domingo, 13 de mayo de 2012

Un recuerdo especial






 
 
¡Felicidades! para todos los nacidos en este hermoso día dedicado a la  Virgen de Fátima.
 
Un recuerdo muy especial con el Ave María de Schubert .
 
¡FELIZ DÍA!

Si queréis ver una entrada preciosa sobre la Virgen de Fátima, en este blog se encuentra todo...





domingo, 6 de mayo de 2012

La vida cotidiana alrededor de la cocina

 
 

En la cocina. Antonio López



¿Por qué un blog de cocina como eje vertebrador de todo lo demás?; mi madre ha sido la causante. No porque ella me incitara, para nada sabe de estas cosas, sino porque ella me enseñó buena parte de su alma a través precisamente de la cocina. No me daba cuenta, cuando la observaba cocinar, cuántas cosas estaba aprendiendo. Siempre miraba con atención lo que estaba haciendo; para ella era tan importante la comida diaria, siempre a punto, exquisita, no faltaba detalle. Cuando guisaba todo su amor estaba en las cazuelas, nunca sentía pereza para ponerse en los fogones, todo debía cocinarse despacio, con los ingredientes adecuados, con mucha paciencia para que estuviera meloso, las salsas ligadas, las verduras pochadas, la carne jugosa, la empanada sin igual, el olor a orégano, tomillo, hortelana, mi cabeza está repleta de olores y sabores....y sus postres maravillosos, el bizcocho, las rosquillas, las orejas, los borrachines, su arroz con leche suculento, las natillas ¡Mmmmm!...siempre con tanto amor, con tanta dedicación, nunca faltaba el toque dulce. 
 
Cuando salía del colegio pensaba en llegar a casa y encontrarme con la comida que mi madre ese día, como cada día (la sublime belleza de lo cotidiano), nos había preparado, no porque fuera una glotona, sino porque sabía que ella estaba allí esperando, con la mesa puesta y todo preparado con tanto amor. Nos sentábamos a la mesa y cada uno iba contando sus peripecias, sin saber bien en aquellos momentos el lujo que teníamos de poder saborear esos instantes todos juntos. ¡Cuántas cosas aprendimos a la mesa!!  Es algo que siempre tengo presente, y aunque para la mujer actual, que trabaja también fuera de casa, es más complicada la dedicación a la cocina, procuro ofrecer cada día la comida bien guisada, como a ella le gusta, como ella me enseñó sin apenas darme cuenta, sólo con mirarla...
 
Un beso mamá, por tu dedicación continua.
 
 
 
 
 

domingo, 29 de abril de 2012

Cena de primos IV






Crónica de nuestra cena

Ayer, 28 de abril, nos reunimos todos los primos en nuestra cena anual.
Como siempre, lo pasamos muy bien, nos reímos, recordamos tiempos pasados cuando jugábamos en casa de los abuelos; subíamos a las "montañas de arena" de la fábrica, hacíamos "guerras de agua" con las botellas de lejía, bailábamos, jugábamos a los "espías", trepábamos por las "montañas" de sacos de botellas (eso nos encantaba a todos, por unanimidad)... ¡qué bien lo pasábamos!  Cada uno iba recordando sus juegos en la casa/fábrica de la abuela Epifanía y el abuelo Victorino.
También recordábamos las conversaciones, lo que decíamos (las disquisiciones sobre el politeísmo en la "discoteca Borka's" en casa de mis primos), ¡qué risa Agus!
Fue una cena entrañable, como siempre; se nota que nos gusta estar juntos, que nos alegramos de vernos,  y esto es precioso ¡somos un montón! y...alrededor de la mesa otro año más reunidos...
 
A los abuelos seguro que les hace mucha ilusión vernos así.
 


 
La cena (también por unanimidad) fue exquisita, en un sitio precioso, el Restaurante Zuloaga de León, en pleno casco histórico, ¡muchas felicitaciones a los encargados de prepararla este año!, estupenda.

Dejo el menú, por aquello de que éste es un blog, entre otras cosas, de cocina: ensalada tibia Zuloaga ¡riquísima! (lechuga, nueces, pasas, perdiz (creo), y queso de cabra a la plancha coronando la ensalada, con vinagre de Módena), fritos de rape (pixín) al estilo asturiano, en su punto, pulpo con cachelos, mollejas de cordero a la plancha, crocantes con foie, ¡exquisitos!, merluza del Cantábrico con vieiras o entrecote con salsa de Valdeón y, casi casi, imposible más, la tarta de queso.
Después cada uno dejó su mensaje en el libro de actas, que tenemos preparado para la ocasión.
Este año bailamos poco, porque la música que nos pusieron no era de las que nos hace "saltar a todos a la pista", pero sí hubo una canción que nos gustó mucho ¡a bailar! (Ruchi se acuerda de todas las canciones ¡lo vive!):
 
¡mi gran noche!

(...) era, será esta noche ideal
 que ya nunca se olvida
 podré reír, y cantar y bailar
 disfrutando la vida.
 Olvidaré la tristeza y el mal
 y las penas del mundo
 y escucharé los violines cantar
 en la noche sin rumbo...
 


 
 
Para el próximo año le tocó la preparación a Orlando (Orlandito para nosotros, lo que de pequeño se aprende...no se olvida). Es tan entrañable que ya estaba preocupado por escoger un sitio bonito; seguro que acierta.
¡Qué risa pasamos con Pedro y su crucero  por el embalse de Riaño!, es genial (dice que para celebrar el quinto aniversario de la cena lo mejor es un crucero por el embalse).

Gracias a todos por esta noche tan bonita ( los nombres tal como nos decimos nosotros):
Agus, Parral, Edu, Orlandito, Mari Mar, Pablito, Pili, Tori junior, Mariel, Boris, Rebeca, Pilina, Rosa Mari, Pedro, Carlos, May, Ana, Alberto, Ruchi y Rosa.
Un beso fuerte para los que no pudísteis venir este año, os echamos de menos.

¡Hasta pronto!, ¡las fotos hay que subirlas al blog!

¡Un beso!



 

domingo, 15 de abril de 2012

Un canto a la vida


 
 
 

La creación de Adán (detalle). Miguel Ángel

 Un canto a la vida, horizonte de todas las posibilidades humanas.
 
Gracias Señor por ¡¡¡la vida!!!

Su canto más sublime...

"Señor, tu me sondeas y me conoces...Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno...

SALMO 138, I-II

Señor, tú me sondeas y me conoces,
me conoces cuando me siento y me levanto,
de lejos percibes mis pensamientos.
Distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares;
no ha llegado la palabra a mi lengua
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante, me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa, es sublime y no lo abarco.
¿Adónde iré lejos de tu aliento, adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás Tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;
si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar, allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.
Si digo: "Que al menos la tiniebla me cubra,
que la luz se haga noche en torno a mí".
Ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día.
Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias porque eres sublime,
y te distingues por tus hechos tremendos;
yo lo sé muy bien, conocías hasta el fondo de mi alma,
no se te escondía mi organismo.
Cuando en lo oculto me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mi embrión,
mis días estaban modelados, escritos todos en tu libro, sin faltar uno.
¡Qué incomparables encuentro tus designios,
qué densos sus capítulos!:
los cuento y me salen más que granos de arena;
si los desmenuzo, aún me quedas Tu.
"Dios mío, si matases al malvado
si se apartasen de mí los asesinos
que hablan de ti pérfidamente
y se rebelan en vano contra ti".
¿No aborreceré, Señor a los que te aborrecen,
no me repugnarán los que se te rebelan?
Los odio con odio implacable, los tengo por enemigos.
Dios mío, sondéame para conocer mi corazón,
ponme a prueba para conocer mis sentimientos;
mira, si mi corazón se desvía,
guíame por el camino eterno.


Mahler con su 8ª Sinfonía, "La Sinfonía de los mil", le rindió tributo a la vida, a la creación, a la alegría y a la obra de Dios:
“Acabo de terminar mi octava sinfonía, que es lo más importante que he escrito hasta ahora. El contenido y la forma son tales que me seria imposible describíroslos. Imaginad el universo entero sonando y resonando. No se trata ya de voces humanas, sino de soles y planetas en plena rotación”,

fue la forma en como el propio Gustav Mahler describió esta obra a su compañero Willen Mengelberg, en agosto de 1906.

 “Esta sinfonía es un don a la nación. Todas las precedentes sólo eran preludios para esta; mis otras obras son trágicas y subjetivas, ésta es una inmensa dispensadora de alegría”. 
 

La obra se divide en dos partes. La primera parte se basa en el texto latino de un himno cristiano del siglo IX para Pentecostés, Veni Creator Spiritus («Ven, Espíritu Creador») y la segunda parte es un arreglo de las palabras de la escena final del Fausto de Goethe. Las dos partes están unificadas por una idea común, la de la redención a través del poder del amor.
 

 
 
 
El principio (Parte I.  Veni Creator Spiritus)
 



El final









domingo, 8 de abril de 2012

En el Domingo de Pascua



Resurrección (detalle). Giotto 


“Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe”.
(I Corintios 15,14)


En el ámbito de los acontecimientos pascuales, el primer elemento ante el que nos encontramos es el 'sepulcro vacío'. Sin duda no es por sí mismo una prueba directa. La ausencia del cuerpo de Cristo en el sepulcro en el que había sido depositado podría explicarse de otra forma, como de hecho pensó por un momento María Magdalena cuando, viendo el sepulcro vacío, supuso que alguno habría sustraído el cuerpo de Jesús (Cfr. Jn 20, 15). Más aún, el Sanedrín trató de hacer correr la voz de que, mientras dormían los soldados, el cuerpo había sido robado por los discípulos. 'Y se corrió esa versión entre los judíos, (anota Mateo) hasta el día de hoy' (Mt 28, 12-15).
A pesar de esto el 'sepulcro vacío' ha constituido para todos, amigos y enemigos, un signo impresionante. Para las personas de buena voluntad su descubrimiento fue el primer paso hacia el reconocimiento del 'hecho' de la resurrección como una verdad que no podía ser refutada.
6. Así fue ante todo para las mujeres, que muy de mañana se habían acercado al sepulcro para ungir el cuerpo de Cristo. Fueron las primeras en acoger el anuncio: 'Ha resucitado, no está aquí... Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro...' (Mc 16, 6-7). 'Recordad cómo os habló cuando estaba todavía en Galilea, diciendo: !Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado, y al tercer día resucite!. Y ellas recordaron sus palabras' (Lc 24, 6-8).
Ciertamente las mujeres estaban sorprendidas y asustadas (Cfr. Mc 24, 5). Ni siquiera ellas estaban dispuestas a rendirse demasiado fácilmente a un hecho que, aun predicho por Jesús, estaba efectivamente por encima de toda posibilidad de imaginación y de invención. Pero en su sensibilidad y finura intuitiva ellas, y especialmente María Magdalena, se aferraron a la realidad y corrieron a donde estaban los Apóstoles para darles la alegre noticia.

El Evangelio de Mateo (28, 8-10) nos informa que a lo largo del camino Jesús mismo les salió al encuentro les saludó y les renovó el mandato de llevar el anuncio a los hermanos (Mt 28, 10). De esta forma las mujeres fueron las primeras mensajeras de la resurrección de Cristo, y lo fueron para los mismos Apóstoles (Lc 24, 10). ¡Hecho elocuente sobre la importancia de la mujer ya en los días del acontecimiento pascual!

(Catequesis de Juan Pablo II sobre la Resurrección)



La Resurrección. Giotto


Desde el principio del cristianismo la mujer se significó por su fe extraordinaria. Al Salvador lo acompañan durante su vida suministrando el alimento y sirviéndole; en el momento de la muerte están allí al lado de la Cruz con María, mientras los apóstoles y discípulos se esconden.
Ellas corren presurosas al sepulcro; ellas anuncian la Resurrección, fundamento de nuestra fe, y ellas desde entonces y para siempre, ya con su sangre, ya con su sacrificio, ora entregando sus casas para hacer de ellas iglesias o de mil maneras tan prodigiosas como el amor que a Jesús profesaban, son el sostenimiento de la naciente Iglesia [...] 

Y si de aquellas remotas épocas del cristianismo venimos a los últimos tiempos, encontraremos pasando en claro siglos y personas, a san Francisco y santa Clara, san Juan de la Cruz y santa Teresa, san Francisco de Sales y santa Juana Fremiot. San Vicente de Paúl, que hasta para la reforma del clero se vale del valioso concurso de la mujer[...]
A una mujer debió el mundo el Hombre Dios; por las mujeres se propaga y perpetúa el cristianismo en el mundo. Yo me atrevería a seguir diciendo, y si ésta fue siempre una verdad innegable de la que da cumplido testimonio la historia, (…) hoy, en la época actual, la influencia más decisiva en favor del cristianismo, es la de la mujer; el apostolado más fecundo y la fuerza más potente de la Iglesia de Cristo en la tierra, está en manos de la mujer católica. 
Cuando la corrupción espantosa del mundo llegó a su apoteosis, apareció María y nos dio a Jesús, Salvador de aquel mundo corrompido; ahora la mujer cristiana imitadora de las virtudes de la Virgen de Nazaret y unida a ella por la oración y las virtudes, trae al mundo la buena nueva del ejemplo, y con su infatigable apostolado sostiene la doctrina y la virtud del Evangelio en medio de una sociedad paganizada. Y es [que], como dice Bossuet, habiendo Dios querido darnos una vez a Jesucristo por medio de la Santísima Virgen, este orden no se cambia jamás, pues Dios nunca se arrepiente de sus dones.
(San Pedro Poveda. Las primeras cristianas. 1911)
 

El ángel les dice a las mujeres "¡No teman!". Y después, el mismo Jesús les vuelve a repetir: 
"¡No tengan miedo!".
 Este es el gran mensaje de Pascua, para todos: "¡No tengan miedo!". 



* Dedicado especialmente a una mensajera maravillosa en el mundo de las redes sociales.
Gracias.
 
  



 
 

lunes, 2 de abril de 2012

En la Semana Santa






Oración ante el Cristo de San Damián

 Sumo, glorioso Dios, 
ilumina las tinieblas de mi corazón 
y dame fe recta, 
esperanza cierta 
y caridad perfecta, 
sentido y conocimiento, Señor, 
para que cumpla 
tu santo y verdadero mandamiento.

(San Francisco de Asís)

  ***

Ave verum corpus

Es un breve himno eucarístico que data del siglo XIV y se atribuye al Papa Inocencio VI; diferentes compositores le han puesto música: los más conocidos son Mozart y Gounod.
El título del himno significa Salve, Verdadero Cuerpo, aludiendo a la creencia católica en la transubstanciación. Se trata de una meditación acerca de la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía y el poder redentor del sufrimiento.



Mozart 




sábado, 17 de marzo de 2012

Rossini, el músico gastrónomo

 
 
 

 
 
Gioachino Rossini o Gioacchino (nacido como Giovacchino Antonio Rossini nació en Pesaro (Italia) en 1792 y murió en 1868 en Paris. Hijo de una soprano, a quien él adoraba,  y de un músico, vivió el mundo del canto y de la música desde la infancia. Fue un niño prodigio, estrenando su primera ópera en 1810, con 18 años. 
Compuso alrededor de 39 óperas, así como numerosos himnos, cantatas y obras religiosas con las que había alcanzado la fama internacional. Tras sus exitosas óperas “El Barbero de Sevilla”, “Otelo” (1816) y, su última obra, “Guillermo Tell” (1829), decide abandonar por completo la composición a la edad de 37 años, para dedicarse, sobre todo, a otra de sus grandes pasiones: la gastronomía.

No se saben con certeza los motivos de su retirada; él mismo dejó escrito:

“Después de Guillermo Tell, un éxito más en mi carrera no añadiría nada a mi renombre; en cambio, un fracaso podría afectarlo. Ni tengo necesidad de más fama, ni deseo de exponerme a perderla”.
 

Había contraído nupcias con la cantante española Isabella Colbran en 1822, pero se separaron legalmente en 1837.

En 1829 se instala definitivamente en París, donde conoce a la que sería el amor de su vida y su segunda mujer, Olympe Pélissier. Cuando muere Isabella, se casa en 1846 con Olympe.


 
Casa de Rossini en Passy



Tanto en su casa de la capital francesa como en la de Passy, cerca de París, organizaba espléndidas cenas a las que solía asistir la flor y nata de la música y la literatura de la época. En ellas, brillaba la causticidad de su humor y su agudeza de ingenio. 
Como anfitrión fue generoso, recibía a sus amigos con la frase: "Entrad, entrad, amigos míos. Mi casa es un café", haciéndose famosas en París las cenas que celebraba todos los sábados en su casa de la calle Chaussée-d"Antin, a las que sus invitados debían acudir vestidos de rigurosa etiqueta y donde se ofrecían magníficos vinos y pasta hechas por el mismo Rossini, que dejaba volar su fantasía improvisando composiciones al piano, que él llamaba "pecadillos de vejez". Rossini, después de su retirada, escribiría para su propio placer alrededor de ciento cincuenta obras, entre piezas para piano, música camerística y obras sacras.
 



Antoine Carême




Su amor por la gastronomía estuvo siempre presente. Ya cuando llega a París por primera vez en 1823, la fama de su genio le permitió codearse con nobles e intelectuales franceses, como el gastrónomo Anthelme Brillat-Savarin y con Alejandro Dumas, escritor y gran amante de la cocina.

En este ambiente conoció a quien se convertiría en su gran amigo: Antoine Carême, el famoso cocinero y gastrónomo francés, quien tras haber trabajado para los personajes más influyentes de la época, dirigía por entonces las cocinas de los Rotschild, donde conoció al compositor. 

Cada vez que Rossini era invitado a casa de los Rothschild, primero se dirigía a la cocina para saludar a Carême, y de paso, lograr que éste le aconsejara los platos más deliciosos del menú. Estos encuentros forjarán una gran amistad, hasta el punto que cuando Rossini abandona París y se traslada a Bolonia, Carême se sentírá muy infeliz por haber perdido a un gran amigo y, sobre todo, como él decía, porque aparte de apreciar su talento gastronómico, le había sabido entender.
La relación amistosa no terminó con la distancia, puesto que Carême en una ocasión le envía a Bolonia un faisán trufado, sabedor del gran favor que le hacía a su amigo. En la caja le escribe una nota sencilla: “De Carême a Rossini”. El Maestro respondió a este detalle con otro de igual magnitud: le compuso una pieza musical titulada “De Rossini a Carême”.

Esta gran estima que sentían el uno por el otro, nos es revelada por Carême en una carta:

“Me dijo un día que había recibido una invitación para trasladarse a los Estados Unidos. Iría, sin duda alguna, añadió, si usted decidiera también trasladarse a América. Así me hablaba un gran músico italiano. Se llamaba Gioachino Rossini”.
 




 
Era también un excelente cocinero. A él se debe la popularidad de la cocina italiana en Europa. Sentía auténtica pasión por los macarrones. Solía decir que para que los macarrones resultaran apetitosos, era necesario una buena pasta, excelente mantequilla, salsa de tomate y un buen parmesano. Y, por supuesto, una persona inteligente que supiera cocer, aderezar y servir.
 
Pierre Lacam, pastelero del príncipe Carlos III de Mónaco, nos refiere la singular manera en que Rossini preparaba sus macarrones. A saber, una vez cocidos, casi como canelones, les inyectaba foie gras con una jeringa y volvía a pasarlos por el fuego con mantequilla, queso parmesano y gruyere. 
Otro de los platos que acostumbraba cocinar era paté de pollo con cangrejos a la mantequilla.
 


Trufa negra

 


Además de los macarrones, Rossini tenía otra gran debilidad: las trufas. Por este motivo, la mayor parte de los platos que llevan su nombre son generalmente a base de trufa. Rossini prefirió siempre los Tartufi bianchi d’Alba o trufas blancas de su tierra natal, por encima de la trufa negra, más común en la gastronomía francesa. Cuentan además que en su vida lloró únicamente dos veces: cuando murió su padre, y cuando se le cayó por la borda del barco un pavo trufado. Esta situación es comprensible teniendo en cuenta que para el Maestro la trufa blanca era “el Mozart de los hongos”, por su sabor intenso y glorioso aroma.




Trufa blanca



A las trufas se le añade el foie gras, que se convierten en sus señas de identidad en la cocina, en sus ingredientes esenciales.
 
Pero principalmente, figura en el libro de honor de la gastronomía por el tournedos y los canelones que llevan su nombre.
 
El tournedos Rossini hizo su aparición en el Café Anglais parisino. Allí oficiaba como jefe de cocina Adolfo Dugléré, a quien Rossini llamaba el "Mozart de la cocina". Cierta noche, cenaba allí el compositor y sugirió al maître que cortara y preparara su sempiterno steak de otra manera, rogándole que lo hiciera en el comedor, delante de él, para así observar directamente el desarrollo de la operación. Como el cocinero alegó que le sería muy violento trabajar delante de todos los invitados, Rossini le replicó:
  
"Eh bien, faites-le tourné de l'autre coté, tournez-moi le dos!" ("Pues bien, hágalo vuelto del otro lado, vuélvame la espalda").

Es decir, le indicó que preparara el plato en el comedor, aunque fuera de espaldas a los clientes. "Tourner les dos" significa volver o dar la espalda.

Las anécdotas alrededor de la gastronomía son infinitas.
 
Se cuenta que en una ocasión el barón de Rothschild le envió de regalo unos racimos de sus mejores uvas. La respuesta no se hizo esperar:
 
–¡Gracias! Su uva es excelente, pero no me gusta mucho el vino en pastillas.

El Barón entendió la alusión, y le gustó tanto este divertido comentario, que hizo mandar en seguida al Maestro un tonelete de su mejor Chateau-Lafitte.

De carácter socarrón, el mismo reconoció que su gran defecto era la gula, no en vano, dejó escrito:

“Comer y amar, cantar y digerir; esos son a decir verdad, los cuatro actos de esa ópera bufa que es la vida y que se desvanece como la espuma de una botella de champagne”.
 
A propósito, existe esta anécdota:
 
Una noche, al salir de un concierto, al cual acababa de asistir el compositor, se acercó una señora.

-“¡Maestro –le dijo– finalmente puedo contemplar esta cara genial, que sólo conocía por retratos! No se puede equivocar: usted tiene en el cráneo la joroba de la música".

-"¿Y qué me dice de ésta, señora? –contestó Rossini tocándose la barriga– Usted no puede negar que sea aún más visible y desarrollada. Y es cierto que mi verdadera joroba es la gula".
 





Tournedos Rossini

Ingredientes (4 personas):

4 Tournedos de 3 cm. de grosor.
200 gramos de foie gras.
2 trufas.
4 rebanadas de pan.
100 gramos de mantequilla.
1/2 vaso de madeira.
Sal y pimienta.


Cortar las rebanadas de pan del mismo tamaño que los tournedos y dorarlas por ambos lados con un poco de mantequilla o aceite, según el gusto. Reservar al calor. Después, cortar cuatro filetes pequeños de foie, algo menores que los tournedos. En una sartén, saltear con mantequilla o aceite de oliva los tournedos, dejarlos un minuto por ambos lados, salpimentar y colocarlos sobre las rebanadas de pan. Reservar al calor.
En la misma sartén, muy caliente, saltear rápidamente (15 segundos por cada lado) los filetes de foie. Tras salpimentar,  debemos colocarlos encima de los tournedos.
Cortar 12 láminas de trufa y colocar tres de ellas encima de cada tournedos.
Verter el madeira en la sartén, desglasar el jugo de los tournedos, dejar reducir la salsa unos minutos, añadir el resto de las trufas picadas y servir con los tournedos.


 




Canelones Rossini

El relleno de carne se debe hacer salteándola con foie fresco, en una proporción de un 20 por ciento de la carne, algo de trufa y dos "gotas" de vino de Madeira. La bechamel se ha de hacer aprovechando la grasa que queda en la sartén tras saltear la carne picada, el foie y la trufa. Ya con los canelones en el horno, con el parmesano rallado por encima, a medio tiempo, espolvorearemos por encima un poco de ralladura de trufa.

 También existe un aliño de ensalada “a la Rossini”, cuya receta fue dictada por él mismo:

"Tomar aceite de Provenza, mostaza inglesa, vinagre francés, un poco de zumo de limón, pimienta y sal. Batirlo y mezclarlo todo. Echar después algunas trufas, cortadas cuidadosamente en trozos menudos. Las trufas dan a este condimento una especie de nimbo capaz de sumergir a un gourmand en el éxtasis".



 Por último, los huevos a la Rossini:


Ingredientes (4 personas)

• 8 huevos • 1 chalota • 1 cucharada de nata montada • 250 cl de leche • 1 cucharada de harina • 50 g de queso emmental • Mantequilla • Nuez moscada • Sal • Pimienta.

Preparación

1. Cocer los huevos durante 10 minutos; refrescarlos. Pelarlos, partirlos por la mitad y extraer las yemas.
2. Mezclar en un bol las yemas, la nata, la chalota pelada y picada muy fina. Preparar una bechamel clarita: derretir la mantequilla, añadir la harina y, sin dejar de remover, incorporar la leche poco a poco. Añadir el queso rallado y sazonar con sal y nuez moscada.
3. Rellenar las mitades de huevo con la mezcla de yemas y repartir por encima la bechamel. Se pueden servir los huevos en frío con jamoncito picado por encima o trufa laminada, o se pueden gratinar unos minutos para que se tueste toda la superficie.



Como aderezo musical:

La Cenicienta, o sea, la bondad triunfante (título original en italiano: La Cenerentola, ossia la bonta in triunfo).
Ópera cómica en dos actos, compuesta por Rossini a los veinticinco años.








Duettino buffo di due gatti


El Duetto de los gatos de Rossini no deja de ser una ocurrencia genial.
Se suele cantar a dos voces femeninas, mezzo y soprano, acompañadas de piano, y su única letra es el miau de los gatos.
La compuso en honor de un par de gatos que todas las mañanas venían a visitarlo a su ventana, en su casa de Padua.

En este vídeo podemos ver cantar a dos niños de Les Petits Chanteurs à la Croix de Bois (Pequeños Cantores de la Cruz de Madera), en un concierto en Seúl, Korea, en 1996.