sábado, 1 de noviembre de 2014

En noviembre

 
 
 
 
 
 
Miré las hojas del otoño
con la misma fascinación
con que se mira a un muerto.
Recordé un otoño
dentro de todos los otoños
y quise ser hoja,
volar ingrávida,
libre y ausente
en brazos del frío
aire de noviembre.
Gélida sensación
que llega y deja su impronta.
 

Verónica Calvo; Las pequeñas esencias (Recordé un otoño dentro de todos los otoños), 2014, 2de Letras, Poesía, pág. 32.
 
Maravilloso poema. Gracias, querida Verónica.


 

 

Sólo en los nacimientos y en las muertes se sale uno del tiempo; la Tierra detiene su rotación y las trivialidades en las que malgastamos las horas caen sobre el suelo como polvo de purpurina. Cuando un niño nace o una persona muere, el presente se parte por la mitad y te deja atisbar por un instante la grieta de lo verdadero: monumental, ardiente e impasible. Nunca se siente uno tan auténtico como bordeando esas fronteras biológicas: tienes una clara conciencia de estar viviendo algo muy grande.

Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.10.


En los primeros días, la gente te dice: «Llora, llora, es muy bueno», y es como si dijeran: «Ese absceso hay que rajarlo y apretarlo para que salga el pus». Y precisamente en los primeros momentos es cuando menos ganas tienes de llorar, porque estás en el shock, extenuada y fuera del mundo. Pero después, enseguida, muy pronto, justo cuando tú estás empezando a encontrar el caudal aparentemente inagotable de tu llanto, el entorno se pone a reclamarte un esfuerzo de vitalidad y de optimismo, de esperanza hacia el futuro, de recuperación de tu pena. Porque se dice precisamente así: Fulano aún no se ha recuperado de la muerte de Mengana. Como si se tratara de una hepatitis (pero no te recuperas nunca, ése es el error: uno no se recupera, uno se reinventa).

Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.77-78.


 
 
 

Nuestras pequeñas historias son integradas en la gran historia de Dios.

Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.99.






 

jueves, 30 de octubre de 2014

Orar con los salmos

 
 
 
 


Oh Dios, qué profundos son tus proyectos
139:1 Del maestro de coro. De David. Salmo.


Reconocimiento de la insondable sabiduría de Dios

Señor, tú me sondeas y me conoces,
tú sabes si me siento o me levanto;
de lejos percibes lo que pienso,
te das cuenta si camino o si descanso,
y todos mis pasos te son familiares.
Antes que la palabra esté en mi lengua,
tú, Señor, la conoces plenamente;
me rodeas por detrás y por delante
y tienes puesta tu mano sobre mí;
una ciencia tan admirable me sobrepasa:
es tan alta que no puedo alcanzarla.
¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu?
¿A dónde huiré de tu presencia? 





 Si subo al cielo, allí estás tú;
si me tiendo en el Abismo, estás presente.
Si tomara las alas de la aurora
y fuera a habitar en los confines del mar,
también allí me llevaría tu mano
y me sostendría tu derecha.
Si dijera: "¡Que me cubran las tinieblas
y la luz sea como la noche a mi alrededor!",
las tinieblas no serían oscuras para ti
y la noche sería clara como el día. 
 
 

 
 Tú creaste mis entrañas,
me plasmaste en el seno de mi madre:
te doy gracias porque fui formado
de manera tan admirable.
¡Qué maravillosas son tus obras!
Tú conocías hasta el fondo de mi alma
y nada de mi ser se te ocultaba,
cuando yo era formado en lo secreto,
cuando era tejido en lo profundo de la tierra.
Tus ojos ya veían mis acciones,
todas ellas estaban en tu Libro;
mis días estaban escritos y señalados,
antes que uno solo de ellos existiera.
¡Qué difíciles son para mí tus designios!
¡Y qué inmenso, Dios mío, es el conjunto de ellos!
Si me pongo a contarlos, son más que la arena;
y si terminara de hacerlo,
aún entonces seguiría a tu lado.
 
Amén
 
 

 

miércoles, 29 de octubre de 2014

Siempre el humor...

 
 
 
Paisaje. George Dmitriev
 
 
 
 Humor para la semana... para animarnos, con la que está cayendo...


SEGUNDO DILUVIO

 A principios de 2004, Dios, visitó a Noé y le dijo:
“Una vez más, la Tierra, se ha hecho inhabitable, llena de egoísmos: ¡Debo actuar!”

“Construye un arca y reúne una pareja de cada ser vivo, así como algunos buenos seres humanos. Tienes 6 meses antes de que envíe la lluvia durante 40 días y 40 noches”.

Seis meses después, Dios, miró a la tierra y descubrió a Noé barriendo su patio, pero ningún arca.
Entonces, gritó, -¡Noé, pronto enviaré la lluvia! ¿Dónde está el arca?

“Perdóname, Dios mío,” -imploró Noé,- “Pero los tiempos han cambiado: Necesitaba un permiso de construcción para comenzar el arca, he debido discutir varios meses con el inspector sobre el sistema de alarma contra-incendios”.

“Durante ese tiempo, mis vecinos se han reunido en asociación, porque violaba las normas de la comunidad construyendo un arca en el patio, y les iba a obstruir la vista. Hemos tenido que nombrar un tribunal de arbitraje para conseguir un pacto. Los servicios de urbanismo han presentado una memoria sobre los trabajos necesarios para hacer llegar el agua a mi patio. ¡Cuando les he dicho que el mar llegaría al arca, no me han querido creer!”

“Después, tenía que cortar la madera, en cantidad suficiente. Las asociaciones para la protección del medio ambiente, se han unido para impedirme cortar árboles, so pretexto de que pondría en peligro a varias especies de animales. He intentado explicarles que, al contrario, toda esa madera serviría para salvar muchas especies. ¡De nada ha servido!”

“Comencé a reunir parejas de diferentes especies, y la sociedad protectora de animales me atacó bajo el pretexto de que, iba a encerrar animales salvajes contra su voluntad, y en espacios demasiado pequeños. Me acusan de actos de crueldad contra los animales”.

“La Agencia de desarrollo sostenible, quiere hacer un estudio, y espero sus conclusiones todavía. La agencia de empleo, también me ha echado un ojo encima: Cómo es que voy a emplear trabajadores voluntarios, sin sueldo, protección social,... Mientras que, los sindicatos, me prohíben emplear a mis propios hijos, debo emplear sólo trabajadores de la construcción muy cualificados, que paguen cuotas de afiliación”.

“Para terminar, la Agencia Tributaria me ha confiscado todos mis bienes, so pretexto de que intentaba huir del país ilegalmente, mientras que, Aduanas, me acusa de querer pasar las fronteras con especies reconocidas en peligro de extinción”.

"Perdóname, Dios mío, pero tal vez, necesitaré más de 10 años para la construcción de ese Arca".

De inmediato, las nubes desaparecieron, y en el cielo brilló un espléndido Arco Iris.

Noé levantó la cabeza y preguntó: “¿Entonces, no vas a destruir la Tierra?"

"No es necesario“, -respondió Dios-, “LA ADMINISTRACIÓN SE ENCARGA”.
 



 
 
 

martes, 28 de octubre de 2014

Vide Cor Meum


Dante sueña en el momento de la muerte con Beatriz.
Dante Gabriel Rossetti.

 

 
Vide Cor Meum (Mira corazón mío).

Una de las arias más hermosas que he escuchado, toca el alma. Compuesta por el irlandés Patrick Cassidy. Parece antigua, pero no lo es, es actual.

Surgida inicialmente como parte de una escena de la película Hannibal —segunda parte de El silencio de los inocentes (2000)— de Ridley Scott, Vide Cor Deum (Mira corazón mío) se basa en la poesía amorosa de Dante Alighieri.

Cassidy se basó en el primer soneto de la Vita Nuova (1292-1293), la primera obra conocida de Dante, e interpretó un diálogo entre el poeta y su amada Beatriz, la musa —imposible o inventada— que lo inspiró, incluso, en su Divina Comedia. El soneto expresa una imagen onírica: Beatriz muere, y mientras Dante la sostiene en sus brazos, ella devora su corazón y lo moja con sus lágrimas.
 
Italiano/Latín
 
Castellano
Coro: E pensando di lei
Mi sopragiunse uno soave sonno
Coro: Y pensando en ella
Un suave sueño se apodera de mí
Ego dominus tuus
Vide cor tuum
E d’esto core ardendo
Cor tuum
 
B: Dueña tuya soy
contémplalo, corazón tuyo.
D: Y de este corazón inflamado,
B: Ah, tu corazón
(Coro: Lei paventosa)
Umilmente pascea.
(Coro: y ella tremolante)
D: Inclinándote humilde haz de él tu pasto.
Appreso gir lo ne vedea piangendo.
La letizia si convertia
In amarissimo pianto
B: Y entonces, envuelta en lágrimas, vi cómo de mi se apartaba.
D: El gozo tornóse
en el más amargo de los llantos
Io sono in pace
Cor meum
Io sono in pace
Vide cor meum
B: Ahora estoy en paz
D: Corazón mío
B: Ahora estoy en paz
D: Vélo así, corazón mío

 
 

 
 

 
 

domingo, 26 de octubre de 2014

De arte


 
 
 
El genio y la inspiración.  Julio Romero de Torres


“Las formas del arte
son copia directa,
revelación inmediata
de las ideas divinas,
de las ideas que
han actuado en
la Creación”.

María Zambrano



¿Qué produce el placer del alma? Diremos, como Platón, que todo aquello que entra en la esfera de su naturaleza y que tiende a elevarla, a recordarle su origen celeste, es decir, lo Justo, lo Bueno y lo Bello.
A veces la obra de arte no despierta en nosotros principalmente un sentimiento amable y placentero que podríamos relacionar con ese sentimiento de la belleza. Puede despertar admiración, asombro, sobrecogimiento, conmover nuestras emociones e ideas de tal manera que nos arranque de nuestra inercia.
La Obra entonces realmente es un elemento transmisor, pero debemos hablar verdaderamente de arte si además ennoblece [...]
Cuando el alma es la que contempla ella sabe reconocer lo que a ella pertenece. La educación estética
es pues una vía de despertar del alma dormida y tal educación es posible y necesaria. El arte se convierte en una aspiración profunda de la filosofía, pues quien contempla una verdadera obra de arte recreándose en ella, y ha despertado en sí al filósofo, añade a la satisfacción y felicidad de la contemplación de la belleza una gran profundidad espiritual [...]


 
Eros y Psique (detalle). Antonio Canova


Cuando la luz de la belleza
toca el aspecto visible del hombre,
se expresa en elegancia.
 
Cuando se refleja en sus
acciones es cortesía.

Cuando impregna sus emociones
y sentimientos se manifiesta
como bondad de corazón .

…y cuando ilumina las Ideas,
la belleza es Sabiduría.




Creación de Adán (detalle Eva). Miguel Ángel Buonarroti. Capilla Sixtina



“Ni elevada
inteligencia, ni
imaginación, ni
ambas dos cosas
en conjunto hacen
al genio. ¡Amor!,
¡Amor!,¡Amor!.
He aquí el alma
del genio”.

W. A. Mozart



 
Montserrat Gudiol i Corominas
 
 
 
"Todo gran artista nos arrebata y nos contagia, despertando toda la capacidad creativa que haya en nosotros; y como ya tenemos una idea de grandeza y ciertas aptitudes para ella, nos imaginamos fácilmente que el germen lo llevamos dentro".

(Goethe)


 
Virgen de la escalera. Miguel Ángel Buonarroti. El abandono del Niño en manos de su Madre es conmovedor.
 
 
 
"Es la antigua y desigual lucha entre crítica y razón, entre ciencia y arte, en la que la primera siempre tiene razón, sin que sirva de mucho, pero la segunda arroja las semillas de la fe, del amor, del consuelo, de la belleza y del barrunto de eternidad, y encuentra siempre el suelo firme. Pues la vida es más fuerte que la muerte y la fe más poderosa que la duda". 

(Hermann Hesse)


 


 
"Si se os pregunta:
 ¿en qué consiste la salud?
Decid: en la armonía.
¿Y la virtud?, en la armonía.
¿Y lo bueno?, en la armonía.
¿Y lo bello?, en la armonía.
¿ que es Dios?, responded aún:
la armonía".

(Sentencia Pitagórica)



 Paisaje. Joseph Mallord William Turner


"La armonía siempre simplifica".
 
 (Sri Ram)

 
 
El éxtasis de santa Teresa. G.L. Bernini



"[El arte]... Es el gran milagro de poder plasmar en algo perceptible las cosas que son imperceptibles. El artista es una suerte de mago que percibe las cosas invisibles, que oye lo insonoro, que percibe todo lo que no se puede percibir, que palpa y toca cosas que los demás no ven, y luego lo lleva al lienzo, al instrumento, al mármol o a la madera".

(J. A. Livraga)
 
 
 
La Anunciación. Fra Angélico


 
"Y tú, querido hermano en el espíritu de la búsqueda de la verdad y la belleza, desoye todas las palabras altisonantes acerca de las artes plásticas, ven, disfruta y mira".

 (Goethe)


 
Contemplando una obra de Mark Rothko



"Me ha ocurrido, y suele pasarme a mí, que una obra de arte me desagrade a primera vista por no estar yo a su altura, pero si intuyo mérito en ella e intento aproximarme, no faltan entonces los descubrimientos más alentadores: percibo en las cosas nuevas cualidades, en mi, nuevas capacidades".

 (Goethe)



La caridad celestial. Simon Vouet



"Nos hacemos semejantes a lo que contemplamos".

(Aforismo griego)



 

Texto basado en la obra: El Arte y la Belleza,  Miguel Ángel Padilla.






sábado, 25 de octubre de 2014

En serena tranquilidad

 
 
 
 
"Queremos recomendar que, al difundir esta devoción tan saludable, no sean alteradas sus proporciones ni sea presentada con exclusivismo inoportuno: el Rosario es una oración excelente, pero el fiel debe sentirse libre, atraído a rezarlo, en serena tranquilidad, por la intrínseca belleza del mismo".
 
 (Beato Pablo VI: Marialis Cultus No. 55).
 
 
“El Rosario es una oración sencillísima y bellísima, que invita al reposo interior, al abandono en Dios y a la confianza en la seguridad de obtener las gracias que necesitamos por la meditación poderosa de la Santísima Virgen María, cuyo nombre constantemente invocamos”.
 
(Beato Pablo VI)
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero. 
 
 
 
 

martes, 21 de octubre de 2014

Un no sé qué que quedan balbuciendo...

 
 
 
 
 
¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.






¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado!
¡Decid si por vosotros ha pasado!
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
e, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura.
¡Ay! ¿Quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de vero.
No quieras enviarme
de hoy más ya mensajero;
que no saben decirme lo que quiero.
Y todos cuantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.

San Juan de la Cruz
(1542-1591)