martes, 24 de julio de 2018

Si tuviese alas ...




Anka Zhuravleva


Si tuviese alas, volaría más despacio.

Aitor Francos






lunes, 23 de julio de 2018

Instantes






Andrei Mylnikov


«Lo invisible sabe por qué».

Erika Martínez



Y sobre los instantes
Que pasan de continuo
Voy salvando el presente, 
Eternidad en vilo.

 Jorge Guillén












lunes, 16 de julio de 2018

Virgen del Carmen








Oración a la Virgen del Carmen



Tengo mil dificultades: ayúdame.
De los enemigos del alma: sálvame.
En mis desaciertos: ilumíname.
En mis dudas y penas: confórtame.
En mis enfermedades: fortaléceme.
Cuando me desprecien: anímame.
De las tentaciones: defiéndeme.
En las horas difíciles: consuélame.
Con tu corazón maternal: ámame.
Con tu inmenso poder: pretégeme.
Y en tus brazos al expiar: recíbeme.
Virgen del Carmen, ruega por nosotros.

Amén






Salve Marinera a Nuestra Señora del Carmen, Patrona del mar, pescadores, marineros y de la Armada Española.



Felicidades para todas las Cármenes y Carmelos.
Felicidades para todos los nacidos en el día de la Virgen del Carmen.








domingo, 15 de julio de 2018

Moguer







La luz con el tiempo dentro.

Juan Ramón Jiménez




Huelva, lejana y rosa, decía Juan Ramón...

De un WhatsApp, ¡gracias! :)






sábado, 14 de julio de 2018

No sabemos





Vasilmann


No sabemos nunca lo que llegan a ser las palabras que pronunciamos, las frases que escribimos.

Christian Bobin







jueves, 12 de julio de 2018

Hoy









Hoy he desayunado un jarrón con flores.

Jesús Montiel, Notas a pie de instante












lunes, 9 de julio de 2018

Notas a pie de instante ...

   






Leer a Jesús Montiel es un verdadero regalo, su mirada es penetrante y exquisita.
Gracias, Jesús, por compartir instantes, cuánta belleza y profundidad se encuentra.


Me gusta hablar con lo mendigos. Y con hablar no me refiero solamente a un intercambio de palabras: a veces hablar es mirarlos un rato, igual que se hojea un libro y seguir mi camino con su imagen grabada en las retinas.
     Ángel es mi preferido.
    Ronda los treinta y cinco y suele hacer malabares en los pasos de cebra, durante el disco rojo. Tiene el pelo apelmazado, la cara escuálida y sucia, como de loco. Siempre que nos vemos nos saludamos, fumamos juntos y me pregunta qué tal mis hijos. Apenas cuenta nada de su historia: para él, qué curioso, es más importante mi vida. Nunca le he oído compadecerse, lamentar la gestión de los políticos, anhelar otra vida más allá de las franjas blancas que pisa diariamente, entre el runrún de los motores que tiznan su respiración.
    Siempre que me despido de Ángel, me voy con la certeza de ser yo el indigente.

Jesús Montiel, Notas a pie de instante