sábado, 7 de junio de 2014

Certeza




Aspiración, Henry Ryland


En el Rosario he hallado los atractivos más dulces, más suaves, más eficaces y más poderosos para unirme con Dios.


Se dice que el Rosario es una oración repetitiva, que cansa; no existe repetición cuando se dice "te amo", cuando se pide la intercesión de María como Madre de Dios, pues cada vez ocurre es un momento distinto en el tiempo y en el espacio, y el corazón y el espíritu van sintiendo de manera diferente, revelando en cada ocasión una nueva señal de afecto.

El eminente poeta Dante la interpreta siguiendo a san Bernardo, cuando canta (1):
«Mujer, eres tan grande y tanto vales, que quien desea una gracia y no recurre a ti, quiere que su deseo vuele sin alas».


Sábado, día del Rosario bloguero. ¡Feliz día!


(1) «ROSARIUM VIRGINIS MARIAE» Carta apostólica de san Juan Pablo II sobre el Santo Rosario



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