domingo, 26 de mayo de 2013

La Santísima Trinidad



La Trinidad. El Greco


«Fíjate en las Personas, no las confundas. Distínguelas inteligentemente, no las separes pérfidamente, no sea que por huir de Caribdis, caigas en Escila. Estabas a punto de ser devorado por las fauces impías de los sabelianos, si decías que el Padre era el mismo que es el Hijo. Ahora ya lo sabes: "No estoy solo, sino yo y el Padre, que me envió". Sabes que el Padre es el Padre y que el Hijo es el Hijo. Esto lo reconoces, pero no digas que el Padre es mayor y el Hijo es menor; que el Padre es el oro y el Hijo es la plata. Sólo hay una substancia, una divinidad, una coeternidad, igualdad perfecta; ninguna desigualdad. Pues si sólamente crees que Cristo es otro distinto del Padre, pero no de la misma naturaleza, habrás salvado el peligro de Caribdis, pero te has estrellado contra las rocas de Escila. Navega por el medio huyendo de uno y otro extremo... El Hijo es otro, porque no es el mismo que el Padre, y el Padre es otro, porque no es el mismo que el Hijo. Pero no es otra cosa, porque el Padre y el Hijo son la misma cosa. ¿Qué es esa misma cosa? Un solo Dios».
(San Agustín. "De Trinitate")



 französisch Handschrift - Coronación de María por la santa trinidad
Französisch Handschrift. Coronación de María por la Santa Trinidad


«El amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones mediante el Espíritu Santo que nos ha sido dado»
Romanos 5, 5.
Citado a menudo por san Agustín



Archivo: SantisimaTrinidad de Andrei Rubliev.jpg
La Santísima Trinidad. Andrei Rubliev


«Dame la fuerza de buscarte, tú que te dejas encontrar y que me has dado la esperanza de poder encontrarte cada vez más. Ante ti está mi fuerza y mi debilidad; conserva aquélla, sana ésta. Ante ti está mi saber y mi ignorancia. Allí donde tú me has abierto, acoge a quien entra; allí donde has cerrado, abre a quien llama. Haz que me acuerde siempre de ti, te comprenda, te ame. Haz crecer todo esto en mí hasta que me transformes totalmente» 
San Agustín. "De Trinitate"



 



El introito de la misa del día de la Trinidad es una bella pieza gregoriana, que se caracteriza por la alegría de su melodía. El texto traducido al castellano dice: Bendita sea la santa Trinidad y la indivisa Unidad; la confesamos, porque ha tenido misericordia con nosotros. Es interesante constatar cómo en el idioma latino original, las palabras Trinidad y Unidad se consideran sinónimos de Dios.



Sor Isabel Guerra. Santa Teresa enseñando a Isabel de Santo Domingo


Hoy también es el día dedicado a la vida contemplativa, a todos los hombres y mujeres que han consagrado su vida a la oración, a rezar por todos, por cada uno de nosotros, y por aquéllos que nunca rezan, con absoluta generosidad. Son centinelas constantes. Por este motivo os dejo el documental que más me ha impresionado: "El gran silencio", de la Grande Chartreuse, el monasterio de referencia en los Alpes franceses de la legendaria orden de los cartujos. Son tres horas de recogimiento, con un silencio que nos "habla", que sobrecoge, que vivifica, que reconforta y nos interpela.

Mi experiencia personal con este documental, que lo pongo en clase a menudo, es que nunca me deja de sorprender. Que unos adolescentes sean capaces de permanecer en completo silencio, mirando, incluso sin pestañear, me llena de gozo. En un principio se lo advierto, que son 160 minutos prácticamente en silencio, en los que se suceden escenas de una belleza exquisita, y ellos asienten no demasiado convencidos. Pero cuando empieza, poco a poco, llega la calma a la clase. Una vez finalizado, las preguntas fluyen, como en un torrente...


"Solo en el silencio más absoluto se comienza a oír"...

Por primera vez, los monjes cartujos de la "Grande Chartreuse" abrieron sus puertas al cineasta alemán Philip Gröning (el documental fue estrenado en el año 2005). Este es el resultado de meses de convivencia y trabajo con una cámara y absoluto silencio...







El documental se abre con un prólogo y se cierra con un epílogo idénticos:

“Pasó antes del Señor un viento huracanado, que agrietaba los montes y rompía los peñascos: en el viento no estaba el Señor. Vino después un terremoto, y en el terremoto no estaba el Señor. Después vino un fuego, y en el fuego no estaba el Señor. Después se escuchó la voz de una brisa tenue. Elías, al oírlo, se cubrió el rostro con el manto y salió a la entrada de la gruta” (1 Re 19,11-13).


En el blog Siete en familia, se encuentran vídeos maravillosos sobre la vida contemplativa.

¡Feliz día para todos!





4 comentarios :

  1. El Greco me impresiona siempre que contemplo alguna obra suya, será su manierismo..., no sí...

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    1. A mí también, creo que es el pintor que mejor supo entender el manierismo. Consigue calar profundamente...

      Un beso muy fuerte, querida Tracy.

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  2. Rosita: ¡que hermosa entrada!
    Me han llegado muchas cosas al corazón.
    Eres toda una doctora en arte.
    Unidas en oración.
    DTB!!

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    1. Gracias, María, me alegra que te hayan llegado.
      Unidas en oración.

      Un beso.

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