Inmaculada Concepción. Fray Sánchez Cotán
Carlos Pujol pone en boca de la Virgen María:
ME comparó con aire
porque es lo que permite respirar,
cosas de los poetas.
El Padre Hopkins Ese Jota fue
un hijo muy querido,
de fiel y atormentado corazón,
siempre buscando a Dios en las palabras,
a las que sometía a exigentes torturas en sus versos:
"Aquella que no solo acogió a Dios,
que fue dar acogida al infinito
en forma de aquel Niño, para darle
vida y leche como una madre más,
sino también todas las gracias
que los hombres podemos recibir...
María Inmaculada, una mujer".
La verdad, me parece muy bien dicho,
no sé si alguien podría mejorarlo.
Carlos Pujol, de
Magnificat
Anunciación. Museo Nacional de Arte de Cataluña
Evocando con asombro el episodio de la Anunciación:
Era inimaginable, de repente
se encendió la mañana con colores
que nunca había visto. El huerto fue
una inmovilidad de sol y espera.
Sin músicas, los coros celestiales
callaron para oír al enviado.
Después de su saludo sorprendente
(rebosante de gracia me llamó),
si no lo entendí mal
preguntaba pidiéndome permiso.
Durante unos instantes todo el peso
de los planes de Dios
cayó sobre mis hombros.
Y el tiempo, en apariencia inalterable
reemprendió su camino,
el lento discurrir de cada día.
Carlos Pujol, de
Magnificat