martes, 19 de febrero de 2013

Serenidad




 
 
Hoy he nacido
 

   Cada día que pase, has de decirte:
¡Hoy he nacido!
El mundo es nuevo para mí; la luz
esta que miro,
hiere, sin duda, por vez primera
mis ojos límpidos;
la lluvia que hoy desfleca sus cristales
es mi bautismo.

   Vamos, pues, a vivir un vivir puro,
un vivir nítido.
Ayer, ya se perdió: ¿fui malo?, ¿bueno?
...Venga el olvido,
y quede sólo, de ese ayer, la esencia,
el oro íntimo
de lo que amé y sufrí mientras marchaba
por el camino.

   Hoy, cada instante, al bien y a la alegría
será propicio,
y la esencial razón de mi existencia,
mi decidido
afán, volcar la dicha sobre el mundo,
verter el vino
de la bondad sobre las bocas ávidas
en redor mío.

   Será mi sola paz la de los otros;
su regocijo
mi regocijo, su soñar mi ensueño;
mi cristalino
llanto, el que tiemble en los ajenos, párpados;
y mis latidos,
los latidos de cuantos corazones
palpiten en los orbes infinitos.
   Cada día que pase, has de decirte:
¡Hoy he nacido!
 
 
Amado Nervo
 
 
 

 
 
La galera sombría
 

   Si deseas que pronto de tus mares se aleje,
la galera sombría que te trae las penas,
ten paciencia y aguarda: la paciencia es el eje
moral y el gran secreto de las almas serenas.

   La paciencia hizo el mundo, lo rige la paciencia;
el arte es una larga paciencia (¿y el amor?)...
La santidad más alta, la más profunda ciencia,
de una maravillosa paciencia son la flor.

Sé paciente y aguarda que fulgure tu día.
¿Sabes tú si las perlas de la santa alegría
con que sueñas, anidan en las heces del vino?
Bebe, pues, todo el cáliz... No hay bonanza tardía,
ni existencia que acabe sin cumplir su destino.
 
 
Amado Nervo
 
 
 
 
 
 
Éxtasis
 
 
Cada rosa gentil ayer nacida,
cada aurora que apunta entre sonrojos,
dejan mi alma en el éxtasis sumida...
¡Nunca se cansan de mirar mis ojos
el perpetuo milagro de la vida!

   Años ha que contemplo las estrellas,
en las diáfanas noches españolas,
y las encuentro cada vez más bellas.
¡Años ha que en el mar, conmigo a solas,
de las olas escucho las querellas,
y aun me pasma el prodigio de las olas!

   Cada vez hallo a la naturaleza
más sobrenatural, más pura y santa.
Para mí, en rededor, todo es belleza;
y con la misma plenitud me encanta
la boca de la madre cuando reza,
que la boca del niño cuando canta.

Quiero ser inmortal, con sed intensa,
porque es maravilloso el panorama
con que nos brinda la creación inmensa
porque cada lucero me reclama,
diciéndome al brillar: ¡Aquí se piensa
también, aquí se lucha, aquí se ama!
 
 
Amado Nervo
 
 



Enrico Toselli - Serenada “Rimpianto” op. 6 nº 1
 
 
 
 

6 comentarios :

  1. maravillosa serenidad y quietud...

    muchas gracias por compartirlo

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  2. No es poesía, es que cada día volvemos a nacer.

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    1. Por eso es la más hermosa poesía.

      Un beso, querida Tracy.

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  3. Que hermosa tu entrada Rosa, las imágenes maravillosas.
    Cada día es un regalo de Dios.¡Gracias!
    Un abrazo grande. Dios te bendiga.

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    1. Así es, cada día es un regalo.

      Gracias a ti.

      Un beso, querida Marian.

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