domingo, 2 de noviembre de 2014

Di, papá

 
 
 

 
 
La canción que cantaba con mi padre, y cuántas veces, apenas sabía hablar, me la enseñó. La niña se llama Rosa Mari, como mi padre me llamaba...La recuerdo cada vez más...es muy bonita...cuando estaba ya muy malito, me venía constantemente a la mente...algunas personas la tachan de sensiblera, a mí, me parece maravillosa, repleta de ternura y de hondura. Me lo hizo sentir hasta el final de sus días. Para ti, papi:
 
 
Hija: Dí, papá, dónde está el buen Dios,
dímelo, dímelo, dí papá (bis)

Padre: Pues sí, corazón se dónde está,
puede estar en ti, en mí, Él está en cualquier lugar.
Pues sí, corazón yo sí lo vi,
en el monte y en el mar y en la rosa de tu jardín.

Hija: ¿Ah si?
Dí papá, yo podré ver a Dios,
dímelo, dímelo, dí papá (bis)

Padre: Pues sí, corazón, si lo verás,
cuando adores a mamá y obedezcas a papá.
Pues sí, corazón, sí lo verás,
cuando aprendas a rezar y lo llames con ansiedad.

Hija: ¿Ah si?
Oh, papá, hoy por fin conocí,
el buen Dios que me hará tan feliz.

Padre: Es verdad, corazón, sin pensar,
te enseñé donde está la verdad, la verdad.
 


Y los recuerdos del Festival de Eurovisión, lo disfrutábamos mucho, todos muy atentos. A  mi padre y a mi madre les encanta la música, y nos contagiaban. Ver el Festival de Eurovisión en familia era  realmente un acontecimiento. Vivíamos las votaciones, qué emocionante. Recuerdo especialmente estas canciones:

El La, la, la, que resultó ganadora, ¡España ganaba por primera vez el Festival!, cómo aplaudíamos; qué risa, veo a mi padre disfrutando con todos, como un niño grande...le recuerdo mucho con la música, me llegan tantas melodías...
 

 
  
 
O Congratulations, que casi, casi  gana al La,la,la, qué nervios pasamos...
 
 
 
 
Y al año siguiente, ¡ganamos por segunda vez! (y última, c'est fini), empatamos con otras tres canciones... se oía el biennnnnnnnnn y el alboroto en toda la casa (por algo, mi padre nos llamaba "los Telerines"). La letra, ahora que la escucho de nuevo, era muy original, vivo cantando y más vivo cantando, sin parar...aunque, como lema, es bueno...
 
Su vestido en la puesta en escena, diseñado por Pertegaz para la ocasión, pesaba 14 kilos, compuesto por canutillos de porcelana azul turquesa y tres collares de 1 kilo cada uno. Pobre, no comprendo cómo se podía mover...¡Vivo cantando!!!
 
 

 

O esta, ya más creciditos, la bailábamos durante el Festival...

 


La popular Cuentamé, la cantábamos en el coche, imprescindible...el "comediscos" funcionaba a todo ritmo...mi padre también cantaba mientras conducía, y se reía, se reía mucho...

 

 

Y el Black is black, de los Bravos, la "chapurreábamos" en inglés como podíamos, pero sonaba bien... 
 
 

 
 
A petición de mi padre, no podía faltar Lola, le encantaba; con entonación a distintas voces, era realmente un buen coro...en serio...

 
 

 
 
Faltan muchas, muchas canciones. Escuchar la música en familia, une; hoy, todavía, seguimos cantando cuando nos reunimos. 

 
 

 
Un vídeo de Hoja (La Hoja del Arce), precioso, como todos los que nos dejó...
 
 
Y uno más, de Eric Clapton, encontrado en su canal, Wonderful Tonight...maravillosa...
 
 
 


“Conforme envejecemos tenemos más y más personas a las que recordar, personas que han muerto antes que nosotros. Es muy importante recordar a quienes nos han querido y a aquellos a quienes hemos querido nosotros. Recordarles significa permitir que sus espíritus nos sigan acompañando en nuestra vida diaria. Pueden convertirse en partes de nuestra comunidad espiritual y ayudarnos amablemente cuando tomamos decisiones en nuestro viaje. Padres, maridos o mujeres, hijos o hijas, amigas o amigos pueden convertirse en verdaderos compañeros espirituales tras su muerte. En ocasiones pueden llegar a ser incluso más íntimos nuestros después de su muerte, que en vida. Recordar a los muertos es elegir su permanente compañía”.

                                                Del magnífico Blog de Henry Nouwen
 
 
Que paséis un buen día. Comprendo que para muchos de vosotros esta entrada, precisamente hoy, que recordamos a nuestros seres queridos, resulte demasiado "marchosa", pero siempre suelo recordar los mejores momentos y, entre ellos, siempre se encuentra la música. La música, siempre une.
 
Las dos últimas canciones son muy "amorosas", más suaves.
 
 
 
 
 
 

4 comentarios :

  1. Me has hecho retroceder en el tiempo :)

    ... ay, la de vida que llevamos ya consumida.

    Besos

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    1. Me alegro, la música siempre ayuda.

      Nunca la siento como consumida, sino como continuación, como más vida. Así lo siento en estos momentos...creo que siempre ha sido así, no sé en el futuro, confío...

      Un beso grande, querida Verónica.

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  2. Respuestas
    1. Si te gustó, me alegro mucho, querida Tracy.

      Un beso fuerte.

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