sábado, 6 de julio de 2024

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«Detrás de todo error político hay un error teológico».

Juan Donoso Cortés





viernes, 5 de julio de 2024

A destiempo...







SIEMPRE estamos llegando a destiempo a todas
     partes,
a ver grullas canadienses en Nebraska en el
     momento exacto en que se han ido,
o el otoñal follaje de Vermont
que no alcanza su pico todavía.
No hace falta, ni siquiera, ir muy lejos.
Llegamos siempre tarde a ese instante
milagroso en que eclosionan de repente
los capullos, las crisálidas, los huevos,
aunque antes fuéramos a verlos con frecuencia,
cuando aún eran tiempos prematuros.
No hay que salir siquiera de uno mismo.
También llegamos tarde a esta vida
para conocer con hondura a los abuelos,
y se nos pasan muy rápido los años
para saborear la infancia sabiamente
o alcanzar la madurez que se precisa
para aprovechar el tiempo siendo jóvenes.
Vivimos a destiempo. Así es la vida.
No te extrañe, si sientes que no estás
allí donde deberías, que un portento
te está esperando en un lugar lejano,
mientras estás aquí ocupado en tonterías.
Solo puedes estar en un instante,
el que has de bendecir con sus afanes
pues cargan con la imprenta de tu espíritu.
Estás en el lugar preciso si agradeces.
Será lo único que no hagas a destiempo.

Marcela Duque, Variación a un tema de Billy Collins y Sarah Kay (A destiempo)




"Concertino" del "Verano del 42" (Michel Legrand)




miércoles, 3 de julio de 2024

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Paula Varona


"La atención es la puerta del asombro".

Marcela Duque




Beethoven: Piano concerto no. 5 in E♭ major, op. 73



Franz Liszt: Trois études de concert S 144 3. Un sospiro





viernes, 28 de junio de 2024

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Historia Católica de España e Hispanoamérica por un filósofo converso: Manuel García Morente





jueves, 27 de junio de 2024

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Hengki Koentjoro



Permíteme tener los ojos grandes.
Tener los ojos grandes es un acto
de voluntad, básicamente
aceptar ser pieza de caza del asombro.

Yo consiento:
cómeme el corazón
en el rito ancestral de la belleza,
deja hueco a lo atávico salvaje
en la pupila absorta.
Hospeda una revelación que la dilate,
la haga pura o antártica,
que haga del ojo
devoración de oscuras autopistas.

Pupila
qué alta pupila
pupila cuántas águilas
pupila el cuarto de los evangelios
pupila crece
desmesurada estrella
incertidumbre y fuego
ascuas en ascuas.

Déjame tener
los ojos grandes y una fuente en mi centro,
una fuente que duela y que refulja.

Quizá eso es la poesía:
un trepar de mí misma por mis ojos,
una herida que piensa.

Carmen Palomo Pinel, Ser mirada



Bach: Gottes Zeit ist die allerbeste Zeit, BWV 106 (El tiempo de Dios es el mejor momento)




martes, 18 de junio de 2024

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¡Si derribas el muro
qué gozo en todas partes!
¡Qué lazo de palabras
se sentirá en la tierra!
Y todo será nuevo,
como recién nacido…
Si derribas el muro
de todas las mentiras
¡Qué júbilo de amor
abierto sobre el mundo!
¡Qué horizonte sin nubes
en la curva del cielo!

Ernestina de Champourcín




J. Brahms: Symphony No. 3 in F Major, Op. 90 - III. Poco allegretto




sábado, 15 de junio de 2024

Dijiste sí...




Dijiste sí y la tierra estalló de alegría
Dijiste sí y en tu vientre latía divina la salvación
Hágase en mí, de corazón, la voluntad de mi Señor
Que se cumplan en mí cada día los sueños de Dios.

María, las tinieblas se harán mediodía
A una sola palabra que digas, en tus labios alumbra ya el sol
María, la doncella que Dios prometía
Un volcán de ternura divina, primavera de Dios Redentor.

Gabriel tembló, conmovido con tanta belleza
Madre de Dios, cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación
Hágase en mí, de corazón, la voluntad de mi Señor
Que se cumplan en mí cada día los sueños de Dios.

María, las tinieblas se harán mediodía
A una sola palabra que digas, en tus labios alumbra ya el sol
María, la doncella que Dios prometía
Un volcán de ternura divina, primavera de Dios Redentor.

Hágase en mí, de corazón, la voluntad de mi Señor
Que se cumplan en mí cada día los sueños de Dios.

María, las tinieblas se harán mediodía
A una sola palabra que digas, en tus labios alumbra ya el sol
María, la doncella que Dios prometía
Un volcán de ternura divina, primavera de Dios Redentor.