martes, 7 de mayo de 2013

Calma

 
 
 

Frederick Childe Hassam. Las islas de los bajíos 
 
 
 
¿Dónde se acaba el mar?
¿Dónde comienza el cielo?
Los barcos van flotando.
o remontan el vuelo?

Se perdió el horizonte,
en el juego mimético
del cielo y de las aguas.

Se fundió el movimiento,
en un solo color
azul, el azul quieto.

Se funden los colores;
se apaga el movimiento.

Un solo color queda;
no existe barlovento.

¿Dónde se acaba el mar?
¿Dónde comienza el cielo?

 
José María Hinojosa



Frederick Childe Hassam. Arrecife sureño
 

 
 
Frederick Childe Hassam. Sonido del claro de luna
 






Frederick Childe Hassam. Luz de la luna





 Frederick Childe Hassam. Puesta de sol en el mar



Ocaso


Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde… El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.

Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.

Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,


para mi amarga vida fatigada…
 ¡el mar amado, el mar apetecido,
     el mar, el mar y no pensar en nada!…



Manuel Machado


 




6 comentarios :

  1. ¡¡Qué maravilla, Rosa!! Me encantan esas pinturas de Childe Hassam.
    Muchísimas gracias.

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    1. Es que Childe Hassam capta muy bien la luz, la atmósfera del momento, y la esencia del sentimiento que lo envuelve todo. Es "un buscador de la luz y de los cielos resplandecientes".
      A mí también me encanta.

      Un beso.

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  2. Ese azul de las pinturas de Childe, me recuerda a Sorolla.
    La poesía de Manuel Machado no la conocía, siempre me decanté por Antonio.
    Un saludo en Cristo.

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    1. ¡Hola, Caminar!, me alegro mucho de encontrarte.

      Se parecen mucho ambos pintores, su luz es preciosa.

      Manuel es menos conocido que su hermano, pero algunos de sus poemas me encantan.

      Un beso, con mucho cariño.

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  3. Si has traído a mi alma, calma. Me pierdo en esos lienzos maravillosos de mares y azules y navego con los poemas.
    Manuel Machado siempre me gustó más que Antonio y no por connotaciones políticas, que conste.

    "El mar, el mar y no pensar en nada." No sabes como me gustaría llegar a esa calma.
    Preciosidad de entrada

    Un beso en azules, Rosa

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    1. Es verdad, qué calma, Militos...

      Hoy el día está lleno de azul...me alegro mucho de que te guste, y los últimos versos del poema sosiegan solo con leerlos.

      Un beso y también en azules, querida Militos.

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