miércoles, 30 de julio de 2014

Sin título




La piqueta del poder


Lenta pero firme hay una labor de zapa con piqueta que intenta reducir hasta su extinción lo que supone la formación religiosa en el currículum escolar de nuestros alumnos. Quizás el color de la piqueta sea el mismo, que se enroca y pervive bajo siglas distintas dentro del ministerio o consejería de turno. Mas no cambia en su intención de socavar la formación en clave religiosa en las distintas leyes de educación.

Se ningunean algunos datos imponiendo lo que contradice la demanda del pueblo al que dicen servir. Dos de cada tres alumnos en España eligen por sí mismos o por la legítima opción de sus padres, que esa asignatura de religión sea cursada. Les ampara el derecho constitucional de educar a sus hijos según sus propias convicciones morales, lo cual queda refrendado en los Acuerdos Iglesia-Estado respecto de la enseñanza de la religión católica. Por ese rasero también pasan las demás confesiones religiosas reconocidas en nuestro país.

De un lado la beligerancia excluyente de unos, que por encima de derechos de padres y de acuerdos internacionales no cejan en su goteo perforador para terminar con lo que ellos consideran una intrusión en los planes de estudios invocando el carácter privado que ellos imponen a la religión; de otro lado el susto acomplejado de otros que piensan que para no ser etiquetados de serviles beaturrones lo mejor es un par de flis-flis de spray progre para dar la impresión de que también ellos toman distancia del inexistente dictado eclesial.

Pero no estamos añorando con pataleta nostálgica haber perdido presuntamente privilegios, prebendas y poder. Algunos entienden el poder sólo en sustantivo: poderío, y no vislumbran siquiera lo que significa como verbo: posibilidad. No queremos el poder del poderío que a nadie queremos arrebatar, pero sí que denunciamos que en nombre de la beligerancia laicista o del acomplejamiento laicista, se conculquen derechos fundamentales de padres y alumnos, se incumplan acuerdos internacionales, y se haga caso omiso de una demanda real que tiene el marchamo de más del 70%.

No queremos usar la escuela para dar catequesis. Esta se da en las parroquias y en la familia. Pero la religión, además de su dimensión interna que hay que acompañar con pedagogía, abierta a la gracia de Dios, con celebraciones litúrgicas y sacramentales, goza de una dimensión histórica, social y cultural que es la que se está privando por los beligerantes y acomplejados con sus piquetas del mismo color laicista.

Pertenecemos a una historia que con sus claroscuros, es una historia cristiana. Ha sido capaz de abrir caminos, levantar ciudades, escribir leyes y derechos; ha construido catedrales, universidades y hospitales; ha compuesto música de todos los tiempos; ha escrito literatura de la que no caduca; ha salido al paso de carencias y necesidades tejiendo una red de solidaridad insuperable; ha vendado heridas, ha superado divisiones, ha construido un pueblo que tiene identidad y cultura propias. Y ha cometido fallos y pecados, de los que sabe pedir perdón.

Esta historia y cultura es lo que está censurándose. Tantos profesores de religión van al paro, los padres se sientan engañados y los niños y jóvenes estarán desarmados en la una ignorancia manipulable a favor de quienes se empeñan en reescribir la historia: censurando la de siglos para imponernos la suya. Algo nada casual ni inocente. Gracias a nuestros profesores de religión, a los padres y madres, a los alumnos, por ejercer con sensata y heroica rebeldía su derecho y su deber de cursar la asignatura de religión.


+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

Sin título

 
 
 
 
Una frase con mucha miga...
 
 
 

 
 
 
Y una buena canción, estamos continuamente aprendiendo, cada día no dejo de sorprenderme, a pesar de todo lo malo que vemos alrededor, que a veces parece increíble, sin embargo la vida es algo maravilloso porque el corazón humano guarda siempre más bondad de la que creemos...confiar en que Dios está a nuestro lado, sentirlo es la mayor de las alegrías. La vida es algo que hay que morder, palpar, como dice la canción, me sorprendo cada día de todo, y sí, hay mucha gente que extraño siempre, pero sé que algún día volveré a verlos y nunca dejo de sentirlos, dentro, dentro, dentro...la melodía más bonita, aquella que da sentido a todas las sinfonías es el Amor de Dios, nos quiere tanto y nosotros ¡cuánta lata damos!
 
 
 
 
 
 
 

martes, 29 de julio de 2014

En el fondo del mar

 
 
 
 
Jimmy Lawlor
 
 
Jimmy Lawlor
 
 
 

 
 
Qué le importa a la noche que se apague una estrella,
si el mar sigue cantando cuando pierde una ola.

José Angel Buesa

 
 
 
 

Camille Saint- Saëns , El carnaval de los animales: Aquarium
 
 
 
En el fondo del mar
hay una casa de cristal.
A una avenida
de madréporas
da.


Un gran pez de oro,
a las cinco,
me viene a saludar.

 
Me trae
un rojo ramo
de flores de coral.
 
 
 
Jimmy Lawlor
 
 
 
Jimmy Lawlor

 
 
Duermo en una cama
un poco más azul
que el mar.

Un pulpo
me hace guiños
a través del cristal.
 
 
 
Jimmy Lawlor
 

 

En el bosque verde
que me circunda
—din don... din dan—
se balancean y cantan
las sirenas
de nácar verdemar.
 
 
 



Y sobre mi cabeza
arden, en el crepúsculo,
las erizadas puntas del mar.
 
 
Alfonsina Storni
 
 
 
Jimmy Lawlor
 
 
 
 
 
 

lunes, 28 de julio de 2014

San Pedro Poveda

 
 
 
 
 
 
 
Los días son malos (1932)
 
[...] Os voy a hablar del sufrimiento. Del sufrimiento se habla y se platica mucho, se pondera, se encomia. Nos hacemos apóstoles del sufrimiento hablando en general, pero cuando ya se concreta al yo, cuando nos toca muy dentro de nosotros mismos, las bellas teorías, las brillantes pláticas, las hermosas exhortaciones bajan un poco de tono, y entonces ¡se encuentra tan difícil el sufrir! Y sin embargo, todos los que quieran vivir piadosamente con Jesucristo, "todos tienen que sufrir tribulaciones, persecuciones, amarguras"...No son éstas teorías, son realidades. La doctrina de la cruz es nuestra doctrina, la teoría de la cruz es nuestra teoría [...]
 
La doctrina de la Cruz es nuestra doctrina, el programa de la cruz debe ser nuestro programa [...]
 
Es necesario que consideremos el sufrimiento en su valor, como algo extraordinario, como gracia de nuestro Señor. El sufrimiento lleva consigo, en general, muchas gracias, pero muy particularmente lleva la gracia de conversión, de perfección y de predilección.
 
Que el sufrimiento es una gracia el apóstol San Pablo nos lo dice: Comparad la gracia de sufrir con la de creer y si es verdad que sin la gracia de creer no se adelanta en la perfección, tampoco es posible el adelanto sin el sufrimiento, sin la gracia del sufrir. S. Juan Crisóstomo da un paso más adelante. Dios, dice, prefiere la gracia del sufrir a la de hacer milagros y afirma "Cuando hago milagros soy deudor de Dios y, cuando sufro, Dios es deudor mío."
 
Es una felicidad el sufrir. Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia. Bienaventurados los que sufren injurias por Mí, dice el Espíritu Santo, porque su merced será preciosa en el cielo. ¿Cuándo habéis oído una ponderación en el evangelio para los que gozan de bienes materiales? en cambio ¡están llenos de citas los evangelios sobre la bienaventuranza de los que sufren! [...]
 
 
 
Los Negrales, España, Centro de Espiritualidad Santa María.
Arcón con los restos de san Pedro Poveda. 
 
 
 
El sufrimiento es gracia de conversión. ¿Habéis visto que el momento de la conversión de un alma sea el momento del placer, de las diversiones, de la dicha terrena? ¿No estamos convencidos de que la mayor parte de las conversiones parten de una enfermedad, una tribulación, una amargura, de algún sufrimiento, porque en ellos vuelven los hombres sus ojos a Dios para arrepentirse y pedir misericordia? [...]
 
San Pedro Poveda, Creí , por esto hablé I, págs. 1018-1020.
 
 
 
Pedro Poveda, el 27 de julio de 1936 es detenido en su casa de Madrid. Muere mártir, como sacerdote de Jesucristo, el 28 de julio de 1936. “Soy sacerdote de Cristo”. Son las palabras con las cuales Pedro Poveda se autodefine a sí mismo en el momento en que lo buscan para el martirio.
La Institución Teresiana es el mejor fruto de su sacerdocio: 

 “quiero que la devoción al crucifijo sea la devoción fundamental de la Institución… yo quiero y pido constantemente al cielo que seáis todas un crucifijo viviente (31 de enero de 1926).
 
 
Feliz día para toda la familia teresiana.
 
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 25 de julio de 2014

El pintor de la alegría

 
 
 
 
Pequeña espigadora. La niña de la gavilla
  

"Sé muy bien que es difícil hacer comprender que una pintura puede ser muy grande y, al mismo tiempo, alegre."

Pierre Auguste Renoir es el pintor impresionista que mejor transmite la alegría de vivir, dotándola de una luz fresca, trazo limpio y color intenso. La obra de arte debe cautivar al espectador, decía.
 
Contemplar sus lienzos es adentrarse en un mundo tranquilo, sencillo, afable, con una compañía afectuosa y en un entorno reconfortante.

Los impresionistas eran considerados radicales en su tiempo, ya que rompieron las reglas de las formas tradicionales de la pintura, y trabajaban fuera del estudio. Renoir no consideraba su arte político o moral, sino simplemente una alegría para crear. Se entregó a la pintura intensamente  y dedicó su vida a ello; era su pasión, lo que le hacía feliz, pese a las penurias económicas que sufrió hasta alcanzar su reconocimiento.
 
En su arte no existen mensajes que adivinar, todo es claro, sencillo y directo. Sus personajes se muestran sonrientes, serenos y en calma. Gleyre, pintor contemporáneo suyo, le reprochó que pintaba solo por divertirse, a lo que Renoir respondió que naturalmente, y que si el pintar no le hubiera divertido, nunca lo hubiese hecho.
 
Nacido en Limoges en 1841 y en una familia de artesanos, amaba el campo y la sencillez de la vida rural:
"A veces hablo como los campesinos del sur. Dicen que son unos desafortunados. Yo les pregunto si están enfermos y me dicen que no. Entonces son afortunados; tienen un poco de dinero, por lo tanto, si tienen una mala cosecha no pasan hambre, pueden comer, pueden dormir y tienen un trabajo que les permite estar al aire libre, a la luz del sol. ¿Qué más pueden desear? Son los hombres más felices y ni siquiera lo saben. Después de unos cuantos años más, voy a abandonar los pinceles y dedicarme a vivir al sol. Nada más."

Desde muy temprano se sintió atraído por el arte. Trabajó en una fábrica de porcelanas y después pintando abanicos, al mismo tiempo que estudiaba en la Escuela de Diseño y Artes Decorativas. Su pasión por la pintura le hizo titularse con éxito en la Escuela de Bellas Artes y participar en los cursos que el pintor suizo Charles Gleyre impartía en su taller. Allí fue donde conoció a los que fueron sus amigos y compañeros de viaje, Sisley, Monet y Bazille.

En 1880, se enamoró de Aline Charigot, 20 años menor que él, que le dio tres hijos, Pierre, Jean y la pequeña Claude (Coco) y con la que vivió una vida tan apacible como su arte.
 
El amor que demostró por su trabajo fue siempre admirable: "Trabajar con amor es el secreto de la felicidad."

¿Qué deseaba transmitir Renoir en sus lienzos?


 
Marie Thérèrese Durand Ruel cosiendo



La lección de piano



La señora Charpentier con sus hijos

 
Deseaba que el color resonara con rojos y tonos vibrantes...
"Yo pongo ante mí el objeto tal y como yo lo quiero. Entonces empiezo y pinto como un niño. Quiero que un rojo sea auditivo y resuene como una campana, de no ser esto, añado todavía rojos y demás colores, hasta lograrlo. No soy más astuto en esto. No tengo reglas, ni métodos".


La primera salida o En el palco



Mujer de azul



Retrato de Teresa



Mujer en el piano
 
 
Y con azules delicados o intensos, transmitiendo su habitual sentido de la armonía cromática:

"Una mañana, uno de nosotros al que le faltaba el negro, se sirvió del azul: había nacido el impresionismo". Y añadía: "Es el color el que debe controlar la estructura, no el dibujo."


En la terraza (Dos hermanas)
 

Deseaba que su obra reflejara lo hermoso:
"Para mí, un cuadro debe ser algo amable, alegre y hermoso, sí, hermoso. Ya hay demasiadas cosas desagradables en la vida como para que nos inventemos más."
 


 Muchacha pelirroja con ramo de tulipanes
 
 
   
Que el espectador se sintiera golpeado por la belleza:
"No hay una sola persona o un paisaje o sujeto que no posea algún interés, aunque puede no ser evidente de inmediato. Cuando un pintor descubre este tesoro oculto, otras personas se golpean inmediatamente por su belleza."


El libro ilustrado 


Acariciando cada lienzo:

"No basta con que un artista sea un hábil artesano, debe amar y acariciar su lienzo también."

 
 
El Sena en Asnières


"Me gusta una pintura que me hace querer pasear en ella."
 
 
Nunca disfrutó de buena salud. A lo largo de los últimos veinte años de su vida, Renoir debió padecer permanentes dolores. Sufrió una  artritis  reumatoide que le impedía coger muchas veces los pinceles.  A pesar de la fragilidad de su estado, su fantástica sed de vida y pasión creadora no se apagaban:

 "El dolor pasa, pero la belleza permanece."
 
 
Solo la muerte de su esposa Aline en 1915, sumió a Auguste en la soledad. Siguió pintando hasta el final y falleció víctima de una neumonía, en Cagnes-sur-Mer, cuatro años más tarde, el 3 de diciembre de 1919, celebrando la alegría de vivir después de haber pintado un ramillete de anémonas, su última naturaleza muerta. Como comentaba Henri Matisse: "Mientras su cuerpo se desgastaba, su alma parecía cobrar fuerza, y él expresaba sus ideas con una gran facilidad.”

Si bien no hablaba demasiado de sí mismo, parece ser que tenía una visión creyente de la existencia humana:
"La religión está en todas partes, está en la mente, en el corazón, en el amor que pones en lo que haces". Y añadió: "Te dicen que un árbol es sólo una combinación de elementos químicos. Prefiero creer que Dios lo creó, y que es habitado por una ninfa."
 
 
 
A la orilla del lago
 
 
El pintor de la alegría, de paisajes que invitan al sosiego y reflexión, de natural afable y afectuoso, de mirada aguda y serena pero revolucionaria en las formas, nunca dejó de tener motivos para pintar la vida de colores:

"Mi existencia ha sido exactamente lo contrario de lo que debería haber sido [...] Me han representado como un revolucionario a mí, que soy el más chapado a la antigua de todos los pintores."
 



 
Pierre Auguste Renoir: Jardines y flores
 
 
"Cuán difícil es encontrar en un cuadro el punto exacto donde detenerse en cuanto a la imitación de la Naturaleza."





 

jueves, 24 de julio de 2014

Junto a mi corazón...

 
 
 
Vicente Romero Redondo



"Junto a mi corazón te siento
cuando oigo el gemir de tus violines,
cuando estás ahí tendido como el llanto de un niño,
cuando estás pensativo frente al cielo,
cuando estás dolorido en tus almohadas,
cuando te siento llorar detrás de mi ventana
cuando lloramos sin razón como tú lloras".
 
 
Vicente Huidobro
 Monumento al mar
 
  
 
 
Alfredo Navarro Montllor
 
 
 
Para Clarissa.
Existen personas que nunca se olvidan, que permanecen siempre en nuestro corazón.
Querida Clarissa, te recuerdo tanto...cada día...
 
 
  

 
 
Rachmaninoff, Sinfonía nº 2, Adagio III Mvt.
 
 
 
 
 
 

miércoles, 23 de julio de 2014

Cantar de los Cantares

 
 
 
  


El Cantar de los Cantares es una obra de infinita belleza literaria, un libro breve, de menos de 2.500 palabras en español.

Relata en cinco poemas el amor que se profesan un amado y una amada, que en el cristianismo se identifica como el que se establece entre Cristo y la Iglesia.

Leer este fragmento del Cantar de los Cantares llena de alegría, es tan delicado...aunque se refiere a la primavera, cualquier momento es bueno para entonarlo...



¡Una voz!
 
¡Es mi amado!
 
Ya se acerca
 
brincando por los montes,
 
saltando por los altos.
 
Mi amado se parece a la gacela
 
o a un cervatillo.
 
Allá está parado detrás de nuestros muros,
 
observando por ventanas,
 
atisbando a través de celosías.
 
Mi amado me llamó para decirme:
 
 
 

 
 
Levántate, amor mío,

hermosa mía, y vente.

Mira, ha pasado ya el invierno,

las lluvias han cesado, se han ido.

La tierra se cubre de flores,

llega la estación de las canciones,

se oye el arrullo de la tórtola

por toda nuestra tierra.
 

Cantar de los Cantares 2, 8-12