martes, 21 de octubre de 2014

Un no sé qué que quedan balbuciendo...

 
 
 
 
 
¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.






¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado!
¡Decid si por vosotros ha pasado!
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
e, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura.
¡Ay! ¿Quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de vero.
No quieras enviarme
de hoy más ya mensajero;
que no saben decirme lo que quiero.
Y todos cuantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.

San Juan de la Cruz
(1542-1591)
 


 
 

lunes, 20 de octubre de 2014

Qué ricos...

 
 
 
 
 





Promete, inasequible al desaliento...
 

 
Versión más calmada... 
 

 
 
¡Feliz lunes!
 
 
 
 

sábado, 18 de octubre de 2014

Santa Teresa de Jesús como modelo

  






“En el Rosario he hallado los atractivos más dulces, más suaves, más eficaces y más poderosos para unirme con Dios”.

Santa Teresa de Jesús



El nombre Institución Teresiana está inspirado en Santa Teresa de Jesús (Ávila), quien en palabras de san Pedro Poveda, vivió “una vida plenamente humana y toda de Dios”.

“La Encarnación bien entendida, la persona de Cristo, su naturaleza y su vida dan para quien lo entiende la norma segura para llegar a ser santo, con la santidad más verdadera, siendo al mismo tiempo, humano, con el humanismo verdad. Siendo así, seremos generosos y nuestra obra será simpática. ¿Modelo? Santa Teresa de Jesús”.

 (San Pedro Poveda 1915, Creí por eso hablé 74).


Tarde, pero no quiero faltar a la cita con nuestra Madre en el día del Rosario bloguero.
Gracias, Madre, por este día.







 

viernes, 17 de octubre de 2014

Los mejores momentos de la lectura...

 
 
 

 

"Los mejores momentos de la lectura
 son aquellos en los que te encuentras con algo
 -un pensamiento, una sensación,
una manera de entender el mundo-
 que hasta entonces creías
que era íntimamente personal,
 que sólo era tuyo; y ahora, de repente,
 lo encuentras expresado por alguien,
una persona a la que ni siquiera conoces,
 o que hace tiempo que ha muerto incluso.
 
 
 
Winslow Homer
 
 
Y es como si del libro surgiera una mano
y cogiera la tuya”.


 "Los chicos de Historia" Alan Bennett
Gracias, Beatriz
 
 
 
 

Una gota de lluvia

 
  




Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.

Toda la noche estaba en esa humedad sombría

que de repente

iluminó la luna.



 José Emilio Pacheco




 
 

 
 

miércoles, 15 de octubre de 2014

Santa Teresa de Jesús

 
 

El éxtasis de santa Teresa. Michelangelo Unterberge
 
 
Estando una noche tan mala que quería escusarme de tener oración, tomé un rosario por ocuparme vocalmente, procurando no recoger el entendimiento, anque en lo exterior estaba recogida en un oratorio. Cuando el Señor quiere, poco aprovechan estas diligencias. Estuve ansí bien poco, y vínome un arrebatamiento de espíritu con tanto ímpetu que no hubo poder resistir. Parecíame estar metida en el cielo, y las primeras personas que allá vi fue a mi padre y madre, y tan grandes cosas en tan breve espacio como se podría decir un Avemaría, que yo quedé bien fuera de mí, pareciéndome muy demasiada mercerd [...]
 
Andando más el tiempo me ha acaecido y acaece esto algunas veces: íbame el Señor mostrando más grandes secretos, porque querer ver el alma más de lo que se le representa, no hay ningún remedio, ni es posible, y ansí no vía más de lo que cada vez quería el Señor mostrarme [...]
En fin, no alcanza la imaginación, por muy sutil que sea, a pintar ni trazar cómo será esta luz, ni ninguna cosa de las que el Señor me daba a entender con un deleite tan soberano que no se puede decir; porque todos los sentidos gozan en tan alto grado y suavidad, que ello no se puede encarecer, y ansí es mejor no decir más" [...]
 
Teresa de Jesús, Libro de la vida, págs. 407-408
 
 
 
Capilla de santa Teresa. Catedral de León
 
 
Corazón de santa Teresa. Bien será que pongamos los ojos en este corazón hermosísimo y veamos un poco cómo es. Y lo primero que salta a la vista, es lo mismo que hace resaltar la sagrada liturgia en el introito de la misa de la Santa: Dedit ei Dominus latitudinem cordis, quasi arenam quae est in littori maris....
¡Que el corazón que dio el Señor a santa Teresa es un corazón grande y dilatado como la arena de las playas! En él tenían cabida todos los intereses de Jesucristo...el mundo entero era pequeño para el grandísimo corazón de esta asombrosa mujer. De ahí que no fuera amiga de pequeñeces, de encogimientos, de tacañerías...¡Cómo las arenas del mar...!
 
María Josefa Segovia. La gracia de hoy, pág. 234
 
 
 
Monumento a santa Teresa. Ávila
 
 
"Aunque las mujeres no somos buenas para el consejo, algunas veces acertamos".
 
Santa Teresa de Jesús
 
 
 
  
 


Nada te turbe,
 nada te espante,
 todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
 todo lo alcanza;
quien a Dios tiene,
nada le falta:
sólo Dios basta.

Santa Teresa de Jesús


Un coro virtual es la original iniciativa de la orden de las Carmelitas Descalzas para celebrar el V Centenario del nacimiento de su fundadora, Santa Teresa de Ávila.
 

 
 
 
 

martes, 14 de octubre de 2014

Las olas del mar

 
 
 
 


"¡Qué hermoso es ver el día coronado de fuego levantarse, y a su beso de lumbre brillar las olas y encenderse el aire!"
 
Gustavo Adolfo Bécquer






"Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho".
 
Antoine de Saint-Exupéry.


 
 
 
"Dame, Señor, la perseverancia de las olas del mar, que hacen que cada retroceso sea un punto de partida para un nuevo avance".
 
Rosalía de Castro