viernes, 4 de septiembre de 2015

Posible



Vincent van Gogh


Posible
como la flor ingrávida
del almendro, la dicha.


José Antonio Muñoz Rojas





martes, 1 de septiembre de 2015

Sobre la juventud




Flores. Marc Chagall


Un diálogo muy lúcido entre Kafka y Janouch que he tomado del excelente blog  Mi siglo.

“La juventud es feliz porque posee la capacidad de ver la belleza. Es al perder esta capacidad cuando comienza el penoso envejecimiento, la decadencia, la infelicidad”. Janouch le preguntó: “¿Entonces la vejez excluye toda posibilidad de felicidad?” Y Kafka respondió: “No. La felicidad excluye a la vejez. Quien conserva la capacidad de ver la belleza no envejece“.

(J.J. Perlado: “Diálogos con la cultura”, págs 316-317).





Comienza septiembre ...






Y comienza la tarea. Chicos, psss, mirad, os encontráis ante la "Ronda nocturna" de Rembrandt, una de las mejores obras del Barroco holandés y bla, bla, bla ...

Lo tomaremos con mucha, mucha paciencia ... e ilusión ...

¡Feliz comienzo de curso!





domingo, 30 de agosto de 2015

Sobre la amistad digital




Un artículo muy interesante:


No existe la amistad digital


Dejemos de engañarnos y falsear tristemente las palabras. Asumamos la cruda realidad y despertemos del apacible sueño de la caverna. No existe la amistad atrapada en el mundo digital. Ni tampoco sirve para mantener un trato más cercano con nuestros verdaderos amigos. ¡Cómo vas a conocer a alguien de verdad y dejarte conocer como eres! Lo único que hay en la red es puro egoísmo, emocional nostalgia de sí mismo cuando no se ha dedicado suficiente tiempo a conocerse y quererse bien. Para lo único que vale todo es para la distracción y la dispersión. Es más, convencidos como estamos, ¡corramos a decírselo a los jóvenes, eduquemos en el miedo al infierno digital, que sí que existe!




El abrumador discurso de los realistas desenfadados, sin pelos en la lengua, me cansa. Viven atrapados en un mundo triste, donde todo es del color de su negra mirada. Lo digo sinceramente: “Quien no haya hecho experiencia de amistad en la red, no ha hecho verdadero uso ni de la red ni del mundo en el siglo XXI”. Quizá no le interese, lo cual me parece legítimo. Pero mucho me temo que estas críticas desaforadas rebajan la intensidad humana de la red, que tantos otros defendemos y buscamos, e incluso queremos propiciar y profundizar con naturalidad.
Me niego rotundamente a que el único verbo que tenga cabida en la red sea "usar" (medios, productos, instrumentos, aparatos, herramientas) y rebajar, cuando no vaciar de sentido, la dignidad y la presencia de las personas en la red. Esto es un mundo, una nueva forma de estar en él. 
Efectivamente, la amistad digital se quedará en eso meramente hasta que no haya desdigitalización (a ver si dejamos atrás lo de “virtual” y “desvirtualizar”). Dicho de otro modo, podemos dar más pasos en la amistad fuera de la red. No significa que por ello no sea auténtico, sincero y real aquello que se mueve en internet. ¿Se puede conocer a alguien a través de las redes sociales? ¿Puede alguien darse a conocer, entablar diálogo con alguien en principio lejano, distante, desconocido o poco conocido? ¿Cabe profundizar en el trato a través de la red, mostrarse cercano, ayudarse mutuamente, ser útil, enriquecerse? ¿O todo cae del lado del anonimato, la falsedad, el engaño, la ocultación, la doblez y la esquizofrenia entre presencial y digital? ¿No es acaso una forma de estar en el mundo, que hay que descubrir igual que se desvela el resto del mundo? Estas son las preguntas clave que hay que afrontar. Y en las que hay que educar sinceramente.
Dicho sea de paso, los adolescentes –maravillosos y entregados tantas veces- tienen problemas con sus relaciones y la amistad tanto en lo digital como en clase, en el fútbol, en la academia, de vacaciones o donde sea. ¡Están aprendiendo! Lo que no me entra en la cabeza es que adultos, con una estructura presencial más consolidada, se comporten como niños y adolescentes en las redes sociales. Y todo siga igual, sin aprendizaje.
Abogar por la amistad digital es humanizar la red, darle rostro, forma personal. Es uno de los nudos gordianos por desentrañar, que pueden quedar en nada, en posibilidad pasajera si mantenemos ciertas opiniones y éstas sustentan nuestra vida. La alternativa al pesimismo digital rampante, que vuelve a destruir la posibilidad de fraternidad, viene de la mano de grandes ideales: cultivar el trato cercano, la preocupación por otro y no el “uso de los demás”, tejer comunidad en la red, enriquecerse con los intereses y perspectivas de los demás, atender con solicitud en lo que se pueda, hacer el bien, buscar la verdad en compañía, extirpar la triste soledad de la vida moderna, mostrar pasión por la vida, por lo que hacemos, por las tareas cotidianas, comunicar y comunicarse, abandonar máscaras que nos ocultan y conocernos a nosotros mismos mejor, ser auténticos, construir un mundo mejor, alejarse lo más posible de las indiferencias sembradas por la modernidad y el egoísmo del desarrollo. Quizá, me pregunto y me digo, muchas de estas cosas puedan venir de este nuevo mundo digital en el que nos vemos irremediablemente inmersos. Ahora bien, toda amistad tiene sus inicios, siempre precarios y débiles. ¡Yo apuesto por ello! ¡Y quisiera educar en ello!
Que conste que este asunto nada tiene de vulgar, ni infantil. Es piedra angular de un proyecto más grande, de la preocupación por la vida misma, de la necesaria búsqueda del bien, de la justicia, del desarrollo tecnológico-humano. Condenada al ostracismo la posibilidad de amistad digital quedaría un desierto de soledades e individualidades, destronaríamos de este mundo la primacía esencial de la persona en toda realidad. 




Os dejo con una colección de enlaces sobre este asunto, de otros lugares de la red: (1) Interesante ponencia de Jesús Pernas, gran maestro y amigo, en el III Congreso de Excelencia Educativa. Por aquí hay que trabajar y construir, sin remilgos. (2) Sobre las condiciones de la amistad digital. Seguramente ninguna sea totalmente nueva para vosotros. Ahí las dejo, para la reflexión personal. Siempre viene bien volver a cosas esenciales. (3) La amistad no es lo que era. Una reflexión pesimista -cuando no pésima- sobre lo que hablamos. Escrito en 2012, ha tenido tres años para cambiar de parecer y corregirse. (4) Un estudio sobre jóvenes, redes sociales y construcción de la identidad. No os dejará indiferente. Al menos nos ayuda a tomar conciencia de su esencial relevancia actual. (5) Elena Medel, escritora, literaliza sobre los adolescentes y las ventanas que abren en el mundo digital. Me parece un tanto oscuro, quizá contagiado del pesimismo. Y a la par muy valioso, porque estos jóvenes también existen. (6) ¿Cambiarán las redes sociales el concepto de amistad? Una reflexión muy actual. Me quedo con la pregunta, no la final. (7) Las redes sociales reducen la posibilidad de pensar antes de actuar. Para pensar. Y educar, por tanto. (8) ¿Están los medios sociales distorsionando la amistad? De nuevo, la misma pregunta, idéntico enfoque. Ya digo que deshumaniza, no educa. (9) Cinco formas de arruinar una amistad a través de la red. E insisto, perdonad si soy pesado, que quizá sea verdad pero esto no educa. Lo único que señala es que algunos "usan mal", no saben estar.





Lo que sigue




Vincent van Gogh


Cuando en la noche, el aire ve su fuente
oculta. Está la tarde limpia como
la eternidad.
                                   La eternidad es solo
lo que sigue, lo igual; y comunica
por armonía y luz con lo terreno.

Entramos y salimos sonriendo,
llenos los ojos de totalidad,
de la tarde a la eternidad, alegres
de lo uno y lo otro. Y de seguir,
de entrar y de seguir.
                                   Y de salir…

(Y en la frontera de las dos verdades
exaltando su última verdad,
el chopo de oro contra el pino verde,
síntesis del destino fiel, nos dice
qué bello al ir a ser es haber sido.)


Juan Ramón Jiménez,  La estación total, 1923-1936.





sábado, 29 de agosto de 2015

Poema a la Virgen del Camino





Virgen del Camino. Kiko Argüello (Camino Neocatecumenal)


"Oh alma sin hogar, alma andariega,
que duermes al hostigo a cielo raso,
trillando los senderos al acaso,
bajo la fe de una esperanza ciega.
Ese cielo, tu padre que te niega
paz y reposo, bríndate al ocaso
roja torre de nubes, en que el vaso
que ha de aplacar tu sed al fin te entrega.
Una noche, al pasar, en una ermita
te acogiste a dormir; sueño divino
bajó a tus ojos desde la bendita
sonrisa de la Virgen del Camino,
y ese sueño es la estrella en que está escrita
la cifra en que se encierra tu destino".


(Poema que Miguel de Unamuno dedicó a la Virgen del Camino a su paso por su santuario de León).


Muchas gracias, hermanas (Blog Contemplar y dar lo contemplado).

Sábado, día del Rosario bloguero.
Feliz día.





viernes, 28 de agosto de 2015

San Agustín de Hipona

 
 
 
Iman Maleki


"Los que no quieren ser vencidos por la verdad, son vencidos por el error".
 
San Agustín de Hipona
 
 
 
 
 

 
Oración de san Agustín: "Tarde te amé".