domingo, 21 de abril de 2019

¡Feliz Pascua!





Resurrección de Cristo.
Códice Las Muy Ricas Horas del Duque de Berry, siglo XV



"Todo está entre la luz y la oscuridad... y cada uno debe escoger” 

(Últimas palabras de Chesterton)




"Os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús (Hch 13, 32-33). La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz:


                                                 Cristo ha resucitado de los muertos,
                                                 con su muerte ha vencido a la muerte.
                                                 Y a los muertos ha dado la vida.

                                                                                     (Liturgia bizantina: Tropario del día de Pascua)

(Catecismo de la Iglesia Católica, Art. 5, 638)





Juan Sebastian Bach, Misa en B menor, Osanna in excelsis


“Come tu filete y bebe tu cerveza dando gracias por esa bendición de Dios, y regocíjate porque el pecado y la muerte hayan sido vencidos”. 

G. K. Chesterton



¡Feliz Pascua!






sábado, 20 de abril de 2019

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El regalo de la Semana Santa

Meditación sobre el misterio del día de Jueves Santo: "Porque tanto amó Dios al mundo que envió a su propio Hijo".

Francisco Javier Sancho, carmelita descalzo y actual director del CiTeS (Centro Internacional Teresiano Sanjuanista).





viernes, 19 de abril de 2019

Viernes Santo




La Crucifixión de Cristo. Simone Martini




Todo el mal nos viene de no tener puestos los ojos en Vos.

Santa Teresa de Jesús



"Y sólo pido no pedirte nada.
Estar aquí junto a ti
e ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta".

Gabriela Mistral




Stabat Mater dolorosa, Pergolesi







jueves, 18 de abril de 2019

Jueves Santo






Lavatorio de los pies. Giotto
 Capilla de los Scrovegni, 1304-1306. Padua



"La belleza pura pertenece a todos",  decía Miguel Ángel.



La comunión de los apóstoles. Fra Angelico.
Convento de San Marcos. Florencia



"Y cuando llegó la hora, se sentó a la mesa con sus apóstoles y les dijo: «Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer»." (Lc 22, 14-15)

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"En la oración nosotros subimos hasta Dios.
 En los sacramentos Dios baja hasta nosotros".

 Scott Hahn


"Es preferible la Verdad en soledad al error en compañía". 

Santa Teresa de Jesús


"No hace falta fe para ver las consecuencias de la ausencia de la fe".

 Peter Kreeft



La última cena (detalle). Domenico Ghirlandaio
Convento de San Marcos. Florencia



"En tiempos de transgresión obligatoria, lo realmente subversivo es la más estricta ortodoxia".

 G.K. Chesterton


"Si crees lo que te gusta en los evangelios y rechazas lo que no te gusta, no crees en el evangelio, sino en ti mismo". 

 San Agustín de Hipona




El beso de Judas. Giotto. Capilla de los Scovregni. Padua


"Santo Tomás lo había dicho ya siglos antes: que si los hombres abandonaran la idea de Dios como el bien supremo, tenderían a reemplazarlo con la idea de que la riqueza material es el bien supremo". 

Hilaire Belloc




Bellísima y profunda reflexión


"La  instauración de la Eucaristía está marcada por este enorme horizonte de esperanza, porque fue la decisión suprema, misteriosa, repleta de Amor de Jesús de permanecer con nosotros, de quedarse con nosotros".






miércoles, 17 de abril de 2019

Miércoles Santo




Cristo ante Caifás. Giotto






Miércoles Santo: Caifás, el amor en la jaula de la ley






martes, 16 de abril de 2019

La Virgen a mediodía





Virgen María con el Niño, conocida como Notre Dame de Paris o Virgen del Pilar
 Catedral de Notre Dame, París


Fue cerca de esta escultura, situada en la columna sudeste del crucero, donde Paul Claudel se convirtió al catolicismo: “Yo estaba parado cerca del segundo pilar, a la derecha, hacia la sacristía. Los hijos del maestro cantaban lo que luego supe que era el Magnificat. En un instante mi corazón se conmovió y creí”.






La Vierge à midi de Paul Claudel 

Il est midi. Je vois l’église ouverte. Il faut entrer. 
Mère de Jésus-Christ, je ne viens pas prier.

Je n’ai rien à offrir et rien à demander. 
Je viens seulement, Mère, pour vous regarder. 

Vous regarder, pleurer de bonheur, savoir cela
Que je suis votre fils et que vous êtes là. 

Rien que pour un moment pendant que tout s’arrête. 
Midi ! 
Être avec vous, Marie, en ce lieu où vous êtes. 

Ne rien dire, regarder votre visage, 
Laisser le cœur chanter dans son propre langage, 

Ne rien dire, mais seulement chanter parce qu’on a le cœur trop plein, 
Comme le merle qui suit son idée en ces espèces de couplets soudains. 

Parce que vous êtes belle, parce que vous êtes immaculée, 
La femme dans la Grâce enfin restituée, 

La créature dans son honneur premier et dans son épanouissement final, 
Telle qu’elle est sortie de Dieu au matin de sa splendeur originale. 

Intacte ineffablement parce que vous êtes la Mère de Jésus-Christ, 
Qui est la vérité entre vos bras, et la seule espérance et le seul fruit. 

Parce que vous êtes la femme, l’Eden de l’ancienne tendresse oubliée, 
Dont le regard trouve le cœur tout à coup et fait jaillir les larmes accumulées, 

Parce que vous m’avez sauvé, parce que vous avez sauvé la France, 
Parce qu’elle aussi, comme moi, pour vous fut cette chose à laquelle on pense,
Parce qu’à l’heure où tout craquait, c’est alors que vous êtes intervenue, 
Parce que vous avez sauvé la France une fois de plus, 

Parce qu’il est midi, parce que nous sommes en ce jour d’aujourd’hui, 
Parce que vous êtes là pour toujours, simplement parce que vous êtes Marie, simplement parce que vous existez.
 
Mère de Jésus-Christ, soyez remerciée !

***
La Virgen a mediodía

Es mediodía. Veo la Iglesia abierta. Tengo que entrar. Madre de Jesucristo, yo no vengo a rezar.

No tengo nada que ofrecer, y nada tengo que rogarte. Sólo he venido, Madre, para mirarte.
Contemplarte, llorar de dicha, saber así, Que yo soy tu hijo y que Tú estás ahí.
Nada más que un momento mientras se para el aire. ¡Mediodía! Allí donde tú estés, estar contigo, Madre.
Sin decir nada, contemplar tu semblante, Dejar al corazón cantar con su propio lenguaje,
Sin decir nada, cantar porque se tiene el corazón tan lleno, Como el mirlo que sigue sus anhelos en súbitos gorjeos. Porque Tú eres hermosa, porque Tú eres inmaculada, La mujer de la Gracia por fin reinstaurada.

La criatura en su primer honor y en su desvelamiento final, Tal como salió de Dios la mañana de su esplendor original.
Inefablemente intacta porque Tú eres la Madre de Jesucristo, Que es la verdad en tus brazos, y la sola esperanza y el fruto único.
Porque eres la mujer, el Edén de la antigua ternura olvidada,
Allí donde el mirar encuentra de golpe el corazón y hace saltar las lágrimas en él acumuladas.
Porque Tú me has salvado, porque a Francia has salvado,
Porque también en ella, como en mí, Tú has pensado, Porque Tú interviniste justo entonces cuando todo se hundía, Porque una vez más has salvado a esta Francia mía. Porque ahora es mediodía, porque estamos ahora en este día,
Porque Tú estás para siempre ahí, simplemente porque Tú eres María, simplemente porque
existes Tú.

¡Gracias y otra vez gracias, Madre de Jesús! Paul Claudel (1868 † 1955)


Notre Dame. Fachada occidental



Notre Dame, Interior


Paul Claudel se convirtió a la fe católica en la noche de Navidad de 1886, al escuchar el "Magnificat" en la catedral de Notre Dame. Fue allí donde ocurrió lo que él llamó “el hecho que dominó la totalidad de mi vida”, mientras cantaban el Magnificat, “mi corazón se conmovió y creí”. La fe se apoderó de él con una fuerza que no dejaba lugar a dudas, y al parecer nunca se debilitó en momento alguno de su vida.






Magnificat anima mea Dominum,
et exsultavit spiritus meus in Deo salutari meo,
quia respexit humilitatem ancillae suae. 
Ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes,
quia fecit mihi magna, qui potens est,
et sanctum nomen eius, 
et misericordia eius a progenies in progenies
timentibus eum.
Fecit potentiam in brachio suo,
dispersit superbos mente cordis sui;
deposuit potentes de sede
et exaltavit humiles;
esurientes implevit bonis
et divites dimisit inanes.
Suscepit Israel puerum suum,
recordatus misericordiae suae
sicut locutus est ad patres nostros, 
Abraham et semini eius in saecula.
Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto.
Sicut erat in principio et nunc semper
et in saecula saeculorum

Amén









domingo, 14 de abril de 2019

Confesión







Diez años estudié con los filósofos
grandes y pequeños, griegos y alemanes.
Y cuanto más cavilo, más
catecismo
de los hermanos
de las escuelas
cristianas.


José Miguel Ibáñez Langlois