sábado, 27 de junio de 2015

Un ruego

 
 
 

 
 
 
Y más que nada os ruego que os ejercitéis en la oración, que hagáis de este ejercicio algo necesario para vuestra vida, que pongáis tal empeño en su práctica, que no exista motivo, argumento ni razón suficiente para dejar un solo día vuestra oración.
 
San Pedro Poveda: "Jesús, Maestro de oración".
 
 
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero.
Feliz día.
Hasta el lunes, no llevo el ordenador a reparar. Apenas me deja entrar ni visitaros.
Que tengáis un buen fin de semana y ¡hasta pronto!!!
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 26 de junio de 2015

El dulce milagro






¿Que es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas.


Y voy por la senda voceando el encanto
y de dicha alterno sonrisa con llanto
y bajo el milagro de mi encantamiento
se aroman de rosas las alas del viento.


Y murmura al verme la gente que pasa:
"¿No veis que está loca? Tornadla a su casa.
¡Dice que en las manos le han nacido rosas
y las va agitando como mariposas!"


¡Ah, pobre la gente que nunca comprende
un milagro de éstos y que sólo entiende
Que no nacen rosas más que en los rosales
y que no hay más trigo que el de los trigales!


Que requiere líneas y color y forma,
y que sólo admite realidad por norma.
Que cuando uno dice: "Voy con la dulzura",
de inmediato buscan a la criatura.


Que me digan loca, que en celda me encierren
que con siete llaves la puerta me cierren,
que junto a la puerta pongan un lebrel,
carcelero rudo carcelero fiel.


Cantaré lo mismo: "Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen".
¡Y toda mi celda tendrá la fragancia 
de un inmenso ramo de rosas de Francia!


Juana de Ibarbourou






miércoles, 24 de junio de 2015

Acción de gracias




Himno de acción de gracias

Amazing Grace (conocido en algunas regiones hispanohablantes como "Sublime gracia") es un himno cristiano escrito por el clérigo y poeta inglés John Newton (1725-1807) y publicado en 1779. La composición, una de las canciones más conocidas en los países de habla inglesa, transmite el mensaje cristiano de que el perdón y la redención es posible a pesar de los pecados cometidos por el ser humano y de que el alma puede salvarse de la desesperación mediante la gracia de Dios. 

Y una oración de abandono que me viene muy bien en estos momentos de mi vida:


Padre: Me pongo en tus manos. 
Haz de mí lo que quieras. 
Sea lo que sea, te doy las gracias. 
Estoy dispuesto a todo. 
Lo acepto todo, con tal que tu voluntad se realice en mí
y en todas tus criaturas.
Es lo único que deseo, Padre. 
Te confío mi vida, te la doy, Dios mío, 
con todo el amor de mi corazón, 
porque te amo y me es una necesidad de amor darme,
ponerme en tus manos sin reservas, 
con una infinita confianza, 
porque tú eres mi Padre. 


(Beato Charles de Foucauld)






martes, 23 de junio de 2015

El espíritu del gótico

 
 
 
Pulchra leonina. Catedral de León
 
Ligereza y elegancia.
 
Un sacerdote me dijo una vez, antes de entrar a la Jerusalén celestial (lo que simboliza la Catedral, toda catedral), aquello que dejó escrito san Juan:  "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí" (Jn 14, 6).
 
Y ayer, cuando estaba casi dispuesta a arrojar la toalla en un grupo donde compartimos la Palabra de Dios, la Biblia, porque me sentía cansada, otro sacerdote dijo: "Jesucristo es lo más íntimo del corazón de Dios", escuchar, compartir su Palabra es un regalo en nuestra vida: "Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré" (Mt 11, 28).
 
La Catedral es para mí mucho más que una obra de arte, que lo es, sin duda; es, sobre todo, la resonancia de aquellas palabras del sacerdote, de su mirada  (recuerdo perfectamente su mirada), como transmisor de la Palabra: "Yo soy el camino, y la verdad y la vida ..."
 
Jesucristo es la Encarnación de Dios, la Palabra de Dios:  

Del santo Evangelio según san Juan 1, 1-18

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios. Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y clama: «Este era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.» Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.
 
 

 


Claustro. Catedral de León
 
 
 
Que tengáis una feliz noche de san Juan. 
 
 
 
 

domingo, 21 de junio de 2015

Sin título






Un artículo que contiene verdades como puños:


Una vida incierta

En unas declaraciones recientes, el presidente del Círculo de Empresarios abogaba por «un sistema de contratación por debajo del salario mínimo» para jóvenes que, a la vez que trabajan, están recibiendo formación. Se trataría, en apariencia, de recuperar la figura del aprendiz, que en un orden social justo tiene mucho sentido; pues, a cambio de un corto período escasamente remunerado, el trabajador aprende su oficio, sabiendo además que obtendrá un trabajo estable. Pero el presidente del Círculo de Empresarios no debía de referirse al aprendizaje que fructifica en un empleo estable, porque a renglón seguido afirmó que «los puestos de trabajo y los salarios fijos ya no serán para siempre»; y también que tendremos que acostumbrarnos «a una vida más incierta, ligada a nuestra productividad». Pero un «sistema de contratación por debajo del salario mínimo» en un contexto laboral donde no hay puestos de trabajo estables ni salarios fijos, y donde debemos acostumbrarnos a «una vida más incierta», significa, en román paladino, la posibilidad de deslomar y ordeñar a un joven durante un corto período de tiempo, para después pegarle una patada en el culo y arrojarlo a la basura; y no a cambio de un salario ínfimo, como ya se hace, sino menos que ínfimo. 

Sorprende que, a la vez que se postulan estas salvajadas, haya gente que se lleve las manos a la cabeza ante el ascenso de Podemos; y que haya agoreros que proclaman jeremíacos las calamidades futuras que nos traerá Podemos, después de callar (¡o aplaudir!) ante las sucesivas 'reformas laborales' que han legalizado la explotación laboral más indecorosa. Siempre que los escucho, perorando desde sus púlpitos mediáticos, recuerdo aquellas palabras escritas por el gran Leonardo Castellani poco sospechoso de comunista, cuando explicaba los orígenes de nuestra Guerra Civil: «Toda esa sangre de cristianas venas ha sido reclamada ante Dios por una gran pirámide de pecados previos contra el pobre, de pecados contra el hermano, de pecados contra el débil, de pecados contra el niño, de pecados contra Dios. De pecados de esos que dice la Escritura claman al cielo». Y es que, en efecto, defraudar el jornal al trabajador es uno de los cuatro pecados que claman al cielo. Quienes han pretendido solucionar la crisis económica deteriorando las condiciones laborales y aniquilando cualquier vestigio de justicia social ya están empezando a probar este castigo; y esto sólo es el aperitivo.

El único trabajo digno es el que está ligado al destino de la empresa; y la obligación de todo empresario es ofrecer un trabajo indefinido (puesto que todo empresario, salvo que sea un especulador, desea que su empresa dure indefinidamente). Esto, que es una obligación natural, es también lo más beneficioso para el empresario, que no necesita trabajadores de «vida incierta», sino ciertamente comprometidos con su trabajo, pues como nos enseña Saint-Exupéry en El principito uno sólo llega a amar la rosa que ha cultivado con amor, la rosa en cuyo cuidado ha empeñado sus desvelos. Rafael Gambra, glosando este hermoso pasaje de Saint-Exupéry, nos recuerda que sólo cuando hay lazos efectivos y duraderos tienen sentido el vivir, el luchar y hasta el morir; y que, cuando faltan esos lazos, no hay más que soledad espiritual y desaliento vital, angustia, desesperación y falta de sentido en la existencia. Un trabajo temporal y mal remunerado no hace sino agrandar las lacras propias de una «vida incierta». Quien tiene que trabajar en condiciones indignas no tarda en quebrarse anímicamente (si es que antes no se ha quebrado físicamente); y quien ofrece este tipo de trabajo no podrá reclamar a su trabajador compromiso alguno con la empresa, que tarde o temprano acabará pereciendo, sepultada entre los escombros de su propia iniquidad.

Una vida sin compromiso es una vida que carece de cuanto la hace humana. Y acostumbrarse a un trabajo y a un sueldo inciertos es la vida más inhumana concebible, porque el hombre necesita comprometerse y sentirse vinculado a lo que verdaderamente le importa (su familia, su patria, su trabajo); cuando no existe este vínculo o compromiso, la falta de amor no tarda en degenerar en hastío, en desapego, en aversión, en rabia, incluso en deseo de venganza. Todo eso es lo que trae «acostumbrarse a una vida incierta», que es el modo fino con el que algunos denominan a los pecados contra el pobre que claman al cielo. Y las injusticias siempre se pagan; aunque, con frecuencia, las pagan justos por pecadores, como ya se ha probado en otras fases de nuestra Historia (porque, cuando llega la hora de la venganza, los pecadores ¡esos patriotas tan tremendos! ya están fuera del país, lo mismo que su dinero). 

Juan Manuel de Prada
XL Semanal, 21 junio 2015








Feliz verano

 
 
 
 


¡Feliz verano!!!
 
 
 

 
 
Frutales
cargados.
Dorados
trigales…
Cristales
ahumados.
Quemados
jarales…
Umbría
sequía,
solano…
Paleta
completa:
verano.
 
 
Manuel Machado
 
 
 
 
 

sábado, 20 de junio de 2015

Madre

 
  
 
 



La palabra más hermosa: Madre.

Se llena mi vacío cuando te llamo Madre.

A Jesús, siempre por María.

 
 

 
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero.
 
Feliz día.