jueves, 24 de enero de 2013

Dios está contigo...



Tú me sondeas y me conoces. Sor Isabel Guerra


 

Joven, a menudo te preguntarán: “¿Dónde está Dios? ¿Se ve o no se ve? Chico, si te tienen que decir dónde está Dios, Dios se va. De nada te servirá que te diga que Dios vive en tu voz. Que Dios está en la flor, en el pájaro y en la llaga, en aquello que es feo, en lo que es triste, en el aire y en el agua; Dios está en el mar y, a veces, en el templo. Dios está en el dolor que no se va y en el viejo que pasa, en la madre que padece, en la mujer pública y en la mezquita blanca.

 

 

¡Alégrate! Él está conmigo. Sor Isabel Guerra

 



Dios está en la mina y en la plaza, es bien cierto que está en todas partes, pero hay que verlo sin preguntar dónde está, como si fuera un mineral o una planta.
Adéntrate en el silencio, mírate la cara… ¿no tienes suficiente con el misterio que ves y sientes? Pasa un niño cantando, tú lo aprecias… Dios está. Lo tienes en la lengua cuando cantas, en la voz cuando no blasfemas y cuando preguntas dónde está, esta curiosidad es Dios que corre por tu sangre.




La mirada interior. Sor Isabl Guerra
 


Está en los ojos cuándo ríes, en las venas cuándo amas, en ti siempre, pero tienes que verlo tú mismo, no sirve que te lo digan… tienes que sentirlo tú cómo trepa, cómo araña, limpiando las paredes de tu alma. Pero Dios se aleja de quien reza y no ama, de quien va a misa y no enciende en los corazones de los pobres luces de esperanza; lo puedes encontrar en el suburbio a primera hora de la madrugada, en el hospital y en la cárcel.




 Tu promesa me hace vivir. Sor Isabel Guerra



Si te angustia este hombre que va en zapatillas, si te hace sospechar la vida de quien sube y no baja, si sin motivo una angustia se te clava en las entrañas, si te encuentras un día silbando de buena mañana y sonríes a todo el mundo y a todo el mundo das gracias, Dios está contigo, bajo la camisa.”

 
¿Dónde está Dios? -Gloria Fuertes-




 
A la aurora he de despertar. Sor Isabel Guerra



 

 

 
Isabel Guerra nació en Madrid en 1947 y vive en Zaragoza desde los 23 años. Es una monja cisterciense del Monasterio de Santa Lucía en Zaragoza, habiendo sido nombrada miembro de dos Reales Academias de Bellas Artes: Académica de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis y Académica Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Comenzó a pintar a los 12 años emborronando cuartillas hasta que la regalaron una caja de óleos, y a partir de ese momento comenzó su carrera como pintora.

Esta monja, que según explica, fue pintora antes que monja, se ha convertido en un referente de la pintura española. Los juegos de luces y el realismo llevado hasta el extremo, son los dos aspectos más característicos de sus pinturas, que invitan a la meditación, al silencio y a la búsqueda de la luz interior.

"Vengo a dar testimonio de lo que soy", dice esta religiosa que lleva la pintura en las venas.
Isabel Guerra elige jóvenes, porque ellas son capaces de transmitir su «mensaje de paz y de esperanza». La imagen de la juventud está marcada por «la limpieza y, sobre todo, por la esperanza en el futuro». En cuanto a la luz que caracteriza la pintura de esta religiosa, «nos ayuda a descubrir nuestras propias luces interiores, que a veces no vemos».
Sus cuadros rebosan de paz y la serenidad. Y es eso también lo que busca esta artista, dar un minuto de sosiego al que contempla su obra. «El tiempo redunda en que tengamos paz, y es imprescindible para encontrarse con uno mismo y con Ese que habita en su interior», dice Isabel. Es La fuerza del Silencio.
 


 
 
 

6 comentarios :

  1. Unos cuadros magníficos, ¿de verdad que los hizo una monja?

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    1. De verdad de la buena; es una monja cisterciense del Monasterio de Santa Lucía en Zaragoza. Es verdad es una pintora genial.

      Me alegro de que te guste.

      Un beso fuerte.

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  2. ¡Me encanta Isabel Guerra!
    Se puede sentir en su obra un silencio que es pacífico y sereno.
    Yo creo que ella comparte generosamente, su arte que es un regalo de Dios.

    Un abrazo, querida amiga

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    1. Es verdad, Clarissa, su arte es un regalo de Dios. Ella misma escribe: "Tengo un reto apasionante: abrir ventanas al sosiego, al encuentro con lo esencial del propio yo, ahogado en prisas y bullicios. Mostrar senderos por los que la paz pueda venir hasta nosotros. Invitación a prestar atención a la llamada de quien está a nuestra puerta esperando para compartir con nosotros el pan del Amor entregado, que enseña la alegría del desposeimiento solidario"

      Me alegro mucho de que te guste.

      Un beso fuerte.

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  3. Es admirable la obra de esta religiosa. Interpela, no deja indiferente.
    ¡Gracias por traerla!

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    1. Interpela.

      Gracias a ti. Un beso grande.

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