lunes, 5 de noviembre de 2012

Dios te salve, María





La Anunciación, Fra Angélico. Museo del Prado


Fra Angélico entendió el arte como un acto de devoción; sus pinturas son una catequesis.


Pocos artistas han logrado educar, suscitar los sentimientos y el amor a Dios como este genial domini­co de vida humilde, sencilla y caritativa.

Utiliza el color como reclamo de fe, las figuras como narra­ción evan­gélica, comunicando de forma sugestiva amor, paz, fe y espe­ranza a todos los que lo contemplan. Y entre los colores el azul, símbolo de la virginidad, piedad y cielo, que en esa época, el Renacimiento, era difícil de lograr, porque se obtenía con lapislázuli, para que tuviese este brillo y esta intensidad.

Cada una de sus obras, según su biógrafo Giorgo Vasaro, eran una expresión de fe y una instrucción evangélica:

 "Nunca levantó el pincel sin decir una oración, ni pintó el crucifijo sin que las lágrimas resbalaran por sus mejillas".

  




La Anunciación es la visita del arcángel Gabriel, enviado por Dios a la Virgen María, para pedirle que sea la Madre de Dios por la gracia del Espíritu Santo. Se relaciona a su vez con la Encarnación, porque a través de esta visita, lo que hasta entonces era palabra, el Verbo,  se convierte ahora en el ser de carne y hueso que será Jesucristo.
Fra Angélico une en su Anunciación la expulsión de Adán y Eva del Paraíso por el pecado, y la Redención del mundo, la Salvación, el nuevo amanecer, simbolizado por el haz luminoso dirigido al oído de la Virgen:

"¡Alégrate llena de Gracia, el Señor está contigo! No temas, vas a concebir en tu vientre y darás a luz un Hijo, al que llamarás Jesús. Será grande e Hijo del Altísimo. ¿Cómo será esto pues no conozco varón?- El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso nacerá Santo y será llamado Hijo de Dios.- He aquí la esclava del Señor, responde María, hágase en mí según Tu palabra" (Lc 1,35)






Dios te salve, María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto 
de tu vientre, Jesús. 
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora
de nuestra muerte. Amén




domingo, 4 de noviembre de 2012

Arroz con leche






¡Mamá, dime las cantidades exactas! - le digo a mi madre cuando le pido una receta- ella se ríe porque lo tiene que pensar, siempre me responde: "como tú veas", "lo que tú veas"; piensa un poco y añade: una cebolla, dos tomates... y así, van saliendo las cantidades exactas. Cocina sin manual ninguno, con lo aprendido de mi abuela, trato de no perderme ninguna de sus recetas,.ni como cocinera ni como madre, es una madre ejemplar y una esposa ejemplar, siempre se me ha caído la "baba" con mis padres, porque son maravillosos, por este motivo comencé con la cocina en el blog...
 
Nunca tiene pereza para cocinar, con frecuencia nos reparte dulces (orejas, arroz con leche, bizcocho...), o callos a la leonesa, manitas de cerdo, mollejas, sardinas en escabeche, empanada de bonito, cangrejos de río, gazpacho, aquello que sabe que nos gusta o que es más latoso de preparar (sobre todo las vísceras), siempre está pendiente de nosotros. Las reuniones en torno a la mesa son muy frecuentes y, si no nos reunimos,  lo prepara y nos lo reparte. Nunca he conocido a una persona más generosa que ella, con todos, no es porque sea mi madre, pero es así. Dios nos regaló a mi padre y a mis hermanos  una persona excepcional...
 
Una de sus recetas más ricas (aunque todas son ricas), es el arroz con leche, nos prepara una fuente ¡enorme!, comemos arroz con leche una semana, y como sabe que a sus nietos también les encanta, cada poco lo prepara. Como ella dice: "lo he ido adaptando a mi manera".
 
Os dejo la receta (con cantidades exactas)

Ingredientes

1/4 de arroz (un vaso de los de agua)
1l. de leche
Un trozo de mantequilla
2 ramas de canela
La piel de una naranja
8 ó 10 cucharadas de azúcar
Canela en polvo

Preparación

Ponemos al fuego el arroz en una cazuela con agua (sólo cubierto). Cuando rompa a hervir, se retira el agua (así eliminamos el almidón). Se añade la leche previamente calentada, las ramas de canela y la piel de la naranja. Se deja media hora (ó 35') cociendo a fuego lento. Se remueve de vez en cuando, no hace falta remover constantemente, pero eso sí ¡a fuego lento! (se puede añadir otro poco de leche, si vemos que lo necesita). Cuando falten cinco minutos para terminar la cocción, se añade la mantequilla (un trozo como una nuez) y las cucharadas de azúcar. Se deja que termine y se retira del fuego.
 
Se reparte en los distintos recipientes y se espolvorea con canela.
 
Meloso, meloso, la palabra preferida de mi madre en la cocina. 
 

  
 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Actuar en lo cotidiano


 
 

 
 

Ayer entré en el blog  Ahora quedamos en el blog, y nos dejaba este mensaje; es imposible permanecer callado, está sucediendo. Es cierto que no podemos plantearlo como un enfrentamiento, pues Dios es el Señor de la Historia, y Él mismo nos dijo que estaría con nosotros hasta el fin de los tiempos; Él está con todos los hombres, porque es Padre y  sabe todo, nosotros no. Pero el mensaje de Jesús de Nazaret, Dios encarnado, no se encuentra en todas las culturas, el mensaje de Jesús de Nazaret sólo se encuentra inmerso, encarnado, en la cultura cristiana. Si creemos en él, porque cambió la historia de la Humanidad y nos enseñó el verdadero rostro de Dios, Dios Padre, no podemos silenciarlo, ser cobardes, o simplemente pasar, obviarlo... lo dio todo, es la verdadera Vida... el Camino, la Verdad, la Vida...

Por eso me duele en el alma  este vídeo; estuve desasosegada, no porque no lo supiera, se ve venir, sino porque es necesario vivir (primero vivir) y enseñar el mensaje de Jesús, en casa, en la calle, en el trabajo, cada uno en su parcela...es para todos; nuestros hijos, las nuevas generaciones, no pueden desconocerlo o conocerlo a medias,  les estaremos ocultando o mostrando con "paños calientes" la Vida Verdadera; si lo vivimos y lo creemos, es ineludible. La Historia seguirá su curso, pero nosotros, los cristianos, aquí y ahora debemos actuar, en el día a día, en lo cotidiano. Cada uno, cada grano, es importante. 
 
Todos los carismas de la Iglesia son necesarios, son carismas de Dios, un regalo. Navegamos en el mismo barco.
 
  
La autora del blog Es cielo y es azul nos ha dejado otro mensaje: el vídeo para preparar el Congreso Nacional de Pastoral Juvenil en Valencia, 1 al 4 de noviembre de 2012.
 

 

 
 
 
Gracias, Mento y Cielo azul
 
 
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

La aventura de la santidad...






Ser santo significa vivir cerca de Dios...y la aventura de la santidad comienza con un sí a Jesús de Nazaret...


En la familia...




En el trabajo...




En nuestras relaciones...





En las redes sociales (de esto he tardado en darme  cuenta ... me he dormido en los laureles...pero Dios  nos regala amigos del alma...).




En todo...




Los hombres y las mujeres de Dios son inconfundibles...

Los hombres y las mujeres de Dios son inconfundibles. No se distinguen porque sean brillantes, ni porque deslumbren, ni por su fortaleza humana, sino por los frutos santos, por aquello que sentían los apóstoles en el camino de Emaús cuando iban en compañía de Cristo resucitado a quien no conocían, pero sentían los efectos de su presencia [...]

Habéis de trabajar, orar, sufrir, como si todo el fruto dependiera de vuestro esfuerzo, pero persuadidos de que ni el que planta es algo, ni el que riega; que nada podréis por vosotros mismos; que Dios es el que da el fruto. A Él habéis de encaminar toda la gloria, a Él debéis referirlo todo, de Él debéis esperarlo todo. Lejos de vosotros la vanidad, la presunción y hasta la satisfacción, si veis el fruto. Mirad que todo es de Dios; temed arrebatarle la gloria que le pertenece. Tened sólo un anhelo; que toda la gloria sea para el Señor, cuyo es el fruto, cuya es la virtud, la potencia, la eficacia. 
Así ha de ser vuestra vida: toda de Dios. Pero siendo de Dios toda, ha de distinguirse por su carácter eminentemente humano, el cual, informado por una vida toda de Dios, se perfecciona, pero no se desnaturaliza. 
Vida henchida de Dios. Sí; del Dios que hizo lo humano para perfeccionarlo y no para destruirlo. 
Yo quiero, sí, vidas humanas; pero como entiendo que estas vidas no podrán ser cual las deseamos si no son vidas de Dios, pretendo comenzar por henchir de Dios a los que han de vivir una verdadera vida humana.. 
La Encarnación bien entendida, la persona de Cristo, su naturaleza y su vida dan, para quien lo entiende, la norma segura para llegar a ser santo con la santidad más verdadera, siendo al propio tiempo humano con el humanismo verdad.

San Pedro Poveda




Mi oración por todos los santos.

"¡Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen!" (san Lucas 11, 27-28), todos estamos llamados a la santidad, una maravillosa aventura... una aventura segura... descubrir a Jesucristo...





martes, 30 de octubre de 2012

En las pequeñas cosas...

 
 
Brotes de rosas. John William Waterhouse
 
 
Yo te siento en la rosa.
Tanto más grande siento yo mi alma,
cuanto son más pequeñas
las cosas que la mueven.

¡Ay esas almas lentas
como animales hartos,
que van a Ti pisando mansamente
sobre el fango sonoro y necesitan
para reconocerte
la voz de la tormenta o la engolada
frase inmensa y solemne!

Señor:
Yo te siento en la rosa
y en la nieve
y en la rama sin flores
y en el plátano verde
que sombras, en el centro
de la plaza, la fuente.

José María Pemán




 

jueves, 25 de octubre de 2012

Un regalo especial






Es el que hoy me han enviado "mis niños" de la catequesis de Confirmación. 
¡Gracias, chicos!, lo guardo con muchísimo cariño. Muchos besos.


Al entrar en la Catedral, la Jerusalén celeste, el impacto que recibes de los vitrales es impresionante. Una verdadera catequesis en piedra y vidrio. Nada aparece como casual en las vidrieras.

Los vitrales que muestran escenas del Antiguo Testamento, situados en el lado norte, se encuentran en la zona más umbría de la Catedral, pues son anteriores al nacimiento de Cristo, Luz del mundo. Sus tonos son más fríos, azulados. las figuras de los patriarcas, profetas y reyes, dispuestos de dos en dos, enuncian los designios de Dios en el proceso de salvación.

Las ventanas correspondientes al  Nuevo Testamento, en el lado sur, resplandecen con tonalidades cálidas, rojas, amarillas, ocres, y se van iluminando a medida que transcurre el día, hecho que explica y da sentido a todo lo narrado en las vidrieras del Antiguo Testamento. Éste cobra vida a la LUZ del Nuevo Testamento.


Una lección difícil de olvidar, un sueño de color y luz.



Altar mayor de la Catedral de León con la ventana del árbol de Jessé


Cada mañana, el primer vitral iluminado por los rayos de sol que se filtran en el templo, se corresponde con la roseta que representa a Cristo entronizado, el Pantocrátor, situada encima del altar mayor (aparece en el vídeo), La roseta pertenece a la ventana de El árbol de Jessé, alusiva a la naturaleza humana de Jesús:

 «Con esta alegoría arbórea Isaías había anunciado proféticamente la llegada del reino mesiánico, pacificador y universal, pues del tronco de Jessé, padre de David, saldría una vara, de cuyas raíces retornaría un vástago, que es Cristo», escribe Máximo Gómez Rascón, director del Museo Diocesano.






A lo largo del día, la luz se expande hacia la nave lateral, donde aparecen las escenas del Nuevo Testamento que todo lo ilumina.

Es maravilloso contemplarlo, una lección magistral de nuestros antepasados. Cada momento en la Catedral tiene su emoción, cada hora la luz varía, sólo se necesita leer en los vitrales, una luz sobrenatural que envuelve el corazón y el entendimiento ...








lunes, 22 de octubre de 2012

Tempus fugit

 
 
 Dama de las rosas. Franz Dvorak


 
Soneto XXIII

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello, blanco, enhiesto
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
 
Garcilaso de la Vega
 
 
 
Franz Dvorak
 

A una rosa

Ayer naciste y morirás mañana.
Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
¿Para vivir tan poco estás lucida,
y para no ser nada estás lozana?

Si te engañó su hermosura vana,
bien presto la verás desvanecida,
porque en tu hermosura está escondida
la ocasión de morir muerte temprana.

Cuando te corte la robusta mano,
ley de la agricultura permitida,
grosero aliento acabará tu suerte.

No salgas, que te aguarda algún tirano;
dilata tu nacer para tu vida,
que anticipas tu ser para tu muerte.

Luis de Góngora



Gustav Klimt. Dibujo



Y  las coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre...

I
Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado
fue mejor.

II
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto s'es ido
e acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo non venido
por passado.
Non se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vio,
pues que todo ha de passar
por tal manera.

III
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
qu'es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
e más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
e los ricos.


La muerte es sólo un tránsito...

 
 

 
 
El tópico literario del tempus fugit (el tiempo se escapa), procede del Libro III de las Geórgicas, obra del poeta latino Publio Virgilio Marón (70 a.C.-19 a.C.) más conocido por su nomen. Virgilio fue un poeta romano autor de la Eneida, las Bucólicas y las Geórgicas. Fue el creador de una grandiosa obra en la que se muestra como un fiel reflejo del hombre de su época, con sus ilusiones y sus sufrimientos, a través de una forma de gran perfección estilística. 
 
Y cómo pasan los años...