domingo, 10 de marzo de 2013

Tortas de la Asunción








“En la educación, una filosofía, un carácter, una pasión. Pero ¿qué pasión dar? La de la fe, la del Amor, la de la realización del Evangelio”.
María Eugenia de Jesús


En todo convento se elaboran dulces y otros manjares que hacen las delicias del paladar. Y las  religiosas de la Asunción, preparan exquisitas tortas.
Este dulce se cocina en todas las comunidades religiosas de la Fundación. Además del día de la Asunción, también el día 10 de marzo, fiesta de la fundadora (María Eugenia Milleret), y el día 30 de abril, fecha de la fundación de la Asunción.
El origen de tan rico dulce, es el siguiente, como nos explica sor Natalia: “Nuestra congregación fue fundada en una gran pobreza”. Para la primera fiesta de la Asunción, una de las superioras acudió a la cocina desesperadamente suplicando a la cocinera que elaborara algo para ofrecer a las novicias por ser la primera fiesta. A esta petición contestó con asombro: “Pero si no tengo nada... tan solo un poquito de manteca de cerdo y harina”.
Y ese fue el punto de partida. “Con eso hizo ella una masa y la quebrada, y la estiró con el rulo, después la puso en tarteras y con una rondela las hizo bonitas, añadiendo después mermelada. Así nacerían las tortas de la Asunción”.
Hoy en día los ingredientes que se vienen aplicando, durante estos días previos a la fiesta, son los mismos de siempre:
500 gramos de margarina; 100 gramos de manteca de cerdo; agua; sal, y después se agrega mermelada cuando ya está cocida. Una delicia de forma circular que después se trocea. No es un producto de venta externa, tan sólo se hace para la Comunidad los días señalados y para los amigos que la visitan.
En las fiestas del colegio esperábamos las suculentas tortas que las madres, como nosotras las llamábamos, nos preparaban con mucho cariño.
He encontrado la receta y son deliciosas. Siempre se tomaban con mermelada de melocotón.
En mi recuerdo, querido colegio.
Creo que cada uno de nosotros tiene una misión en la tierra. Es simplemente una cuestión de buscar la forma en que Dios puede usarnos para hacer su Evangelio conocido y vivido.
 Fragmento del Credo de santa María Eugenia de Jesús








6 comentarios :

  1. Será un a receta fruto de la pobreza, pero deben estar exquisitas esas tortas, y más si están elaboradas por esas manos celestiales.
    Gracias por contarlo.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Están riquísimas, puedes poner la mermelada que quieras, nosotras las tomábamos siempre con la de melocotón. Pensé que no iba a encontrar la receta, pero ¡apareció! No soy golosa, pero están buenísimas y son muy fáciles.

      Un besazo. ¡Feliz domingo!

      Eliminar
  2. Hay más una bloguera que ha estudiado en el colegio de la Asunción, unas en Madrid, y tú en León. Una monja de mi comunidad también lo hizo en ese colegio. Hay que ver como se van relacinando las cosas.
    Me imagino que las tortas estarán muy buenas. Tal vez me anime a hacerlas, pero no ahora en cuaresma.
    Un saludo en Cristo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No las conozco y me gustaría conocerlas. Tengo muchísimo cariño al colegio, fueron años muy bonitos y los recuerdo cada vez más. Las tortas están riquísimas, de rechupete.

      Un beso muy fuerte para ti y para la hermana de tu comunidad, con todo mi cariño. Me ha alegrado mucho este comentario.

      Muchas gracias.

      Eliminar
  3. Me has recordado a las "soletillas" que hacen las monjas de clausura de un pueblo de Córdoba, llamado Cabra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No las conozco, pero, seguro, que están buenas. Los dulces de las monjas son deliciosos.

      Un beso fuerte, querida Tracy.

      Eliminar