mismos, fuera del castillo interior, somos hombres y mujeres de superficie, porque la aventura de la profundidad y de la verdad da miedo. Preferimos nociones seguras, aunque limitadas, antes que el desafío que nos lanza más allá de lo apreciado: 

«Sabemos que tenemos almas. Mas qué bienes puede haber en esta alma o quién está dentro en esta alma o el gran valor de ella, pocas veces lo consideramos; y así se tiene en tan poco procurar con todo cuidado conservar su hermosura»
Sta. Teresa de Jesús






lunes, 21 de marzo de 2016

Intimidad




Amadeo Modigliani



" Ser como otro: imposible. Nadie puede dejar de ser quien es, ni siquiera quien ha sido".

" La intimidad existe para descansar de las otras formas de vida".

" Los sentimientos son íntimos y permanecen íntimos aunque uno crea que dejan de serlo cuando los expresamos mediante palabras o gestos. No hay identidad entre el sentimiento vivido y el sentimiento expresado".

Carlos Castilla del Pino ( 1922-2009 )
   






Para recibir la primavera. "En el jardín de un monasterio" de Albert William Ketelbey.


Gracias, Mari Carmen.