miércoles, 11 de noviembre de 2015

¡Para toda la vida no!







He caído tantas veces que el aire es mi maestro;
tengo en la mano el aire que nunca nos olvida,
si nuestro amor fue siempre como una despedida,
cuando todo termine quedará lo más nuestro. 

Ya he empezado a morir para aprender a verte
con los ojos cerrados. Así será mejor,
para toda la vida no basta un solo amor,
tal vez el nuestro sea para toda la muerte.


Luis Rosales, de El contenido del corazón







Os dejo un regalo que me han hecho hoy, la Rapsodia sobre un tema de Paganini (parte 3ª), de Sergei Rachmaninov, y con la recomendación especial de este excelente pianista, Denis Matsuev.

Gracias, Alejandro.




martes, 10 de noviembre de 2015

A veces




Cha Feily


a veces
pierdes
la facultad de reunirte contigo:
la facultad de no estar solo
la facultad de hacer milagros
la facultad de distinguir
tu propia aventura

de ver
de oír:
el grillo está en el verde
la brisa está en las hojas
la luna está en el cielo

José Luis Gallero





domingo, 8 de noviembre de 2015

Al lector




Jacquelyn Bischak



Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
-¿Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.

Ángel González










sábado, 7 de noviembre de 2015

Virgen María






Una noticia que  me ha encantado:

Ya es pública la edición estadounidense de diciembre de 2015 de National Geographic, una publicación que no se puede catalogar precisamente como de la más amistosa con la Iglesia católica. La revista lleva a portada a quien reconoce y llama "la mujer más poderosa del mundo": la Virgen María. 

El artículo de Maureen Orth realiza un recorrido por algunas de las apariciones marianas más conocidas (incluyendo las supuestas apariciones de Medjugorje) a la vez que mezcla las historias de las personas beneficiadas por esas intercesiones de la Virgen María, así como el proceso que sigue la Iglesia para reconocer la sobre-naturalidad o no de las apariciones. En un momento del artículo, Orth también incluye una breve referencia sobre el papel de María en el islam pues, aunque es poco conocido, en el mundo musulmán hay una veneración también hacia quienes ellos también consideran la mujer más santa: María.



Sábado, día del Rosario bloguero.
Feliz día.





jueves, 5 de noviembre de 2015

¿Y qué más?









El chamariz en el chopo. 

-¿Y qué más? 

El chopo en el cielo azul. 

-¿Y qué más? 

El cielo azul en el agua. 

-¿Y qué más? 

El agua en la hojita nueva. 

-¿Y qué más? 

La hojita nueva en la rosa. 

-¿Y qué más? 

La rosa en mi corazón. 

-¿Y qué más? 

¡Mi corazón en el tuyo!


Juan Ramón Jiménez




¡Felicidades, mi lindo amor azul!












lunes, 2 de noviembre de 2015

Lacrimosa




Antonio Canova



El Romanticismo convirtió a Wolfgang Amadeus Mozart en un mito a través de esta sobrecogedora obra: según la leyenda, el músico la compuso con la idea de que se trataba de su propio Réquiem, encargado por un mensajero de la muerte. Aunque la realidad parece ser menos poética, ello no resta un ápice a la potencia expresiva ni a la belleza de la partitura, con algunas secciones que se cuentan entre las cimas no sólo de la producción de Mozart, sino de la música universal: el "Introitus", el "Kyrie", el "Dies irae" o el "Lacrimosa".

En el último año de su vida, se presentó a Mozart, que estaba ya enfermo y deshecho, un taciturno desconocido, que le entregó una carta y desapareció. Era el encargo anónimo de una misa de réquiem, con promesa de buena recompensa. El fúnebre desconocido se volvió a presentar unos días después y pagó un anticipo, recomendando a Mozart que no descuidase su obra. Volvió luego, de vez en cuando, para vigilar el progreso del trabajo. Era, sencillamente, el camarero del conde Franz von Walsegg, rico aficionado que tenía la debilidad de encargar obras a los grandes músicos para hacerlas ejecutar luego haciéndolas pasar por suyas.

Pero aquellas circunstancias singulares turbaron la mente de Mozart, ya fatigada por la áspera y continua lucha por la vida. Se entregó a la composición del Réquiem con el máximo empeño y, al mismo tiempo, con la firme persuasión de que aquella obra había de ser también su canto fúnebre. En efecto, no pudo terminarla. La obra fue completada por su discípulo Franz Xaver Süssmayer (1766-1803), quien, en los últimos años de la vida del maestro, había vivido en estrecha intimidad artística con él. No es fácil determinar exactamente cuál es la parte debida a Süssmayer.



Mozart componiendo el Réquiem


Parece cierto que de los doce fragmentos que componen el Réquiem, sólo el primero -el "Réquiem" (Adagio) seguido del "Kyrie" (Allegro) fugado- salió absolutamente terminado de las manos de Mozart. Los ocho fragmentos siguientes parecen haber sido orquestados en su redacción definitiva por Süssmayer, según esbozos de Mozart, que aseguran a lo menos la autenticidad de su diseño metódico y de sus principales intervenciones instrumentales.

El Réquiem de Mozart se ofrece como una superación de la materia pasional (indudablemente la contemplación de la muerte y la meditación de algunos misterios supremos de la fe) en una visión de serena belleza. 




Réquiem, Lacrimosa.


Día de lágrimas aquél
en que resurja del polvo
para ser juzgado el hombre reo.
Perdónale pues, Dios. Piadoso Jesús, Señor,
dales el descanso.


 Amén 






domingo, 1 de noviembre de 2015

Descanso eterno








Una lágrima se evapora, una flor
sobre mi tumba se marchita, mas
una oración por mi alma la recoge
Dios. No lloréis, amados míos, Voy a
unirme con Dios y los espero en el
cielo. Yo muero, pero mi amor no
muere, yo os amaré en el cielo como
los he amado en la tierra. A todos
los que me habéis querido os pido
que roguéis por mí, que es la mayor
prueba de cariño.



* No llores si me amas... Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo... Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos... Si por un instante pudieras contemplar, como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen... Créeme. Cuando llegue el día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en el que te ha precedido la mía... Ese día volverás a verme... Sentirás que te sigo amando, que te amé y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas. Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz... Ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo, que te llevaré de la mano por los senderos nuevos de luz y de vida. Enjuga tu llanto y no llores si me Amas.

San Agustín






Pie Iesu, 
qui tollis peccata mundi,
dona eis requiem. 

Pie Iesu 
qui tollis peccata mundi
dona eis requiem.

Agnus Dei, 
qui tollis peccata mundi,
dona eis requiem 
sempiternam.


***


Piadoso Jesús,
que quitas los pecados del mundo,
dales el descanso.

Piadoso Jesús,
que quitas los pecados del mundo,
dales el descanso.

Cordero de Dios,
que quitas los pecados del mundo,
dales el descanso
eterno.

Amén