martes, 2 de julio de 2013

San Pedro y san Pablo



Giovanni Battista Castello. Cristo entregando las llaves a san Pedro




Pongan todo el empeño posible en unir a la fe, la virtud; a la virtud, el conocimiento; al conocimiento, la templanza; a la templanza, la perseverancia; a la perseverancia, la piedad; a la piedad, el espíritu fraternal, y al espíritu fraternal, el amor. Porque si ustedes poseen estas cosas en abundancia, no permanecerán inactivos ni estériles en lo que se refiere al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.” (2Pe 1,5-8).



San Pedro. Pedro Pablo Rubens
Museo del Prado


“Renuncien a toda maldad y a todo engaño, a la hipocresía, a la envidia y a toda clase de maledicencia.” (1Pe 2,1)



 
San Pedro. Doménikos Theotokópoulos, El Greco
Museo de El Greco


“Ámense constantemente los unos a los otros con un corazón puro, como quienes han sido engendrados de nuevo, no por un germen corruptible, sino incorruptible: la Palabra de Dios, viva y eterna.” (1Pe 1,22-23)



Óleo del Santo por Pedro Pablo Rubens (s.XVII).
San Pedro apóstol. Pedro Pablo Rubens


“Vivan todos unidos, compartan las preocupaciones de los demás, ámense como hermanos, sean misericordiosos y humildes. No devuelvan mal por mal, ni injuria por injuria: al contrario, retribuyan con bendiciones, porque ustedes mismos están llamados a heredar una bendición.”



Las lágrimas de San Pedro. Obra de El Greco
Las lágrimas de san Pedro. Doménikos Theotokópoulos, El Greco


He leído estos días una frase hermosísima de un santo Padre, que me ha impresionado porque me parece muy a propósito. "Donde está Pedro, allí está la Iglesia". Por tanto, si se ama y se tiene devoción a Pedro, no es posible dejar de amar mucho a la Iglesia. Todo es lo mismo: amar a Pedro, amar a la Iglesia; sentir con Pedro, sentir con la Iglesia; querer con Pedro, querer con la Iglesia. ¡Qué alegría pensar en lo mucho que va a crecer nuestro amor a la Iglesia con el amor y devoción a san Pedro!
El amor a la Iglesia no puede concebirse sin el amor al Papa. Mucho menos un amor a la Iglesia que nace del amor a san Pedro. Ni tampoco puede concebirse un amor a san Pedro sin amar al Papa (...). Puede decirse que el Papa es otro Pedro. Luego el amor y la devoción a san Pedro ha de dar como fruto el amor y la devoción al Papa. Con razón se le ha llamado "el dulce Cristo en la tierra".

María Josefa Segovia. La gracia de hoy, pág. 165.



La crucifixión de san Pedro. Caravaggio


“Pongan al servicio de los demás los dones que han recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. El que ha recibido el don de la Palabra, que la enseñe como Palabra de Dios. El que ejerce un ministerio, que lo haga como quien recibe de Dios ese poder, para que Dios sea glorificado en todas las cosas, por Jesucristo. ¡A él sea la gloria y el poder, por los siglos de los siglos! Amén.” (1Pe 4,10-11)



LAS CARTAS DE SAN PEDRO EN LOS ESCRITOS DE SAN FRANCISCO





Himno Exultet Caelum Laudibus en honor a los santos Pedro y Pablo


San Pedro y San Pablo son apóstoles, testigos de Jesús que dieron un gran testimonio. Se dice que son las dos columnas del edificio de la fe cristiana. Dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.




Benjamin Britten. Himno a san Pedro




2 comentarios :

  1. El Greco y Rubens se bllvan la palma con los apóstoles.

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  2. A mi me gustan también los de El Greco.

    El 29 de junio es un día de fiesta en casa. Son el santo de mi marido y mi hijo, y el aniversario de la muerte de mi hermana (14 años suman ya).
    Pero siempre estamos tan liados que nunca les dedico una entrada, a ver si el año que viene me acuerdo y aunque sea la programo, no? Jajaja ya podía ya, qué poca vergüenza.

    Un abrazo Rosa!

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