viernes, 29 de julio de 2016

Todo lo que puede pasar ...





Fulvio Rinaldi



Todo lo que puede pasar es lo que pasa,
no puede pasar nada más, no tengas miedo.
No quería Jesús la pasión
ni la muerte que por ley la vida traga.
Abre un libro de historia. Todo son muertos.
Todos sufrieron, poquísimos lo querían,
todos eran débiles y fueron fuertes todos
todos hicieron más de lo que hacer sabían.
Las cartas no son muchas, pero dan bastante juego;
las ramas se hacen brasas y deja ceniza el fuego.

Lorenzo Gomis






jueves, 28 de julio de 2016

Poesía en píldoras








De Carmen Camacho...

Poesía
lo serás tú.



Entendí algo extrañísimo
 cuando mi jefe me dijo
 que quería
 "hacerme indefinida".



Me poso en tus ojos
 Para descansar.



Vivo: existo con fervor.



Gloria al que abraza con temblor.



A veces Dios vive en los dedos.




Punto y amarte.


Imágenes: Michal Lukasiewicz

Los personajes de Lukasiewicz son un reflejo de las nuevas actitudes hacia la belleza. Dice el pintor sobre su obra;

“Mis pinturas son de la figura humana, y muestran la suave ternura que se puede transferir al espectador. Nunca muestran la ira del mundo, sino la paz y la armonía que los seres humanos son capaces de hacer."








miércoles, 27 de julio de 2016

JMJ Cracovia 2016









Ante cientos de miles de jóvenes, el Cardenal Stanislaw Dziwisz, Arzobispo de Cracovia, presidió la Misa inaugural de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2016 que se realiza en esta ciudad polaca, en la que invitó a los peregrinos a llevar la Buena Nueva al mundo entero.

Abran sus corazones a Cristo. Prediquen con convicción como San Pablo “ni la muerte ni la vida... ni nada en toda la creación podrá separarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.” (Rm. 8, 38-39)

¡Amén!






jueves, 21 de julio de 2016

El hueco de tus manos ...





George Kotsonis




Préstame, Padre, el hueco de tus manos,
espacio de ternura y de grandeza.
Préstame, Padre, el hueco de tus manos suaves
para que en el recline mi cabeza
y duerma mis temores como un niño
confiado en la bondad de tu cariño
que vela porque no me pase nada.
Será mi sueño tibio y transparente
de una serenidad insospechada.
Préstame, Padre, el hueco de tus manos,
para que en él espere a la alborada.
Arrópame con esa tu mirada
que es a la vez arrullo y es abrigo,
y si algo en esta noche me pasara
¿qué me puede importar si estás conmigo?


Oración para el descanso de la noche
(Recogida en Burgos por Juan José Jiménez Díaz)












martes, 19 de julio de 2016

Sueño de la Luz





Catedral de León.
  Imagen: Peio García



Si de la suave mano de la noche
llegas a este lugar, oh caminante,
cuida tu corazón.Yo te aviso
porque el aire peligra de belleza.

Esta es la cima de León. Solemos
subir de la ciudad hombres cansados
a beber cada noche esta frescura
y a sentir en silencio las estrellas.

Mas, de pronto, la sombra se convierte
en estremecimiento de blancura,
porque la Catedral hace extenderse
entre la noche milagrosas alas.

Y nuestro corazón queda indefenso,
y, en sus manos de luz, piedra gloriosa,
como un halcón la Catedral lo lleva
y en alta soledad lo precipita.

Si abres los ojos, la armonía pura
se meterá en tu ser por la mirada,
mas si los cierras, sentirá tu cuerpo
igual escalofrío de belleza.

Antonio Gamoneda






Excelente vídeo de la Pulchra Leonina.
 Música: El Mesías de Haendel.

Mi querida Catedral ¡qué bella eres!


Si se desea conocer el espíritu que animó el arte gótico del siglo XIII en Europa -sobre todo a nivel de arquitectura- se ha de visitar el interior de esta preciosa catedral.

Catequesis en piedra. 
Sueño de la Luz.



Una reflexión de don Miguel de Unamuno en 1920:

Hace pocos días he visitado por quinta vez la regia ciudad de León, cabeza del reino que unido al de Castilla formaron el esqueleto de España.

Por algo dice el pareado:

A Castilla y a León,
nuevo mundo dio Colón.






LA CATEDRAL

Hay un dístico latino que refiriéndose a cuatro de nuestras viejas catedrales españolas reza así:

Sarcta ovetensis, pulchra leonina;
dives toletana, fortis salmantina;


es decir: Santa la de Oviedo, por sus muchas reliquias; bella la de León, rica la de Toledo, fuerte la de Salamanca, la vieja, la románica, no la nueva, la que en el siglo XVI se empezó. Y he traducido pulchra por bella, como pude traducir elegante o bonita. Y lo es más, sin duda, que no hermosa. Porque esta elegantísima y bella catedral gótica leonesa no tiene ni lo pintoresco y variado de la de Burgos, ni la magnificencia de la de Toledo, ni la solemnidad de la románica sede de Santiago de Compostela, ni el misterio que tienen las de Ávila y Barcelona, menos celebrada esta ultima que merece serlo. La catedral de León se abarca de una sola mirada y se la comprende al punto. Es de una suprema sencillez y, por lo tanto, de una suprema elegancia. Podría decirse que en ella se ha resuelto el problema arquitectónico, a la vez de ingeniería y de arte, de cubrir el mayor espacio con la menor cantidad de piedra. De donde su aérea ligereza y aquellos grandes ventanales, cubiertos de vidrieras con figuraciones policromas, donde la luz se abigarra y se alegra en tan diversos colores.

       Lo cual me sugirió una reflexión traslaticia o metafórica aplicada al arte de la poesía y en general a la literatura. Y es que así como en este genuino arte gótico de arquitectura se llegó a cubrir grandes espacios con poca piedra, sin más que tallarla y agruparla bien, así en la poesía ha de cubrirse o encerrarse el mayor espacio ideal, se ha de expresar el mayor contenido posible representativo, con el menor numero de palabras, sin más que tallarlas o agruparlas bien. ¡Y cuan lejos de ello estamos en España! Nuestra poesía y nuestra literatura en general nada tienen de góticas en este sentido; son más bien platerescas y aún barrocas, por el exceso de su ornamentación nada constructiva, y bajo el cual se pierde la línea. Pensamiento poético que puesto en prosa exija menos palabras que aquellas con que en verso lo expreso un poeta, podéis asegurar que éste lo expresó mal.

       No voy a describiros, claro está, la catedral de León. El que quiera verla descrita puede leer lo que de ella escribió don José Maria Quadrado en el tomo que a Asturias y León dedicó en la obra España; sus monumentos y artes, su naturaleza e historia.

        Todos sabéis que las catedrales góticas son vertebradas es decir, tienen un esqueleto de columnas y crucerías recubierto de carne de piedra, y que el peso todo de las bóvedas se echa hacia afuera, sosteniéndolo los contrafuertes con su arbotantes. De aquí que a la ligereza y esbeltez del interior corresponda una robusta y complicada fábrica exterior. Y así ocurre con la de León. Pero por dentro a esta catedral que podríamos llamar modelo de gótico, tan pura, tan aérea y tan clara, le encuentro que le falta recogimiento y misterio. No es fácil esconderse y aislarse en ella. Se ha dicho también, no se con qué fundamento, que es poco española Verdad es que se le ha negado casticidad a nuestro arte arquitectónico, de importación lo más de el, sobre todo el gótico. Lo nuestro parece ser una parte del románico, el llamado visigodo y el plateresco. Pero las catedrales góticas nos vinieron de Francia. Sus maravillas en el género, las de París, Reims, Chartres y Bourges, decidieron su introducción en España; Fernando el Santo parece haber sido gran admirador del estilo gótico francés y en su reinado se alzaron las tres grandes catedrales góticas españolas, las de Burgos, Toledo y León.


Miguel de Unamuno





domingo, 17 de julio de 2016

Pequeña poética




Malcolm T. Liepke 


Adoro tu manera
poco premeditada pero exacta
de usar diminutivos.
Tenías frío, me dijiste: «Deja
que me envuelva en la manta como un
gusanito de seda».
Te golpeaste el codo:
«Ay, ay, ay, me he dado en el huesecito».
Me quejo del poco caso que me haces
y tú me llamas «pollito pión».
Ves que estoy escribiendo,
dices: «Eso también lo sé hacer yo,
sólo hay que poner cosas normales
en frasecitas cortas».


José Luis de la Cuesta





sábado, 16 de julio de 2016

Virgen del Carmen




Virgen del Carmen



¡Oh, Virgen remadora, ya clarea
la alba luz sobre el llanto de los mares!
Contra mis casi hundidos tajamares,
arremete el mastín de la marea.

Mi barca, sin timón, caracolea
sobre el tumulto gris de los azares.
Deje tu pie, descalzo, sus altares,
y la mar negra verde pronto sea.

Toquen mis manos el cuadrado anzuelo
-tu escapulario-, Virgen del Carmelo,
y hazme delfín, Señora, tú que puedes…

Sobre mis hombros te llevaré a nado
a las más hondas grutas del pescado,
donde nunca jamás llegan las redes.


Rafael Alberti
En el día de la tribulación, de Marinero en tierra





Canto gregoriano, Flos Carmeli (Flor del Carmelo), con las voces de los carmelitas de
Wyoming.



Felicidades a las Cármenes y Carmelos.