lunes, 8 de diciembre de 2014

Tú que surcas el aire




La Inmaculada Concepción. Francisco de Zurbarán. Museo del Prado



Tú que surcas el aire y eres aire,
y eres gloriosamente transparencia,
y límpida materia en forma humana,
vuelve hacia mi tu aérea
majestad y reparte
la brisa de tus dedos cuerda a cuerda,
en el son prometido de mi alma
y en la música amarga de la pena.

Tú que estás a mi lado por las noches
velando oscuramente mi pureza,
y meciendo mi trigo jubiloso
y lavando mi risa en agua fresca,
vuelve hacia mi, Señora,
un poco de tu hermosura, y que la vea
mi corazón silente
a través del amor con vista trémula.

Enlaza los sarmientos de mis brazos
en tu misericordia y mi tiniebla
cubre con tu mirada
y tenme en tu regazo la cabeza.
 
 
Leopoldo Panero
 
 
 
 
La Inmaculada Concepción fue proclamada Patrona de España por el papa Clemente XIII, mediante la bula Quantum Ornamenti, del 25 de diciembre de 1760, a solicitud del rey Carlos III. En enero del año siguiente, el Rey firmó un decreto proclamando legalmente a la Inmaculada patrona de todos sus dominios, con el título de “Universal Patronato de Nuestra Señora en la Inmaculada Concepción en todos los Reinos de España e Indias”.
 
  
 
 

 

Un villancico muy curioso dedicado a la Inmaculada Concepción.

“Riu, riu, chiu”, incluído en el Cancionero de Uppsala o del Duque de Calabria (S. XVI), es posiblemente el villancico navideño más famoso del Renacimiento.
 

El refrán o estribillo original de este villancico dice:

Riu, Riu, Chiu,
la guarda ribera,
Dios guardó el lobo
de nuestra cordera.

Nos viene a decir que, así como los grandes ríos suponen una barrera natural para los lobos, ofreciendo por tanto protección a los rebaños de los pastores de la orilla o ribera opuesta, Dios mantuvo inmune de toda mancha de pecado original a la Virgen María (simbolizada, en este caso, por una cordera).
 
¡Feliz día!
 

 
 
 
 

domingo, 7 de diciembre de 2014

De Catedral a Catedral






 
Según ha informado el Cabildo de la Catedral de Córdoba (España), el año 2014 concluirá con el récord histórico de visitantes a este templo católico, que antiguamente era una mezquita.

Hasta el pasado mes de noviembre, el número de visitantes fue de 1.474.296, lo que supone casi un 10 por ciento más que en el mismo periodo de 2013. El incremento de visitantes al templo está repercutiendo muy positivamente en la actividad empresarial y económica de la ciudad de Córdoba.

El Deán Presidente del Cabildo de la Catedral de Córdoba, P. Manuel Pérez Moya, ha asegurado: “Nos enorgullece que estas cifras de visitantes se registren en un año tan importante como es 2014 en el que estamos celebrando el 775 años de la Catedral de Córdoba, antigua Mezquita”.
“Las obras de conservación y mantenimiento del templo realizados en los últimos años, así como la puesta en marcha de iniciativas como el Alma de Córdoba, han contribuido a que el número de visitas se haya disparado en los últimos años. En ese sentido, confiamos en que la reciente apertura de la Torre Campanario sirva para consolidar las extraordinarias cifras que venimos registrando en los últimos años”, ha afirmado el Deán.

Además el P. Pérez Moya ha subrayado que “desde el Cabildo seguiremos contribuyendo al desarrollo económico de la ciudad de Córdoba, ya que el importante aumento de personas que visitan nuestra ciudad para visitar el templo, repercute directamente en los comercios y en todo el sector de la restauración y la hostelería”.
 
Fuente
 
 
 
Catedral de León
 
 
De Catedral a Catedral: ¡Muchas felicidades, compañera!!!
 
Felicidades para todos los cordobeses.
 
 
 
 
 
 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Contigo

 
 
 

Sir Joseph Noel Paton
 
 
No hay noche, no hay luna, no
hay sol cuando estoy contigo,
tiemblo de quererte tanto,
tiemblo de sentirme vivo,

tiemblo de saber que un día
la espuma se lleva al río,
y en el corazón del hombre
se lleva al tiempo el olvido.

No hay luz, no hay jardín, no hay
noche de otoño contigo,
¡quisiera que se acortara
el tiempo cuando te miro!

contigo para perderme,
para salvarme contigo,
contigo, Abril, para siempre
por los siglos de los siglos.

Tiemblo de verme en tus ojos
sin comprender el bautismo,
contigo, Abril, primavera,
el nombre nace contigo,

y el ser también en el seno
de tu vientre estremecido,
nieve niña y madre virgen
de mi tiempo y mi destino;

por ti se agrupa el rebaño
por ti se doblan los trigos,
por ti los álamos tiemblan
y el mar se levanta en vilo

como los pueblos que llevas
en la mirada perdidos
para siempre, como el tiempo
que vuelve a nacer contigo,

contigo para salvarme,
para perderme contigo
como el beso que no sabe
sobre qué boca ha nacido.

¡No puedo verte, no puedo
verte cuando estoy contigo!
¡no sé mirarte, no sé
mirarte, pero te sigo!

tuyo seré madreselva,
madre viento y madre río,
isla de ti solamente
mi nacimiento continuo,

que estoy con dolor queriendo
lo que muero y lo que vivo,
lo que vivo y lo que muero
de tenerlo sin vivirlo.

· · · · ·
Ya el tiempo es sólo el espejo
donde te sueño lo mismo
que los chopos en invierno
sueñan su verdor florido.

Luis Rosales
 

 
 
 
 

El Rosario, el manto que nos protege…

 
 
 
Inmaculada la Grande, Inmaculada Concepción, Bartolomé Esteban Murillo.
Museo de Bellas Artes, Sevilla.


Cuando decimos que la Virgen nos proteja bajo su Manto Maternal… ¿a qué nos estamos refiriendo?
 
Es el recubrimiento que ella recibió del Espíritu Santo el día de la Anunciación, tal como le aseguró el Ángel: "El Espíritu Santo te cubrirá con su sombra". Y, cuando nosotros entramos bajo la túnica de María, quedamos recubiertos, con ella, por la sombra del Espíritu Santo. Esto es el manto de María.
 
Cuando rezamos el Rosario, no solamente nos alojamos nosotros mismos bajo su manto, sino que acomodamos también a todos los que guardamos en el corazón: el mundo entero y todos aquellos que presentamos de modo particular a la Santísima Virgen: los miembros de nuestra familia, nuestros amigos, los que se encuentran en dificultad. Por eso, es tan importante que en todas las casas, en todos los hogares, haya alguien que rece el Rosario, pues, así, todos los de la casa son asentados bajo el manto de la Virgen.
 
Sor Lucía, vidente de FátimaEl 26 de diciembre de 1957, el padre Agustín Fuentes, postulador de la Causa de Beatificación de Francisco y Jacinta Marto, entrevistó a sor Lucía dos Santos, vidente de las apariciones de Fátima. En el curso de esa entrevista, le dijo sor Lucía al padre Fuentes:
  
- "… La Santísima Virgen nos dijo, tanto a mis primos como a mí, que dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo: el Santo Rosario y el Inmaculado Corazón de María…"
 
- "Mire, Padre, la Santísima Virgen, en estos últimos tiempos en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario, de tal manera que ahora no hay problema por más difícil que sea: sea temporal y, sobre todo, espiritual; sea que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias del mundo o comunidades religiosas, o a la vida de los pueblos y naciones; no hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario".
 
- "Con el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Por eso, el demonio hará todo lo posible para distraernos de esta devoción; nos pondrá multitud de pretextos: cansancio, ocupaciones, etc., para que no recemos el Santo Rosario ".
 
- "Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros ".
 
Fuente

 
 
 
 
Aria maravillosa: La Virgen de los Ángeles, de la ópera La fuerza del destino, Giuseppe Verdi.
 
 

La Vergine degli Angeli
vi copra del suo manto,
e voi protegga vigile
di Dio l’Angelo santo.

La Vergine degli Angeli
mi copra del suo manto,
e mi protegga vigile
di Dio l’Angelo santo.
 
 
***

La Virgen de los Ángeles
os cubra con su manto,
y os proteja, vigilante,
el ángel de Dios santo.

 La Virgen de los Ángeles
me cubra con su manto,
y me proteja, vigilante,
el ángel de Dios santo.
 
 
 
La escena del Aria pertenece al Acto II, escena X.
 
 
Sábado, día del Rosario bloguero. ¡Feliz día! 

 
 
 

jueves, 4 de diciembre de 2014

¡Ángelus!

 
 
 
Noche y sueño. Evelyn De Morgan  (detalle), 1878

 
 
Mira, Platero, qué de rosas caen por todas partes: rosas azules, rosas blancas, sin color... Diríase que el cielo se deshace en rosas. Mira cómo se me llenan de rosas la frente, los hombros, las manos... ¿Qué haré yo con tantas rosas?
 
    ¿Sabes tú, quizá, de dónde es esta blanda flora, que yo no sé de dónde es, que enternece, cada día, el paisaje y lo deja dulcemente rosado, blanco y celeste --más rosas, más rosas--, como un cuadro de Fray Angélico, el que pintaba la gloria de rodillas?
 
    De las siete galerías del Paraíso se creyera que tiran rosas a la tierra. Cual en una nevada tibia y vagamente colorida, se quedan las rosas en la torre, en el tejado, en los árboles. Mira: todo lo fuerte se hace, con su adorno, delicado. Más rosas, más rosas, más rosas...
 
  
 
 
   
    Parece, Platero, mientras suena el Ángelus, que esta vida nuestra pierde su fuerza cotidiana, y que otra fuerza de adentro, más altiva, más constante y más pura, hace que todo, como en surtidores de gracia, suba a las estrellas, que se encienden ya entre las rosas... Más rosas... Tus ojos, que tú no ves, Platero, y que alzas mansamente al cielo, son dos bellas rosas.
 
Juan Ramón Jiménez, Platero y yo, cap. X
 
 
  
¡Gracias, Esperanza, gracias, Ángel, gracias, Iker! Por vuestra sensibilidad.
 
 
  
 
 
 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Tú que fuiste un hombre soñador...

 
 
 
 
 
“Creí, por eso hablé. Creer bien y enmudecer no es posible. Mi creencia, mi fe no es vacilante”.

San Pedro Poveda
 
 
 
 
 
Pedro José Luis Francisco Javier Poveda Castroverde (Linares, Jaén, 3 de diciembre de 1874, Madrid, 28 de julio de 1936), canonizado por la Iglesia Católica en 2003 como San Pedro Poveda, y también conocido simplemente como padre Poveda, sacerdote católico, pedagogo y escritor español, fundador de la Institución Teresiana.
 
 
¡Feliz día para la Institución Teresiana!

 
 
 
 
 

lunes, 1 de diciembre de 2014

En Madrigal

 
 



Pocos pueblos pueden presumir de un nombre tan sonoro y hermoso como Madrigal de las Altas Torres, patria chica de la reina Isabel la Católica, primera reina de España. Destruida durante la Reconquista contra los musulmanes, fue posteriormente repoblada y el obispo de Burgos le otorgó fueros, confirmados con posterioridad por Alfonso VIII en 1168. En 1447 se celebró en Madrigal la boda de Juan II de Castilla con su segunda esposa, Isabel de Portugal, quienes residieron largas temporadas en su palacio, hoy Real Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, de las madres agustinasEl 22 de abril de 1451 nacía entre sus muros Isabel "la Católica", fruto de este segundo enlace de Juan II con Isabel de Portugal. La futura reina pasó su primera infancia en este palacio (1451-1455) y volvió al mismo repetidas veces a lo largo de su vida.

En el convento yace la infanta Catalina, hermanastra por parte de padre de Isabel (1424); en el también profesaron como religiosas dos hijas naturales de Fernando el Católico (1490).

En este convento Alonso de Cepeda internó, en 1531, a su hija Teresa (Santa Teresa de Ávila) en contra de su voluntad, con la idea de que madurase y se formase. Su estancia será interrumpida, en el otoño de 1532, por una grave enfermedad que la lleva a regresar a la casa paterna. La tutela de María Briceño será esencial en su formación y en su decisión de profesar como religiosa.

Cuando Isabel I alcanzó el trono, en 1474, reunió las cortes en Madrigal, las primeras de su regencia, nombró sucesora a la infanta Isabel y reformó el Santo Oficio.
 
En Madrigal murió Fray Luis de León en 1591, escritor español de ascendencia judía, catedrático de la Universidad de Salamanca que formó parte de la junta de teólogos encargada de corregir la Biblia.
En el claustro de este convento, se encuentra una placa con la petición que Fray Luis de León realizó desde la cárcel a Ana de Espinosa, religiosa del monasterio:




 

Y hoy, me he topado, por casualidad, con un maravilloso poema de Antonio Colinas, referido a este Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, poema conmovedor, que me motivó a investigar: 
 
 
 ¿Quién fue Doña María?
 
 
 En Madrigal

No estamos en la era de internet,
ni gira el hombre en torno del planeta;
no es verdad que ahora estén ardiendo los pinares
de Samos y los de otras islas griegas;
ya no se intuye el caos, el fin de todo,
en la eterna y sutil amenaza
de vivir en los límites.




 
 
De repente, gracias a este palacio-monasterio
de Juan II, nos hemos trasladado al siglo XV.
Por caminos y campos abrasados
habíamos venido al corazón del sol de Castilla
en busca de una sombra
y en ella hemos hallado
la frescura de un claustro,
lo puro del adobe, la piedra y el ciprés,
la campana callada.
 
 
 
 

Y en la pared del refectorio grande
(el que tiene por mesas los rústicos tablones),
hemos visto el retrato de una mujer, y en él
una leyenda:
 
                    "Ésta es Doña María,
la que murió de éxtasis".
Y, de golpe, ya nada comprendemos
de ese avispero o mundo
que se ha quedado fuera de estos muros
y en el que nos creemos que vivimos
muriendo.

 


 
 
Estancia en penumbra, la frescura
del claustro y de su pozo, la pureza
del adobe, la piedra y el ciprés
la campana callada...
Allá arriba, ardiendo
- como trillada en las eras blancas del cielo calcinado-,
la mies del corazón, los soles de Castilla.
Abajo, en la penumbra, ese jardín
cerrado para muchos.
 
Y hoy todo nuestro éxtasis consiste
en saber que hubo un tiempo
en el que alguien se murió
de éxtasis.
 
 
Antonio Colinas
 
 
 
 
 
 
 
Un poco de historia sobre el Monasterio

El Palacio de Juan II, actual monasterio de Nuestra Señora de Gracia, donde nació la reina Isabel de Castilla, más parece la casa de un hidalgo castellano que la residencia de un rey. Su construcción data del siglo XV. Entrando en la villa por la puerta llamada de Peñaranda se accede a una hermosa plaza de armas con una cruz de piedra, a modo de humilladero, en un lateral.


 
Dormitorio real donde nació Isabel la Católica
 
La esposa de Alfonso XI, doña María de Portugal, dejó en testamento este palacio a su hijo Pedro I el Cruel, que vivió en él a menudo. Posteriormente, Juan II lo recibió en herencia de su madre, doña Catalina Lancaster, esposa de Enrique III. Juan lo usará como palacio de descanso, pasando aquí grandes temporadas y cambiando la fisonomía de la villa ya que la corte, siguiendo a su rey, construiría en los alrededores sus villas y casas solariegas. Aún quedan vestigios de casas nobles con sus escudos, patios y plazas.
 
  
 
 
 
Y, ¿quién fue Doña María? Dña. María Belón:

Dña. María Belón, profesa el 3 de mayo de 1557, siendo priora Dña. María de San Vicente, maestra de novicias Dña. Bernardina de Cárdenas (¿emparentada con Dña. Teresa?) y vicario fray Francisco de Nieva. Fue la fundadora, con San Alonso de Orozco, del monasterio de Talavera de la Reina del que sería la primera priora. Es tradición su esmerada vida contemplativa, su amor a la fraternidad.

Fue también, junto con otras damas reales, monja profesa de este Monasterio de Santa María de Gracia. Era habitual en aquella época, que las hijas naturales de reyes y nobles, así como las damas que no encontraban marido apropiado, o bien sentían vocación por la vida contemplativa, se decidieran por profesar en las órdenes religiosas.

Se dice que «entregó su espíritu al Señor arrodillada». Este cuadro del Monasterio de Santa María de Gracia, la representa en esa posición ante una imagen de la Virgen María.  Éste es el retrato y la leyenda  del conmovedor poema de Antonio Colinas.