viernes, 30 de enero de 2015

Música silente

 
 
 "Siente el pensamiento, piensa el sentimiento".
 
Miguel de Unamuno 
 



Signos en la piedra.
Sigue la senda de las piedras musgosas,
la que conduce a la gran roca,
 a la raíz del ara,
 a la raíz eterna
 del tiempo.

Mira la nieve humilde de la cima
tutelar,
 donde se cierra el círculo
 que se abriera en tu infancia,
 donde se abre la noche del ser
 en la luz que es más luz,
 donde ya no hay preguntas
ni respuestas.

En esa nieve posa tus dos ojos,
 Luego, pósalos en el ara
y respira profundo.

Posa también tus manos:
 que se aquieten tus manos como palomas,
 que echen raíces
 en el silencio helado de la piedra.
 Verás en ella señales muy leves,
 signos dictados por el firmamento,
 los símbolos de un tiempo infinito
 que va huyendo de ti,
 mas que a la vez está en tu interior:
 revelación del alma que no muere.

 No podrás ir más allá.
 No debes ir más allá.


Antonio Colinas. Canciones para una música silente.

 

 Joven leyendo. Pietro Magni


"...el secreto está en nuestra cejas,
en cerrar nuestros ojos,
en respirar profundo,
y en esperar que salte desde nuestro interior
el manantial que sana y que salva
a los demás, al mundo y a nosotros.
 Un manantial que tiene un sólo nombre:
amor".
 
Antonio Colinas. Canciones para una música silente.

 

El último poemario de Antonio Colinas, Canciones para una música silente. Maravilloso.
Este libro, dice Colinas, persigue la búsqueda, a través de la palabra, de esa música que no oímos, pero que sentimos interiormente. Una música interior callada, serena. Es la culminación a la llamada del silencio".
 
 


 
 
 
 

miércoles, 28 de enero de 2015

Enséñame...

 
 
 
 
 
Eres, Señor, inundación,
eres derroche.
Como una linfa silenciosa
empapas todo lo que es y lo que somos.
Eres un Dios vertido.
Déjame recogerte, cribarte
como pepitas de oro en las arenas
del río de la vida.
 
Que yo te busque, te halle y te regale
como oro escondido que no es mío;
es de todos.
No permitas que yo te acaudale,
te reserve y te guarde.
Que no me satisfaga
el cuidarte y limpiarte
como pieza curiosa de un museo
para el turismo humano.
 
Enséñame a perderme. Y que me pierda.
Dispón de lo que es tuyo.
Viérteme donde Tú quieras,
Señor, con tus dos manos.
Siémbrame sin medida, a tu voleo.
Que no me guarde, trigo sin pudrirme
y sin dejar espiga que engrose tu granero.
Que del pan que Tú eres y me haces,
se han de saciar miles de hambres.
 
Toma, Señor, lo que me diste
y lo más tuyo y mío:
mi poder decidir sobre mi mismo.
Decido ser amor y gracia como Tú.
¡Eso me basta!
 
 Enséñame a perderme y que me pierda. Ignacio Iglesias, SJ.
(1925-2009).

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Gracias, querida Tomasina.



 

martes, 27 de enero de 2015

De Caperucita y más...

 
 
Caperucita roja. John Everett Millais
 
 
Una vez Caperucita roja fue a visitar a su abuelita, sin saber que a su abuelita se la había comido el lobo; entra a la casa y dice:
 
- Abuelita, qué ojos más grandes tienes... 
 
– Es para verte mejor.
 
- Abuelita, qué orejas más grandes tienes...
 
- Es para escucharte mejor. 
 
– Qué nariz más grande tienes...
 
- Es para olerte mejor.
 
- Qué boca tan grande tienes...
 
 La abuelita, ya cansada de sus preguntas, le dice: 
 
– ¿A qué viniste, a visitarme o a criticarme?
 
 
 
 
 
Y más...

Llaman por teléfono a un manicomio:

-¿Me puede pasar con el paciente de la habitación 230?

-Lo siento, está vacía...

-¡Lo conseguí! ¡Por fin me he fugado!
 
  
¡Feliz resto de semana!!!
 

 
 
 

lunes, 26 de enero de 2015

Sin título

 
 
 



¡Buena semana!
 
 




 

domingo, 25 de enero de 2015

Himno al Amor


  
 

Nicolas-Bernard Lepicie: Conversión de san Pablo
 
 
 
Himno al Amor. Epístola de san Pablo 1 Corintios 13:


Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como campana que suena o címbalo que retiñe.

Y aunque tuviera el don de hablar en nombre de Dios y conociera todos los misterios y toda la ciencia; y aunque mi fe fuese tan grande como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy.

Y aunque repartiera todos mis bienes a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve.


El amor es paciente y bondadoso;

no tiene envidia,

ni orgullo ni jactancia.

No es grosero, ni egoísta;

no se irrita ni lleva cuentas del mal;

no se alegra de la injusticia,

sino que encuentra su alegría en la verdad.

Todo lo excusa, todo lo cree,

todo lo espera, todo lo aguanta.


El amor no pasa nunca. Desaparecerá el don de hablar en nombre de Dios, cesará el don de expresarse en un lenguaje misterioso, y desaparecerá también el don del conocimiento profundo. Porque ahora nuestro saber es imperfecto, como es imperfecta nuestra capacidad de hablar en nombre de Dios; pero cuando venga lo perfecto desaparecerá lo imperfecto. Cuando yo era niño, hablaba como niño, razonaba como niño; al hacerme hombre, he dejado las cosas de niño. Ahora vemos por medio de un espejo y oscuramente; entonces seremos cara a cara. Ahora conozco imperfectamente, entonces conoceré como Dios mismo me conoce.
Ahora subsisten estas tres cosas: la fe, la esperanza, el amor, pero la más excelente de todas es el amor.



 

sábado, 24 de enero de 2015

Hace bien...

 
 
 
La Virgen de la aldea. Marc Chagall
 
 
 
"Permanecer en él hace bien", escribe Romano Guardini sobre el rezo del Rosario.
 
 
 
 
Sagrada Familia (detalle). Agnolo Bronzino
 

El arte es una invitación a la esperanza. Para intuir algo del enigma mariano, primero hay que profundizar. Es el evangelio de Lucas el que nos recuerda "María meditaba todas estas cosas en su corazón". María guardaba la Palabra de Dios en su corazón..meditándola...conservándola... Ójala aprendamos de Ella el arte de profundizar..de pensar...

El evangelio habla 913 veces del "corazón"... es allí donde se comprende, se ama de verdad ..."Toda la vida es una peregrinación hacia el lugar del corazón... Pero se descubre a la Madre cuando se ha entrado en intimidad con el Hijo. Él nos permite "acceder" al interior de la casa.
 
Vittorio Messori
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero. 
 
 
 
 

jueves, 22 de enero de 2015

Esperanza

 
 
 

 
 Tanto alcanzas cuanto esperas ...
 
 Santa Teresa de Jesús
 
 
 


 
"Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor”.

Santa Teresa de Jesús





 
 "La esperanza es necesaria durante la peregrinación; es ella la que nos consuela en el camino. El viandante que se fatiga en el camino, soporta la fatiga porque espera llegar a la meta. Quítale la esperanza de llegar, y al instante se quebrantarán sus fuerzas".
 
 (San Agustín, Sermón 158,8).
 
 
 
Imágenes: Christian Shloe.