sábado, 7 de marzo de 2015

Felices aquellos...

 
 


Felices aquellos cuyos días
son todos iguales!
Lo mismo les es un día que otro,
lo mismo un mes que un día,
y un año lo mismo que un mes.

Se acuestan tranquilos
esperando el nuevo día,
y se levantan alegres a vivirlo...

 
 


Viven a Dios,
que es más que pensarlo,
sentirlo o quererlo.

Su oración no es algo que se destaca
y separa de sus demás actos...
 
 


Oran viviendo.
Y por fin mueren como muere
la claridad del día al venir la noche,
yendo a brillar a otra región.

¡Santa sencillez!


 
Miguel de Unamuno
 
 
 

 
 
Sábado, día del Rosario bloguero.
¡Feliz día!
Imágenes: José Royo.

 
 
 

miércoles, 4 de marzo de 2015

Esos fragmentos...

 
 
 
 
Existe una dimensión de la realidad en la
que no somos nadie y en la que no
tenemos nada.
En el momento que vemos esta
 realidad benéfica y extraordinaria y nos
rendimos a ella, se destruyen literalmente
todas las cadenas que nos atan.
 
Anam Thubten (La conciencia mágica)
 
 
Los despiertos tienen un mundo
único en común;
cada uno de los que duermen,
en cambio, 
se vuelven hacia un mudo particular.
 
Heráclito (fragmento 89)
 
 
 
 

martes, 3 de marzo de 2015

¡Gracias!

 
 
 
 
Hoy es martes, pero nos sirve, qué amable, ¡¡¡gracias!!!
 
 
 

¿Seguro? ¡Seguro!!!


Y  hoy, martes, te deseo...
 
 
 
Y más sugerencias aquí; por sugerencias, que no quede...
 
 
 
¡Feliz martes!
 
 
 

domingo, 1 de marzo de 2015

Por esos momentos...

 
 
 


Por esos momentos en los que no sabemos de dónde nos vienen los regalos, miramos hacia arriba y sonreímos.
 
 
 
 

sábado, 28 de febrero de 2015

Sin título

 
 
 
 Capilla en el Palacio de Versalles. Edouard Vuillard
 
 
"Dios da la gracia de la oración al que reza".
 
(Juliana Vermeire)



La oración. Santiago Rusiñol


"A menudo piensas que orar es desarrollar ante Dios bellas consideraciones intelectuales. Desengáñate, Dios no tiene ninguna necesidad de tus ideas, las tiene infinitamente más bellas que tú (...)

Puedes hacer esta experiencia que a mí me ha dejado una profunda huella. Llegas a la oración, te sientas en un sitio tranquilo, ante el sagrario por ejemplo, o en tu celda, cierras los ojos y diriges tu espíritu hacia tu corazón, es decir, hacia lo más profundo de ti mismo. Entonces llama al Espíritu con gran insistencia, y luego repites despacio: “Jesús, ten misericordia de mí”. Tendrás que volver a traer tu entendimiento a las palabras, rechazando las palabras inútiles, aún las que conciernen a las cosas de Dios. De tiempo en tiempo, hacer unas pausas en silencio sin decir nada, o entrecortar tus palabras con profundos silencios. Y luego, en el momento en que menos lo pienses, en un segundo plano de tu conciencia, detrás de tu mente, mucho más allá de tus ideas y de tus sentimientos, sorprenderás que la oración está en marcha en ti. Incluso te sucederá a menudo que se te imponen luces referentes a tu vida, que te da Dios sin que tú lo sepas, o decisiones que debes tomar. Es el dulce murmullo del Espíritu que educa tu corazón y le conduce hacia la verdad eterna". 

 (Jean Lafrance)
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero
 
 
 
 
 
 

viernes, 27 de febrero de 2015

Una joya

 
 

CARMEN. Obertura y Marcha. BIZET. Castañuelas: Lucero Tena
 
Una joya que me llegó de otra joya...
 
Que lo disfrutéis, es ¡precioso!
 
 
 
 
 
 

jueves, 26 de febrero de 2015

De literatura y mucho más...

 
 
 
 
Y cuanto más ausente, mejor...



Así es, señora Villalobos, gracias por la información. ¿Qué partido hoy en día no apoya el aborto? Soy incorrecta desde el punto de vista político: ¡¡¡NO, al aborto!!