martes, 12 de marzo de 2013

"Veni Creator Spiritus"

 


 


 

El himno Veni Creator Spiritus invoca la presencia del Espíritu Santo. Se reza o canta en latín desde hace doce siglos de manera solemne, especialmente en la celebración litúrgica de la fiesta de Pentecostés, así como al principio del cónclave cuando los cardenales eligen al nuevo papa, durante la consagración de obispos, la ordenación de presbíteros, la confirmación, la dedicación de templos y la celebración de sínodos y concilios.
 
 
 
Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.

Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.

Amén

 
 

 

domingo, 10 de marzo de 2013

Tortas de la Asunción





Colegio de la Asunción, León (España)



“En la educación, una filosofía, un carácter, una pasión. Pero ¿qué pasión dar? La de la fe, la del Amor, la de la realización del Evangelio”.
Santa María Eugenia de Jesús


En todo convento se elaboran dulces y otros manjares que hacen las delicias del paladar. Y las  religiosas de la Asunción preparan exquisitas tortas.

Este dulce se cocina en todas las comunidades religiosas de la Fundación. Además del día de la Asunción, también el día 10 de marzo, fiesta de la fundadora (María Eugenia Milleret), y el día 30 de abril, fecha de la fundación de la Asunción.

El origen de tan rico dulce, es el siguiente, como nos explica sor Natalia: “Nuestra congregación fue fundada en una gran pobreza”. Para la primera fiesta de la Asunción, una de las superioras acudió a la cocina desesperadamente suplicando a la cocinera que elaborara algo para ofrecer a las novicias por ser la primera fiesta. A esta petición contestó con asombro: “Pero si no tengo nada... tan solo un poquito de manteca de cerdo y harina”.
Y ese fue el punto de partida. “Con eso hizo ella una masa y la quebrada, y la estiró con el rulo, después la puso en tarteras y con una rondela las hizo bonitas, añadiendo después mermelada. Así nacerían las tortas de la Asunción”.

Hoy en día los ingredientes que se vienen aplicando, durante estos días previos a la fiesta, son los mismos de siempre:
500 gramos de margarina; 100 gramos de manteca de cerdo; agua; sal, y después se agrega mermelada cuando ya está cocida. Una delicia de forma circular que posteriormente se trocea. No es un producto de venta externa, tan sólo se hace para la Comunidad los días señalados y para los amigos que la visitan.

En las fiestas del colegio esperábamos las suculentas tortas que las madres, como nosotras las llamábamos, nos preparaban con mucho cariño.
He encontrado la receta, son deliciosas. En nuestro Colegio siempre se tomaban con mermelada de melocotón.

En mi recuerdo, querido Colegio.
Creo que cada uno de nosotros tiene una misión en la tierra. Es simplemente una cuestión de buscar la forma en que Dios puede usarnos para hacer su Evangelio conocido y vivido.
 Fragmento del Credo de santa María Eugenia de Jesús






La Asunción en el Mundo.

¡Abrazos!!!






sábado, 9 de marzo de 2013

Dulce soneto

 
 
 
Beatrice Offor - El  Rosario



Soneto a la supuesta monotonía del Rosario


Rítmica, mansa, la oración camina
con la dulce cadencia persistente
con que deshace el surtidor la fuente,
con que la brisa la hojarasca inclina.


Tú que esta amable devoción supones
monótona y cansada y no la rezas
porque siempre repite iguales sones...


Tú que no entiendes de amores y tristezas:
¿Qué pobre se cansó de pedir dones,
qué enamorado de pedir ternezas?
 
 
Marcelino Menéndez y Pelayo
 

 
Hoy, sábado, es el día del rosario bloguero, cuya iniciativa partió de este enriquecedor blog, Siete en familia.
Muchas gracias.
¡Feliz día para todos!

 
Para Magda, por un regalo tan bonito. Gracias, querida amiga.



 
 
 

jueves, 7 de marzo de 2013

El Santo Rosario II

 
 


 
Entre las estructuras tachadas de anticuadas y pasadas está el ROSARIO. Se quiere destruirlo, sin mejorarlo. Nada nuevo que lo sustituya se ha propuesto.
 
 ¿YA PASÓ?
 
Existe en la praxis de la Iglesia una norma de fe, por la cual una verdad aceptada por la práctica general del pueblo cristiano, es norma general que la iglesia puede fomentar.
El ROSARIO germinó en el corazón del cristiano desde el momento en que se estructuró el AVE como plegaria mariana eclesial.
Esa plegaria a María alegró a los cristianos desde las catacumbas.
Fue luego ordenada y difundida por Santo Domingo de Guzmán.
Los pueblos y los tiempos lo transformaron en arma de combate (Cruzadas), en asambleas de primavera cristiana (mes de Mayo), en salmodia consoladora (entierros), en adorno ornamental (hábitos religiosos, alcobas, estatuas...), en signo de amor, felicidad y fe (matrimonios, primeras comuniones); en fin, en algo tan arraigado que sigue indestructible.
Los santos lo han tenido como medio eficaz de la santidad de su vida.
No hubo tiempos sin dificultades.
La Iglesia los tuvo. Y ahora también los tiene. Pero siempre ha salido vencedora.
Un visionario moderno -P. Kolbe- predijo el triunfo de la Virgen en el corazón mismo del enemigo más hostil a la Iglesia, el comunismo materialista.
Su éxito, la devoción a María.
Su medio, el Rosario.
Su arma, la medalla milagrosa.
 
 

   
 
..Y SIN EMBARGO, CONTINÚA
 
El cristiano moderno quiere rejuvenecer la Iglesia; anhela descubrir a Dios y conocer su palabra.
El ROSARIO responde a este deseo.
El ROSARIO es la BIBLIA de los pobres de espíritu, llamados por Cristo "bienaventurados".
El ROSARIO es la PALABRA DE DIOS que resume en Cristo la Alianza que preparó la redención y que ahora la Iglesia conserva y administra.
El ROSARIO rejuvenece la fe y la vida. 

Retazos de la vida del padre Kolbe, págs. 125-126
 
 

 

martes, 5 de marzo de 2013

¡Geniales!




 Hoy me han enviado este vídeo de la tabla del 9 y os dejo  unos cuantos de estos ¡geniales payasos!

¡ A cantar y a reír!





¡No os perdáis a Pepita y a Paquita!




De verdad que son geniales...
...Y unos platos de recetas sanas...



¡Geniales!






domingo, 3 de marzo de 2013

Rosetones





Catedral de León


"Quien se deja arrastrar por la belleza, encalla en la playa de Dios".


Sören Kierkegaard







En un catecismo antiguo de la diócesis francesa de Tréguier se encuentra la siguiente pregunta: “¿Qué debo hacer al entrar en la iglesia?”. La respuesta es: “Toma agua bendita, adora al sacramento y marcha alrededor de la nave contemplando las imágenes de las vidrieras”.

Si la rosa fue creada por Dios para el hombre, el rosetón es una rosa de piedra que el hombre creó para celebrar la luz del Creador.


En este blog podéis encontrar imágenes magníficas de la Catedral leonesa.

¡Feliz domingo!







sábado, 2 de marzo de 2013

El lenguaje universal de la belleza







“La gran música eleva la mente y el corazón a Dios en cualquier situación de la existencia humana, sea ella alegre o triste.”
                                                                                                                                             Benedicto XVI





"Estoy convencido que la música, y aquí pienso en el gran Mozart y naturalmente en otros compositores, es el lenguaje universal de la belleza, capaz de unir entre ellos a los hombres de buena voluntad".
Benedicto XVI



Texto de Benedicto XVI,  con motivo de la celebración del Año de Mozart, en 2006:


«Cuando en nuestra parroquia de Traunstein, en los días de fiesta, tocaban una misa de Mozart, a mí, que era un niño pequeño que venía del campo, me parecía como si estuvieran abiertos los cielos. Delante, en el presbiterio, se formaban columnas de incienso, en las que se quebraba la luz del sol; en el altar tenía lugar la celebración sagrada, de la que sabíamos que abría para nosotros el cielo. Y desde el coro resonaba una música que sólo podía venir del cielo, una música en la que se nos revelaba el júbilo de los ángeles por la belleza de Dios. Algo de esta belleza estaba entonces entre nosotros.

Tengo que decir que algo así me sucede todavía, cuando oigo a Mozart. En Beethoven oigo y siento el empeño del genio por dar lo máximo, y de hecho su música tiene una grandeza que me llega a lo más íntimo. Pero el esfuerzo apasionado de este hombre resulta perceptible, y a veces, en un paso u otro, en su música parece notarse también un poco esta fatiga. Mozart es pura inspiración –o, al menos, así lo siento yo–. Cada tono es correcto y no podría ser de otra manera. El mensaje está sencillamente presente. Y no hay en ello nada banal, nada sólo lúdico. El ser no está empequeñecido ni armonizado falsamente. No deja fuera nada de su grandeza y de su peso, sino que todo se convierte en una totalidad, en la que sentimos la redención también de lo oscuro de nuestra vida y percibimos lo bello de la verdad, de lo que tantas veces querríamos dudar.

La alegría que Mozart nos regala, y que yo siento de nuevo en cada encuentro con él, no se basa en dejar fuera una parte de la realidad, sino que es expresión de una percepción más elevada del todo, que yo sólo puedo caracterizar como una inspiración, de la que parecen fluir sus composiciones como si fueran evidentes. De modo que, oyendo la música de Mozart, queda en mí últimamente un agradecimiento, porque él nos ha regalado todo esto, y un agradecimiento, porque esto le haya sido regalado a él».